20.7.10



Al borde de las lágrimas, Carlos Torres aceptó su derrota ante Carlos Bustamante.

GANÓ EL HARTAZGO

Políticos, analistas, candidatos, ex candidatos, han dado sus reflexiones. La más común, incluso la confirmó el gobernador Osuna Millán: el electorado dejó de creer en los gobiernos del PAN. En estas condiciones, Carlos Bustamante encabezará el gobierno priísta de Tijuana. Por lo pronto dijo, llamará a los colegios de abogados, para que le ayuden a revisar al ayuntamiento saliente. No vaya a ser.

La ventaja electoral el domingo 4 de julio, siempre estuvo del lado de Carlos Bustamante Anchondo, el candidato del PRI-Verde Ecologista.
Desde las primeras urnas que fueron contados sus votos, el priísta llevó la delantera. El candidato del PAN, Carlos Torres Torres, sólo llevó una ligera ventaja en las encuestas de salida que su partido pagó a la empresa ARCOP. Al final se supo. Fueron engañados. Se la creyeron y en conferencia de prensa quedaron mal. Se asumieron ganadores cuando sabían que habían perdido.
Más recatado el que sí iba arriba en los votos. Carlos Bustamante no dio albazo. Prefirió esperar a que el número de actas computadas le ofreciera la certeza del triunfo para salir a dar una conferencia, donde justo sea decirlo, Bustamante y sus colaboradores y familiares, fueron avasallados por los priístas oportunistas que no apoyaron en la campaña pero que reaparecieron la noche del 4 de julio, como René Mendívil Acosta, Fernando Castro Trenti, y el Verde y diputado federal a la fuerza, Eduardo Ledezma Romo.
En la elección de Tijuana votó menos gente. La abstención aumentó casi al 70 por ciento (en 2004 y 2007 estuvo en el 64 por ciento) y el voto nulo aumentó a 9 mil votos (el doble al de 2004). Sin embargo, Carlos Bustamante, de la coalición encabezada por el PRI, superó a Carlos Torres del PAN con más de 15 mil votos, que aunque se puede considerar un resultado “apretado”, no es tanto, considerando que en 2004 Hank le ganó a Ramos con 4 mil 802 votos, y en 2007 Ramos a del Monte con 7 mil.
Pese al abstencionismo y a los votos nulos (que en esta elección se explican más en términos de protesta que en ignorancia a la hora de emitir el sufragio), los panistas no tenían mayor dificultad en salir airosos, confiados en su “voto duro” que, en efecto, les garantizaba el triunfo. Pero evidentemente en esta elección ni los panistas votaron por los mismos panistas. Votó menos gente, y la que votó –la mayoría– no lo hizo por el PAN. Podría decirse bajo este análisis, que no ganó el PRI, que se castigó al PAN; al gobierno vigente. Al menos así lo explicó el gobernador José Guadalupe Osuna Millán cuando un día después de las elecciones, decidió dar la cara.
Ganó Carlos Bustamente, porque se impuso el sentimiento de hartazgo, de descontento de lo tijuanenses agraviados por su gobierno.
Menos se pueden decir triunfadores los ahora diferentes candidatos del tricolor; ante un electorado que no tiene la cultura del voto diferenciado, los “arrastró” el triunfo de la elección de alcalde, porque evidentemente muchos de ellos ni hicieron campaña. No existió hoy el mentado fenómeno de la “marea roja”, o sucesos tipo “rufomanía” cuando se trata del arrastre de un candidato por sí solo. Carlos Bustamente estuvo más tiempo solo que acompañado de la campaña; más que al PRI y la estructura organizativa a su alrededor, la explicación de su triunfo se centra toda en las razones de la derrota del PAN.

