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Ambulante Pan y Circo
Juan Carlos Domínguez
Las curiosidades que nos venden los medios. El otro día Hechos de TV Azteca dio como una de sus principales noticias el reconocimiento que le entregaron a un empleado de Elektra. Ricardo Salinas Pliego, Presidente del Grupo Salinas encabezó la ceremonia y soltó las palabras de rigor que suelen conmover al festejado y a sus allegados (al resto no). El reconocimiento fue para Pablo Hernández por sus 50 años ininterrumpidos como vendedor de Elektra -“la tienda para gente de escasos recursos”-, ya ni siquiera como empleado del Grupo Salinas, TV Azteca u otra firma. El señor laureado dijo “ni he sentido cómo se ha ido todo este tiempo”. El vendedor de Elektra dijo que en 50 años no ha dejado de sonreír. Sin palabras.
PEDRO INFANTE
Pan y Circo
Juan Carlos Domínguez
Sigo sin poderlo creer cómo puede tener éxito un producto tan nefasto como la telenovela "La fea más bella". Detenerse a ver un minuto tal bodrio apenas es soportable, es increíble que la gente pueda seguir a pies puntillas la "trama". Los diálogos, las actuaciones, los personajes mismos, todo es bobo; pero es presentado tan natural que pareciera que la idiotez es la situación normal de las familias mexicanas.
El colmo de los absurdos es que ahora Lety (creo que así se llama la protagonista, interpretada por Angélica Vale) en su transformación, o embellecimiento, pasó de la insignificancia a lo grotesco. Para ser que así es para lo realizadores y será el nuevo modelo que se quiera imponer, el travestismo como sinónimo de belleza. Porque de señorita boba, frígida y reprimida, la heroína de la telenovela ha pasado a ser un travesti, vean la cara de "la fea más bella", francamente desagradable. Y el público feliz, comiéndose lo que le sirvan. ¿Se irá a poner de moda que las protagonistas de las telenovelas sean feas? ¿No era suficiente ya con que fueran tontas?
Más no todo está perdido. En medio de tanta podredumbre de contenidos televisivos pueden encontrase uno que otro programa que nos regrese la certidumbre de que no hemos diminuido nuestras capacidades mentales. No todos.
Facundo es la neta y el programa "Incógnito" una opción de dónde asirse entre tanto contenido insustancial. Aún con el desenfado y relajo que caracteriza a la emisión mencionada, se puede encontrar un contenido de fondo, cuestionador, denunciativo, para reflexionar. Aparentemente frívolo, Facundo puede, por ejemplo, recorrer hoteles de paso y hacer un acopio de "vestigios" de jornadas clandestinas de amor. Más que el mero morbo, el resultado puede ser un interesante diagnostico sociológico. Facundo no es tonto, lo sabe. Y así sucede en muchos de los reportajes y entrevistas aparentemente absurdos pero que finalmente llevan a la reflexión. Pero el mayor atributo de Facundo es la irreverencia, el cinismo, el desenfado. El conductor es capaz de criticar y destrozar a los mismos productos de Televisa, la empresa que le paga. No tiene empacho en ridiculizar y evidenciar lo detestable que son los programas y personajes creados en esa parafernalia monopolizada (Fabián Lavalle, "Otro rollo", Ninel Conde, "La oreja"). Facundo es la prueba de que no hay que escudarse en la censura cuando es más la autocensura la que nos mantiene en el hoyo. La mediocridad tiene su revés, hacen falta más comunicadores de esos; pero más falta hacen públicos que lo exijan.
Tijuana gótica y gélida. Así lucía nuestra ciudad, por ejemplo, el viernes pasado. Desolada, abandonada, fría y hasta podría decirse que tranquila; en pleno viernes, en pleno Tijuana. Sería lo helado del clima (igual todo el mundo estaba encerrado en los antros y no en sus casas),o el miedo a pasar enfiestado en medio de los retenes o que los maleantes andan escondiditos (y hablar de delincuentes es como hablar de un alto porcentaje de la población); pero la ciudad ha sido otra. Francamente Tijuana estaba desquiciada y los policías municipales andaban desatados. Eran noches siniestras las de apenas hace unas semanas. Hay que aceptarlo, si a cambio de un poco de paz habremos de tolerar estar franqueados por soldados, pues !venga!.