PRI: TRIUNFO SORPRESIVO HASTA PARA ELLOS

Muy contrario a la soledad que lo rodeó en su campaña las más de las veces, Carlos Bustamente se vio arropado por los priístas que llegaron en tropel a felicitarlo: Y a felicitarse mutuamente ante un triunfo que, ahora sí, sentían merecer todos.
Mas la jornada del 4 de julio no empezó con los mejores augurios para el partido tricolor. Coincidiendo con el horario de apertura de las casillas electorales, un tramo del boulevard Aguacaliente fue acordonado por policías municipales, desde la entrada al fraccionamiento Chapultepec hasta el Campestre, precisamente dentro de “los dominios” del candidato Bustamente, donde se localiza su hotel y ubicó su casa de campaña. La información oficial fue que el operativo obedeció a una fuga de gas; el PRI por su parte lo atribuyó a tretas del gobierno panista para enrarecer el clima electoral. Y efectivamente, algo muy característico de Jorge Ramos, como cuando el día del debate de la COPARMEX –por cierto muy panista en la campaña– sitiaron el frente de las Torres, con transporte público.
A las 11 de la mañana del 4 de julio, la casilla 0884 lucía como todas las de la ciudad, desolada. Nada de fila de ciudadanos –como otros años– dispuestos a votar. Era la casilla de quien seis horas después, se convertiría en el virtual ganador a la alcaldía de Tijuana. Rápido cayó el mediodía. A la una de la tarde René Mendivil, dirigente estatal del PRI, encabezó una rueda de prensa que abrió con palabras solemnes: “Nos gustaría reportar que la jornada ha transcurrido sin incidentes… pero no es así”. Como una “una campaña de miedo” calificó el dirigente priísta al recuento de eventos que contra su partido ya se habían acumulado en las primeras horas:
La orden de presentación para su candidato a alcalde en Rosarito; el arresto de una militante; los convoyes de policías municipales y ministeriales rondando por la ciudad; simpatizantes del PAN disfrazados de rojo o verde para fabricar pruebas contra los priístas, como el hecho de ofrecer hasta mil pesos por voto –“cuando sabemos que aquí el que hace eso es el PAN”–; “rumores ridículos” sobre renuncias de sus candidatos; encuestas de salida elaboradas “por empresas que para nadie es un secreto sus vínculos con el gobierno”; y claro, la acción con la que amanecieron, el bloqueo por dos horas de un kilometro aledaño al Grand Hotel: “Ahora sabemos que hay que reportar fuga de gas para que sí llegue la policía”, externó con ironía.
René Mendivil aseguró que no pensaba llegar al extremo de judicializar el proceso electoral; que la afectación a los resultados –que aseguraba los iban favoreciendo, aunque los reporteros poco le creían– sólo podrían valorarla hasta el final de la jornada.
Pasadas las 4 de la tarde los panistas presumían una ventaja de 3 a 1; mientras los del PRI aseguraban 2 a 1. Pero el semblante de los del tricolor, candidato, suplente y dirigente, no era muy entusiasta. Las derrotas de largo tiempo acumuladas les dictaban ser prudentes, de más. En el lobby del Grand Hotel circulaba uno que otro; el equipo de asistentes en la sala de prensa de Bustamente todos muy callados. Ni cantaban victoria, ni se daban por muertos.
A las 6 de la tarde convocaron a una segunda rueda. Repitieron la relación de actos de campaña sucia en su contra, más los que se acumularon con las horas. El “agandalle” del PAN al anunciar su triunfo apenas pasadas las 3 de la tarde, y el supuesto robo de urnas por parte de los priístas. Eliseo Mendoza Berrueto, ex gobernador de Coahuila, dinosaurio del PRI, dijo lo increíble viniendo de él. Denunció contra el gobierno local: “Pareciera que estamos regresando a los tiempos de la barbarie”. El dirigente estatal René Mendivil argumentó que el PAN provocó el robo de urnas precisamente cuando vieron que iban bajos en votos y en casillas históricamente para el PRI. Intentos fallidos y actos todos de “desesperación”, sentenció.
Descartó que buscarían anular la elección, respondió tajante: “No. Vamos a ganar”. Adelantó muy sesgadamente que el PRI iba ganando en todos los municipios, y dado al tono de su discurso durante toda la precampaña y campaña, poco convencimiento provocó ante la prensa: “Tengan por seguro que Carlos Bustamante estará más tarde aquí y él sí será ‘el nuevo presidente municipal de Tijuana’”.
De repente fue una corredera de todo el mundo hacia el Lov-e Lounge del Gran Hotel. El anuncio de algo importante. ¿Pero siendo apenas las 7 pasadas? Por eso Arturo Gónzalez, vocero de la campaña de Carlos Bustamante, advirtió –solicitó– antes de autorizar la entrada a la marabunta de reporteros: “No es rueda de prensa, por favor comprendan”. Sin embargo de algún rincón surgió un grito: “¡Ya ganamos!”. En ambiente VIP candidatos, militantes y familiares de los abanderados se distribuyeron en los cómodos asientos del bar para fijar su mirada en pantallas que fueron dando el conteo preliminar de las elecciones. “¡Mira, vamos ganando el distrito 8, que era del PAN!”; “ya era hora, fue el hartazgo”.
Juntos estaban Bustamante, Fernando Castro Trenti y David Saúl Guakil. El periodista Odilón García talló las ropas del candidato priísta: “¡Páseme su suerte!”; “no es suerte, es trabajo”, precisó Lourdes Inzunza, pareja del candidato. Bustamante lucía más sonriente que lo habitual, evitaba desbordarse.
“¡Estoy feliz, cabrón!”, expresaba Luis Eduardo Ledezma, dirigente estatal del Partido Verde. “¡Todo… todo…!”, por su parte decía Mendívil al teléfono. Ledezma seguía sin dar crédito frente a quien se topaba: “Fíjate, el Max (García)… ¡el Max!... va perdiendo, cabrón”. “Felicidades, fuiste un factor muy importante del triunfo, y tú lo sabes… Y lo saben ‘allá’”; congratulaba la periodista Rocío Galván a Carolina Bustamante, hija del candidato electo. Cada vez llegaba más gente. Kurt Honold, Alberto Capella, César Cázares, Juanita Jiménez, Carlos Barboza, Miguel Ángel Badiola. Muchos que en toda la campaña no se les vio, pero que del triunfo quisieron su parte. Hasta el doctor Jorge Astiazarán hizo acto de presencia.
Buen rato se aguantaron las ganas los del PRI; y hasta pasadas las 8 de la noche oficializaron el triunfo: “Baja California se pintó de rojo”. Contentos ante el anuncio, era más, mucho más de lo que esperaban. No se la creían ni ellos. Estaban apropiándose todas las alcaldías del estado y la mayoría de los distritos: “No obstante tantos obstáculos y tanta chapuza que cometiera el PAN”, insistía Mendívil. “Caballo que alcanza gana”, muy propio pero en tonito de “¡¿ves?, te lo dije!” don Carlos Bustamante les soltó a los reporteros. En cambio otros, sin nada de estilo, a grito pelón, como Fausto Zárate, ganador del distrito 9, clamaban: “¿No que no, ¡cabrones!?”; y preguntaba quién era reportero de ZETA “porque ZETA dijo que yo no hice proselitismo”.
Para informar las que serán sus primeras acciones de gobierno, Bustamente refirió que recurrirá al Colegio de Abogados para el escrutinio de la administración municipal: “Y vamos a empezar con el que va saliendo…pero no hay prisa”; dijo en referencia al alcalde Jorge Ramos. De Torres, su contrincante y tocayo, muy decente pero con sutil ironía sólo dijo: “No tengo nada en contra de ese buen muchacho”.
En medio de la euforia, el festejo y la algarabía de lo que ya eran cientos de priístas reunidos en el lobby de su hotel y al ritmo de la tambora, el próximo presidente municipal expresó a este semanario que no tiene más expectativas que cumplir sus promesas de campaña, que como eje principal tendrá la transparencia. Atribuyó su triunfo más que a un voto de castigo hacia el PAN, a la mera búsqueda de un cambio por parte de los bajacalifornianos. Acepta que su victoria traerá más reencuentro entre los priístas y que la prueba fue que a los panistas no les bastó su voto duro: “Porque salió el priísmo a votar. Despertó el priísmo”.

PAN: EXCÉPTICOS ANTE LA DERROTA

No bastó el espaldarazo del Presidente Felipe Calderón. No le funcionó la asesoría de “viejos” panistas; y menos sus propuestas, su discurso, su estrategia publicitaria. Su campaña no convenció al electorado para que, efectivamente, lo eligiera “el nuevo presidente municipal de Tijuana”.
Carlos Torres a través de su página en Facebook se había despedido “temporalmente” de sus amigos y seguidores para esperar la fecha de la contienda. Ya para el 5 de julio, les dio el adiós definitivo. Fue víctima del voto de castigo para su partido.
Torres, en tono afligido, dijo a ZETA que no era un resultado que esperara el Partido Acción Nacional: “Dentro de la información que teníamos había una expectativa de un resultado distinto, y hoy el resultado es muy claro a la tendencia de los candidatos del PRI”. Señaló que la contienda 2010 deja un reto muy importante de reflexión a quienes participaron en la Alianza por Baja California: “Vamos a entrar en una etapa de diagnóstico, creo que un buen diagnóstico comienza con la autocrítica”.
El 4 de julio será una fecha que difícilmente olvidará Carlos Torres.
Durante la mañana acudió a emitir su voto acompañado de su madre y su esposa. En la casilla 974, donde el candidato vota desde 1994, ya lo aguardaban un grupo de reporteros a los que les manifestó estar sereno, nada nervioso, con la tranquilidad que le dio el trabajo realizado durante la campaña.
Mientras los reporteros esperaban los resultados en la sala de prensa acondicionada en el Hotel Camino Real; computadoras con internet, impresoras, sonido, proyectores, televisiones, material de oficina y bocadillos estuvieron a la disposición de los medios de comunicación. Rodrigo Robledo Silva, dirigente local del PAN, hizo algunas declaraciones sobre incidentes que el PRI estaba cometiendo durante los comicios: “En los distritos 8 y 13 hay una operación de brigadas del PRI con gente externa del estado, andan promoviendo y comprando el voto. También hemos recibido quejas de una grabación automática, esa grabación sale del estado de Puebla y el número telefónico del call center es 222 211-8686 y 88 en dos líneas diciendo lo siguiente: “¿Ya votaste?, yo ya voté por Carlos Bustamante. Las quejas se han recibido durante toda la mañana en mis teléfonos directos y en las instalaciones del PAN. Las llamadas se han acentuado más en el décimo distrito”, aseveró.
Las lamentaciones entre los panistas eran por la poca afluencia de votantes, “nos dicen que poca gente ha ido a votar…”, “esperemos que no reine el abstencionismo…”, “ojalá que la gente sí vaya a votar…”, se decían entre ellos.
El cierre de las votaciones se había concretado, en la sala de prensa los reporteros aguardaban el arribo del candidato panista. Se había señalado que daría una conferencia a las 6:30 de la tarde. Llegó la hora pero Torres no arribó; los que sí, el dirigente Rodrigo Robledo y ex diputado y coordinador de campaña Antonio Valladolid. Orgullosos alardearon que según las encuestas de salida de Arcop –la misma empresa que en 2004, le dio 11 puntos a Jorge Ramos cuando perdió contra Hank–, les daba una ventaja de tres puntos contra el priísta Carlos Bustamante.
Aunque las “buenas nuevas” como que no dejaron conformes a los pocos panistas ahí reunidos: “Queremos informarles que en una encuesta de salida realizada por Arcop, se marca la siguiente tendencia: PAN con 44.06 y PRI 41.45. La encuesta se aplicó en 78 secciones y se cuestionó a uno de cada tres personas”.
Pero tras las cifras de los panistas, no tardaron mucho en llegar las oficiales, las del PREP; eran las 7:30 de la noche y ante el gran asombro de muchos, se vislumbraba un triunfo contundente de la Coalición que encabeza el PRI en los cinco municipios. Panistas y reporteros se aglutinaron incrédulos frente al monitor: “Al rato repunta…”, “así empiezan…”, “han de ser los votos de Barreto…”, eran frases que se escuchaban en el búnker panista.
Las llamadas telefónicas entre los colaboradores albiazules no se hicieron esperar, las caras de angustia y el signo de preocupación comenzaban a apoderarse de ellos. Al ver que la tendencia se pintaba de rojo, algunos periodistas abandonaron la sala panista para irse al Grand Hotel, en donde los priístas comenzaban ya el festejo.
Al Camino Real comenzaron a desfilar militantes panistas: El ex alcalde Enrique Díaz Félix, el secretario de Educación Óscar Vega Marín, Jacobo Ackerman, suplente de Torres; Gabriel Rivera, entre otros que no daban crédito a los resultados electorales. A las 9:20 de la noche el equipo de Torres decidió suspender la transmisión de los resultados. Fue al verse ya derrotados.
Su rostro, aunque desencajado, trató de disimular con sonrisas a los presentes. Era Carlos Torres arribando al salón para dar una rueda de prensa. Fue recibido con aplausos. Inmediatamente expresó: “Quiero reconocer la confianza de miles de tijuanenses que me dieron el voto, así como un grupo de tijuanenses miembros del PAN, PANAL, PES y de ciudadanos que me acompañaron en el proyecto de ciudad. Con la información que tenemos de representantes de casillas, hay un avance de captura de 72.59 por ciento de las casillas totales de Tijuana, que nos dan un 46.53 por ciento de los votos, mientras que al candidato del PRI le dan el 51.26 por ciento”.
Reveló: “Hace unos momentos me comuniqué con Carlos Bustamante para felicitarlo, los números y el crecimiento de los informes que están dando, presenta una ventaja más clara que tiene el candidato del PRI…Me tocó crecer desde los 13 años y formarme en la democracia y formarse en la democracia significa reconocer la decisión de la mayoría de los tijuanenses….”
El candidato fallido admitió que se responsabiliza por completo del fracaso de la contienda electoral, pues toda la estrategia política a lo largo de su campaña fue decidida por él: “Me gustaría tener un mayor número de elementos para presentar un diagnóstico al partido y evidentemente a los tijuanenses”. No precisó lo que ahora hará: “He estado en el servicio público y en la política desde los 13 años, y, bueno, en estos días voy a tener la oportunidad de revisar, reflexionar sobre los siguientes pasos”.
Agradeció a sus colaboradores, simpatizantes y ciudadanía. Las lágrimas estuvieron a punto de desbordársele cuando fue confortado por su esposa. Siguió una lluvia de aplausos. El séquito de panistas y compañeros desconsolados abandonaron el Camino Real.
La fiesta y la taquiza preparada en Las Palmas se quedó esperando, para mejores tiempos.
Juan Carlos Domínguez
Patricia Tamayo