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Pan y Circo
Juan Carlos Domínguez
El Centro Cultural Tijuana está sentenciado. Felipe Calderón y Sergio Vela, Presidentes de la República y del Conaculta respectivamente, tuvieron la ocurrencia de ratificar a Teresa Vicencio como directora de ese organismo cultural. La comunidad cultural local se lamenta (unos en lo “quedito”, otros más abiertamente) porque serán seis años de lo mismo, es decir, la abulia, la desolación, el nepotismo; la hibernación -un sexenio más- de una institución que resaltó entre el resto de los organismos culturales (IMAC, en el nivel municipal; ICBC, a nivel estatal) cuando fue dirigido por Alfredo Álvarez o Pedro Ochoa. Desde hace rato eso va de picada. Se impusieron las influencias de la alcurnia panista a la que pertenece Vicencio y lo demás no importó. Lo dicho: Ya no hay temor de Dios.
Mujeres mexicanas talentosas sí hay. Eso es un alivio. Tal es el caso de dos periodistas que no en balde ahora ocupan un lugar protagónico dentro del segmento de noticias y análisis de Televisa: “México discute”. Denisse Maerker y María Amparo Casar, dignifican al género femenino con talento, perspicacia y audacia, un periodismo a la par, o mejor, que el de las “vacas sagradas” de siempre.
Jorge Hank Rhon lució como nunca. Es decir, se vio titubeante, nervioso, incómodo, desprovisto un poco de la gran coraza con la que siempre se cubre. Ello gracias a Denisse Maerker que en el programa “Punto de partida” lo interrogó duro y directo, corrosiva; hasta podría decirse que agresivamente, incluso rayando los límites del señalamiento: “¿Qué le hace suponer o qué tan bueno ha hecho en Tijuana, que le hace pensar que merece ganar la gubernatura de Baja California?”, le preguntó una y otra vez al edil tijuanense. Denisse, con mucha malicia, hasta por los animales y el perro “Amigo” que tiene en su oficina le preguntó. Hank ya no tuvo ocurrencias para responder. Fue dura Denisse. Hank había respondido a manera de saludo que estaba “bien y de buenas”. Hubo hasta fricción en el diálogo. Hank terminó “de malas”.
Otra sorpresa femenina es María Amparo Casar, una señora de esas con típico aspecto “nice”, con personalidad y clase, elegante al grado de parecer ser frívola, que también resultó sagaz e inteligente entrevistando a Luis Carlos Ugalde, presidente del IFE, quien ahora se vio más “finito” que nunca, eso sí, con buenos argumentos aunque nunca amilanaron a la entrevistadora: “Te veo muy seguro de lo que afirmas, pero entiendo que es la postura que debes asumir”. Este nuevo programa que habrá que seguir de cerca se llama “Contrapunto”.
¿Y qué hay del “Contrapunto” del Canal 12 local? Hace dos semanas el programa dirigido por Fernando del Monte festejó su décimo aniversario. Para la siguiente semana ya no apareció al aire. A los periodistas conductores de la emisión, nada más se les dijo que “Contrapunto” llegaba a su final, así, intempestivamente, no hubo explicación. Ahora aparece un programa desde Televisa-México con el mismo título. Nadie lo dice, pero ahí parece estar el meollo del asunto.
El más grande reportero del siglo XX, como fue catalogado el polaco Ryszard Kapuscinski, falleció hace una semana. El cronista y corresponsal de guerra es gurú, o por lo menos referencia obligada de todo periodista que se preste de serlo. Excelente narrador del hecho noticioso, pero sobre todo, de la vida. Cito lo leí por ahí: “El periodismo está de luto. No tengo más que agregar”.