7.7.10


Cuando su cierre de campaña...

ALBERTO ENTEBI:

“¡LLÉVESE A ENTEBI A SU CASA!”

Muy instalado en la Plaza Benito Juárez, ahí entre los dos palacios; con fritangas y dulces mexicanos; y entre la rebatinga de la gente por alcanzar gorras y banderas del Partido del Trabajo y Convergencia, Juan Luis Alberto Entebi, candidato a la alcaldía de Tijuana, tuvo un populachero cierre de campaña.

El candidato ciudadano repartió pizzas y ofreció música en vivo a ritmo de banda y norteñas. Dijo Entebi que eligió la entrada de Palacio Municipal para su acto, para mandarle el mensaje al PAN de sentirse cada vez más cerca de despachar en ese edificio. Armó ahí la fiestecita para que lo oyeran en el Ayuntamiento “¡porque tienen miedo!”. Aunque a Entebi se le olvidó que los burócratas nomás despachan hasta las tres de la tarde, y ya no había ni un alma en las oficinas a las ocho de la noche, hora en que arribó cual artista ovacionado.

Los acarreados poco a poco llenaron la plaza desde las cinco de la tarde. Los llevaron en seis camiones. El maestro de ceremonias juraba: “¡Aquí no hay acarreados… todos vinieron por su propia voluntad!”.

Como en feria de pueblo un joven montado en una camioneta anunciaba para que la gente se llevara el póster de los candidatos: “¡Llévese esta noche a Entebi a su casa!”, gritaba mientras también le ofrecía piropos a Sara Ruiz, candidata a diputada por el Distrito 11.

Lo mejor fue cuando empezó la repartición de rebanadas de pizza, ante la gran fila que se formó hubo personas que se estresaron y se enojaban contra los “colados”. Unos más “gandallas” querían formar una segunda fila para evitar la espera. Otro relajo resultó la entrega de gorras, señoritas, señoras, niños y jóvenes abandonaron al grupo que muy animosamente tocaba para ir por el souvenir electoral.

Con todo y los ofrecimientos que el PRI y el PAN según Alberto Entebi le han hecho para que se adhiera a tales coaliciones, el abogado aclaró que no lo hará. No quiso ahondar en cuánto o qué tipo de ofertas le han hecho, simplemente respondió: “Son por medio de acuerdos”.

En su discurso recordó algunas propuestas y presumió haber ganado todos los debates; pidió a los asistentes que “le echen un ojito a la elección”. Al parecer a Entebi se le olvidó que la coalición también incluye a Convergencia; Carlos Cuéllar, dirigente estatal de ese partido y candidato por el Distrito 10, tranquilo pero con la camiseta naranja bien puesta, le reclamó que en el discurso mencionaba mucho al PT y no tanto al Convergencia: “Nomás… por si se te olvida”.

(Rosa Guerrero)

Cuando su cierre de campaña...

CARLOS BUSTAMANTE

ENTRE CHELAS, BANDA SINALOENSE Y ACARREADOS

En el cierre de campaña del candidato del PRI a la alcaldía de Tijuana, Carlos Bustamante, quien menos figuró fue él. Lo principal fue la pachanga: La Original Banda El Limón; el baile; la cheve para todos, el regaladero de camisas rojas. Incluso, quien se llevó la “noticia” fue la candidata del PRD Reyna Soledad al anunciar su declinación a favor del empresario. Algunos al enterarse de la adhesión de la cantante sólo atinaron: “decía que no y hasta la patita alzaba”. De Ahí en fuera, el cierre de campaña fue prácticamente cualquier otro acto de acarreados y discurso que, más que sorprender, aburren.

El borlote fue en terrenos de Jorge Hank en el estadio de los Xolos –aunque a él no se le vio en el evento– el sábado 26. Hartos camiones llenos de acarreados provenientes de todos lados se amontonaban en la entrada de caliente. Unos ya venían entonados con botes de cervezas y otros se esperaron hasta bajar, pero la mayoría le entró duro al chupe. Eso los puso más alegres para recibir a su candidato. Otros iban únicamente por la banda y la bebida, “vengo a ver a la Banda Limón, pero yo voy a votar por Carlos Torres”, contaba entre carcajadas uno de los presentes.

El estadio de futbol, al igual que cuando juega su equipo, lució pintado de rojo, y más por tanta camisa colorada en apoyo al anfitrión del festejo; los que se perdieron entre todos (si es que asistieron) fueron los del Partido Verde Ecologista. Nada más su dirigente estatal Eduardo Ledezma se apareció en el lugar y uno que otro obligado. A don Carlos Bustamante ni cuando habló ante sus miles de congregados llamó la atención pues muy apenas se le entendió lo que quiso decir. “Así es esto”, respondió uno de los colaboradores priístas cuando se le señaló el desinterés de la gente por el discurso y la política.

La “rareza” (a medias), porque ya todos lo sospechaban, fue la presencia de la candidata a munícipe del PRD Reyna Soledad para hacer público su apoyo al abanderado del tricolor. “¡Ay, chole!, y decías que no”, le gritaron un par de “admiradores” a la hora de tomar el micrófono a la ex candidata perredista. Y ésta se sentía como en uno de sus conciertos pero con gente, claro.

La señora, seguramente ahora sí prospecto de Bustamante para algún puesto en su gobierno (si es que gana la alcaldía), explicó en el evento su declinación: “Nos hemos empeñado en sacar al buey de la barranca. Lo vamos a sacar, ¿qué no?... Estamos aquí pasando lista de presente con la gente que se merece el apoyo de Tijuana, porque tenemos el corazón puesto en la gente que vale la pena, por eso estoy con Carlos Bustamante”.


El propio candidato del PRI declaró respecto a su nueva adquisición política: “viene a reforzar nuestra campaña, le agradezco su gentileza y su forma de ser, estamos los dos con la misma intención: cambiar a Tijuana”.

El comité del PRD municipal por medio de su presidente, Vicente Vega, al día siguiente se deslindó de esa “gentileza” de su ex candidata, además de llamar la “decisión” de Reyna Soledad como parte de su “ignorancia política” aseguró que era parte de una “negociación económica”.

Al igual que la aparición de la candidata del Sol Azteca, la presencia de los trasportistas que mantienen reparos contra el gobierno municipal, lucieron como parte del repertorio priísta, parte del show. Su líder, Ángel Jiménez, subió al escenario con una camisa azul; en medio de su discurso donde reconoció el “error” de haber apoyado al PAN se quitó la camisa para quedarse con una roja, “esta vez no nos vamos a equivocar”, y tiró al suelo lo que todos entendieron como el símbolo del PAN, la pisoteó y besó su camisa de Bustamante. La mayoría le festejó su arrebato.

La música empezó nomás terminaron de arengar los políticos, y ahora sí, el ambiente se puso bueno. Empezó el baile; unos consiguieron pareja y entre tragos terminaron más juntos que un principio. Las filas para recoger sus cervezas eran más largas que para entrar a los baños. En cuanto el concierto comenzó ya la gente ni se acordó del PRI, ni de Bustamante, menos de Reyna Soledad, se desaparecieron en cuanto pudieron.
La fiesta, ya sin políticos, terminó tarde.

(Isaí Lara Bermúdez)
Cuando su cierre de campaña...
CARLOS TORRES
"!ESTA SELECCIÒN SI VA A GANAR!"

En el mero día en que la selección mexicana de futbol fue eliminada del Mundial, Carlos Torres no podía dejar de lado sus acostumbradas parábolas para enmarcar su cierre de campaña: “Hoy mientras jugaba México, hubiéramos querido meternos a la pantalla… pero no dependía de nosotros ese partido. Pero el partido del próximo domingo 4 de julio… ¡Ése sí depende de nosotros!”. Seguramente sus estrategas le habían preparado varios discursos, de acuerdo a los posibles escenarios, pero finalmente nefasto día para la afición futbolera, el caso era pronunciarse por demás optimista y triunfalista después de un fin de semana donde las encuestas pusieron al “tú por tú” al aspirante del PAN a la alcaldía de Tijuana y a su opositor del PRI.

“No importa que ‘haiga’ perdido México…”, sembraba el ánimo el conductor junto con la locutora “La Shula”, a los miles de asistentes que fueron acarreados en decenas de camiones colectivos estacionados en la canalización del Río. Traídos de colonias tan distantes entre sí como la Mariano Matamoros, Pórticos de San Antonio o la Independencia, los panistas lograron “arrejuntar” a alrededor de 8 mil personas, aunque la mayoría de los reporteros locales, muy “entusiastas”, publicaron 25 mil y hasta 30 mil cabezas. “Está a punto de llegar un joven responsable… talentoso… cercano a todos ustedes…”; infundían la expectativa los animadores. “¿Saben de quién estamos hablando…?”, los de hasta enfrente respondían como se esperaba: ¡Carlos Torres! Muchos otros, hasta atrás, estaban más metidos en la verbena y consumo de tostilocos, elotes, hot dogs y toda clase de fritangas. Lo locutores seguían presentando a “las personalidades” concurrentes: diputados locales y federales, y aspirantes a regidores y legisladores. “¡Todo Tijuana se va a pintar de azul y blanco!”. Después de un desfile de artistas como Vicente Fernández y Pedro Fernández, claro, en parodia, de fondo sonó recio la batucada para recibir al protagonista: “¡Carlos Torres!”

Y detrás de “el nuevo presidente municipal de Tijuana” todo el tropel de azules, funcionarios, dirigentes, aspirantes; como el ex alcalde y primero del PAN en la entidad, don Carlos Montejo Favela –como ausente–; de las fundadoras del panismo, Rosalba Magallón –muy sonriente–; los dirigentes estatal y municipal Andrés de la Rosa y Rodrigo Robledo –cuchicheándose al oído–; el ex presidente de la Coparmex Roberto Quijano –cual adherente–; el empresario y ahora diputado ”ciudadano”, Gastón Luken –tan panista como el que más–; Nadja Webhe, en la contienda pasada candidata a diputada que despotricaba contra los panistas y ahora suspirante a regidora en la planilla de Torres; el periodista Fernando del Monte, ex candidato por el PRI –arrinconado–; representantes de la cultura local como César Borja (Festearte) y Julio Rodríguez (Entijuanarte), confrontados entre sí –“el IMAC no, le van a dar ‘la ocho’, que es donde debe estar”, diría uno de otro–; y bajo el estrado, Héctor Osuna Jaime, hasta el jueves presidente de la Cofetel y el domingo ya “operando” en la elección de Tijuana. Y decenas más de panistas relevantes. “¡Esta selección sí va a ganar!”, espetó el funcionario Luis Moreno.

Por parte de los diputados le tocó tomar la palabra, así como ir y venir por la pasarela nada menos que a Arcelia Galarza, la líder sindical del PANAL, esta vez “reiterando compromisos”, de los panistas, como la eliminación de la tenencia de los carros, la creación de más preparatorias; mencionó a sus compañeros aspirantes a una diputación, pero no le atinaba a los distritos –¡vaya! ni al suyo!– por los que contiende cada uno.

“Un político que piensa diferente… y hace las cosas diferentes… Recibamos al nuevo presidente municipal… ¡Tijuana canta en positivo!...”; anunció “La Shula”, y sobre la pasarela cual luminaria, Carlos Torres fue y vino acompañado de una cantante de karaoke que interpretó para los miles de asistentes el tema en honor del candidato. “Siempre he creído que cada uno de nosotros tenemos la capacidad de percibir lo que es auténtico… y lo auténtico es que ¡vamos a ganar las elecciones del 4 de julio!”; pronunció el joven ex diputado. Luego presentó a un invitado “muy especial”: “¡Édgar!, un niño invidente que interpretó y tocó el órgano a ritmo norteño –aunque la mayor parte del tiempo estuvo gritando “¡arriba Carlos Torres!… ¡arriba Carlos Torres!”, ante las sonrisotas complacientes del candidato y su mujer; y el tropel de panistas detrás a tono con sonrisa de oreja a oreja. “¡Tijuana es una ciudad que nos da racimos de bendiciones!”; externó emocionado Torres, como colofón para presentar a su equipo de “líderes”: Del distrito 8 Manuel Gónzalez Reyes, “que tiene el corazón más grande que su cuerpo”; del distrito 9 Raúl Meza, “con mucho temple y determinación”; del distrito 10 Max García, “mi amigo”; distrito 11 Ricardo Magaña; “era güero cuando fue la campaña” –¡ése cuándo ha sido güero!, protestaría alguien–; distrito 12 Reynaldo Vega, “un maestro que es ejemplo”; distrito 16 Xavier Peniche, “ejemplo de entrega y generosidad”.

Torres preponderó su candidatura contra la de Carlos Bustamante y su visión de Tijuana actual: “Ellos ven el vacío medio vacío; nosotros lo vemos medio lleno…”. Hablando de vasos, colonos acarreados se quejaron de que ni agua les dieron –a algunos los trajeron trepados en camiones desde las 10 de la mañana so pretexto de ver el partido de futbol en el Auditorio Municipal–. “¡Ni agua… al contrario, creo que vamos a pagar para regresarnos…!”, expresó desesperada una señora media hora después de concluido el argüende.


(Juan Carlos Domínguez)

17.6.10



CAMPAÑA 2010:
NARCOS CONTRA CANDIDATOS
El caso del Jefe Diego evidenció la inseguridad desbordada en el país; el asesinato de un candidato en Tamaulipas, mostró la parte más salvaje de la guerra contra el crimen organizado; considera el economista y analista político Rolando Cordera.

En el contexto de los primeros días de la desaparición del panista Diego Fernández de Cevallos, marcado por el hermetismo oficial y el amordazamiento supuestamente por decisión propia de medios de comunicación tan influyentes como Televisa; el economista y analista político Rolando Cordera expresaba a ZETA: “Las implicaciones ya no se pueden ocultar. Se acentúa la idea de que no hay seguridad para nadie”.
¿Un duro golpe para Felipe Calderón?, podrían preguntarse algunos, pero Cordera lo ve más allá. “La violencia la vivimos todos, independientemente de los colores con los que andemos por la vida”. Es la gobernabilidad del régimen mexicano, sugiere, nuevamente cimbrada: “Llover sobre mojado”.
Con la actitud del Estado que no investiga o al menos así lo hace creer, la autocensura de los medios, y si apenas la filtración de datos por parte de particulares –tal es el caso del ex senador Fauzi Hamdan– se le pregunta a Cordera, un tanto en broma y un tanto en serio, si no habremos de regresar a los tiempos en que las mismas autoridades han de recurrir a los videntes para resolver crímenes rebasado por sus “capacidades”; no sin reírse responde: “Yo creo que no. Los videntes también pasaron de moda, demostraron su pronta ineficacia y claro, lo que sí es cierto es que no hay, que yo sepa, una regla de dedo o una regla universal que nos permita decir si esta investigación tiene que resolverse en tantas semanas, si no se considera que el órgano encargado no sirve.
Mas se le hace ver al también ex diputado federal y consejero de la Comisión Ejecutiva de Negociaciones y Construcción de Acuerdos del Congreso de la Unión, que las autoridades en México, con tal de dar alguna –cualquiera– respuesta, apremiadas por el tiempo y ante la elección del 4 de julio en puerta; cualquier “solución” al caso Diego puede sacarse de la manga el Estado en las próximas semanas: “Sí, pero en este caso yo creo que hay exigencias de todo tipo; reclamos de todo tipo para que se actúe con la mayor eficacia que sea posible. Ahora, la eficacia de los organismos de seguridad del estado mexicano ha sido cuestionada una y otra vez”.
— ¿Estas acciones le afectarán al PAN en las próximas elecciones?
“No sé si le va afectar sobremanera. No me atrevería a decirlo, porque la manera en como la gente, la ciudadanía, y los que van a votar procesan este tipo de informaciones no es tan lineal. Por un lado, más bien todo indica que en la cabeza del votante hay ya una especie de toma de posesión por adelantado en muchos lados. Y por otro lado, contrariamente a lo que cacareaba el PRI, tampoco está tan claro el resultado en lugares como Oaxaca o Sinaloa. Entonces, si acaeciera algo más extremo, probablemente tendríamos impactos inesperados sobre la decisión del votante. Y además me imagino que el impacto sería muy diferente dependiendo de las regiones. Es probable que tuviera un impacto serio en Sinaloa, pero no necesariamente en Oaxaca”, analiza.
Después de detenerse en la reflexión sobre la guerra que sostiene el gobierno de Felipe Calderón contra el crimen organizado, compartiendo la opinión generalizada del fracaso de la misma y la falta de une estrategia por parte del Estado; Cordera llega al punto de las amenazas, que ya no han quedado sólo en eso sino en atentados consumados contra los políticos y candidatos, como fue el caso reciente de José María Guajardo, abanderado del PAN a la alcaldía de Valle Hermoso, Tamaulipas. La reacción inmediata fue el anuncio de que 15 candidatos a munícipes –de distintos partidos– de plano no harían campaña, mientras el dirigente nacional del PAN solicitó seguridad para sus postulantes en aquel estado norteño.
—Si de por sí no hay propuestas de los candidatos, ¿ahora veremos campañas sin candidatos?, ¿hasta dónde va a llegar esto?, se le infiere a Cordera.
“Hasta donde los dejemos, porque eso es otro hecho desde luego de enorme significativo. Pero también lo que se decía es que por todos los cambios que ha habido en los últimos 10 años, la estrategia en particular del narcotráfico cambió, se les impuso otra logística, y México se convirtió en un territorio de paso; en primer lugar. Luego se volvió más difícil concretar el paso a través de la frontera y empezó a pagarse en especie. Y el pago en especie implica entre otras cosas la creación de un mercado interno, y la creación de un mercado interno implica la creación de nuevas actividades.
Para decirlo en mi jerga: más división del trabajo, más vendedores, operadores, cuidadores, etcétera, que no había antes. ¿Qué significa esto a nivel local? Pues de que hay una implicación de una u otra forma entre estas actividades y la administración pública y el poder político. Estamos viendo la expresión salvaje de estos procesos en Tamaulipas. Y en efecto, ¿qué vamos hacer? Pues ojalá se hiciera algo. Pero lo que usted me apunta me parece uno de los hechos más importantes y atemorizantes”.
Frente a este cuadro, a Rolando Cordero, experto economista y analista político, se le ocurre la opción de “federalizar” territorios cooptados por el narco tales como Chihuahua o Tamaulipas; pero también cae en la cuenta que en cierta medida es lo que ya se viene haciendo con el Ejército postrado en las calles: “Es una federalización no dicha. Pero si sólo se concreta en las fuerzas del orden, es una federalización incompleta y puede revertirse y sólo vamos a tener reacciones cada vez más airadas de la sociedad civil contra las fuerzas del orden. Lo que ya está afectando su legitimidad”, concluye.

(Juan Carlos Domínguez)

CAMACHO SOLÍS:
“TENDREMOS UN CANDIDATO PRESO”

El coordinador del DIA insiste que no cambiarán de candidato, además que, cualquiera que sea el resultado, la elección en Quintana Roo “va a salir mal”.

Gregorio “Greg” Sánchez, aspirante a la gubernatura de Quintana Roo, podrá salir de la cárcel –si en un momento dado sus abogados lo salvan–, pero no podrá competir en las elecciones del próximo 4 de julio. Pese a todas las instancias legales que piensan agotar cada uno de los partidos que lo postulan, así como el DIA (Diálogo por la Reconstrucción de México) que en la voz de Manuel Camacho Solís ha anunciado que mantendrán al ex alcalde de Cancún como abanderado de la coalición “Mega Alianza Todos Somos Quintana Roo”, pues ven en estas acciones una maniobra más para criminalizar a los opositores de izquierda.
Acusado y aprehendido por la PGR por encontrar las evidencias suficientes que lo inculpan de nexos con el narcotráfico, delincuencia organizada y lavado de dinero, Gregorio Sánchez ya había perdido dos juicios ante el Tribunal Electoral de Quintana Roo, quien le suspendió sus derecho políticos-electorales, o sea, el votar y ser votado; misma instancia que ordenó a la coalición PRD-PT-Convergencia retirar toda la propaganda del susodicho y nombrar a un nuevo candidato. Decisión que la alianza de partidos impugnó alegando que los argumentos esgrimidos por la PGR carecen de peso y están basados en denuncias de testigos protegidos, otro “michoacanazo” pues. “El expediente de la acusación en su contra es a tal punto contradictorio e inverosímil, que desprestigia a la autoridad investigadora y al juez que concedió la orden de aprehensión”, manifestó Manuel Camacho Solís, coordinador del DIA. Camacho Solís infiere que la averiguación se retomó hasta que Gregorio Sánchez fue formalmente registrado como candidato y maniobrando con el expediente hasta dar el tiro preciso en plena campaña electoral: “Todo indica que el caso de Gregorio Sánchez es uno de persecución política”.
Ahora la resolución pende de la Sala Superior del Tribunal Electoral del Poder Judicial de la Federación (TEPJF), quien “tiene el caso en estudio, en análisis”, es todo lo que expresó a ZETA Ricardo Barraza, uno de los voceros de ese organismo. Lo que sí externó es que un asunto de “esa magnitud” tiene que ser resuelto a la brevedad posible, a más tardar la próxima semana, reiterando que se trata de “un caso complejo, complicado”.
Aunque la cosa no tiene más vuelta de hoja, para ciertos analistas políticos, como Everardo Rojas, experto en temas electorales y consultado por este semanario, puntualiza: “Con toda franqueza, desde que detuvieron a Gregorio Sánchez y quedó establecida su situación jurídica ante el juez, quedaron sus derechos suspendidos”.
El asesor electoral cita los precedentes del ex candidato panista para la gubernatura de Aguascalientes, Mario Orozco, que tenía orden de aprehensión por los delitos de tráfico de influencias y corrupción, pero que se amparó, así como otro caso en Puebla, donde literalmente la autoridad resolvió que al no estar en la cárcel mantenía sus derechos políticos, establecidos así en la Constitución y por lo tanto fue ratificada la candidatura.
En conversación telefónica con ZETA, Manuel Camacho Solís se mantuvo firme en la postura de mantener la candidatura de “Greg” Sánchez, amparado asimismo en el documento constitucional, concretamente en la reforma al artículo 20, donde se establece que mientras no haya sentencia contra el individuo, mantiene sus derechos; “además que ahí no se establecen delitos graves o delitos leves”, precisa Camacho.
Con la preocupación que el actuar de las autoridades tomen el caso “Greg” como la regla a seguir para ir excluyendo candidaturas “incómodas” por las vías judiciales, el DIA está amparado en un cuerpo de expertos abogados, en los que todos coinciden que no pueden coartar el derecho de votar y ser votado al candidato a la gubernatura de Quintana Roo. Ellos esperan que el proceso legal exonere a “Greg”, están seguros de ello, como también lo están que hubo acciones indebidas para frenarle su candidatura. Sentencia que no cambiarán a “Greg” por otro, así tengamos “a un candidato preso”.
Como tampoco retirarán al resto de sus contendientes –como se llegó a manejar, en los que incluso en algunos casos van a alianza con el PAN–. Con lo que sí remata es con el diagnóstico político y gubernamental con el que se saldará esta etapa en el sureño estado de Quintana Roo: “Al final de cuentas, la elección va a salir mal”: (Juan Carlos Domínguez)
Gregorio “Greg” Sánchez, aspirante a la gubernatura de Quintana Roo, podrá salir de la cárcel –si en un momento dado sus abogados lo salvan–, pero no podrá competir en las elecciones del próximo 4 de julio. Pese a todas las instancias legales que piensan agotar cada uno de los partidos que lo postulan, así como el DIA (Diálogo por la Reconstrucción de México) que en la voz de Manuel Camacho Solís ha anunciado que mantendrán al ex alcalde de Cancún como abanderado de la coalición “Mega Alianza Todos Somos Quintana Roo”, pues ven en estas acciones una maniobra más para criminalizar a los opositores de izquierda.
Acusado y aprehendido por la PGR por encontrar las evidencias suficientes que lo inculpan de nexos con el narcotráfico, delincuencia organizada y lavado de dinero, Gregorio Sánchez ya había perdido dos juicios ante el Tribunal Electoral de Quintana Roo, quien le suspendió sus derecho políticos-electorales, o sea, el votar y ser votado; misma instancia que ordenó a la coalición PRD-PT-Convergencia retirar toda la propaganda del susodicho y nombrar a un nuevo candidato. Decisión que la alianza de partidos impugnó alegando que los argumentos esgrimidos por la PGR carecen de peso y están basados en denuncias de testigos protegidos, otro “michoacanazo” pues. “El expediente de la acusación en su contra es a tal punto contradictorio e inverosímil, que desprestigia a la autoridad investigadora y al juez que concedió la orden de aprehensión”, manifestó Manuel Camacho Solís, coordinador del DIA. Camacho Solís infiere que la averiguación se retomó hasta que Gregorio Sánchez fue formalmente registrado como candidato y maniobrando con el expediente hasta dar el tiro preciso en plena campaña electoral: “Todo indica que el caso de Gregorio Sánchez es uno de persecución política”.
Ahora la resolución pende de la Sala Superior del Tribunal Electoral del Poder Judicial de la Federación (TEPJF), quien “tiene el caso en estudio, en análisis”, es todo lo que expresó a ZETA Ricardo Barraza, uno de los voceros de ese organismo. Lo que sí externó es que un asunto de “esa magnitud” tiene que ser resuelto a la brevedad posible, a más tardar la próxima semana, reiterando que se trata de “un caso complejo, complicado”.
Aunque la cosa no tiene más vuelta de hoja, para ciertos analistas políticos, como Everardo Rojas, experto en temas electorales y consultado por este semanario, puntualiza: “Con toda franqueza, desde que detuvieron a Gregorio Sánchez y quedó establecida su situación jurídica ante el juez, quedaron sus derechos suspendidos”.
El asesor electoral cita los precedentes del ex candidato panista para la gubernatura de Aguascalientes, Mario Orozco, que tenía orden de aprehensión por los delitos de tráfico de influencias y corrupción, pero que se amparó, así como otro caso en Puebla, donde literalmente la autoridad resolvió que al no estar en la cárcel mantenía sus derechos políticos, establecidos así en la Constitución y por lo tanto fue ratificada la candidatura.
En conversación telefónica con ZETA, Manuel Camacho Solís se mantuvo firme en la postura de mantener la candidatura de “Greg” Sánchez, amparado asimismo en el documento constitucional, concretamente en la reforma al artículo 20, donde se establece que mientras no haya sentencia contra el individuo, mantiene sus derechos; “además que ahí no se establecen delitos graves o delitos leves”, precisa Camacho.
Con la preocupación que el actuar de las autoridades tomen el caso “Greg” como la regla a seguir para ir excluyendo candidaturas “incómodas” por las vías judiciales, el DIA está amparado en un cuerpo de expertos abogados, en los que todos coinciden que no pueden coartar el derecho de votar y ser votado al candidato a la gubernatura de Quintana Roo. Ellos esperan que el proceso legal exonere a “Greg”, están seguros de ello, como también lo están que hubo acciones indebidas para frenarle su candidatura. Sentencia que no cambiarán a “Greg” por otro, así tengamos “a un candidato preso”.
Como tampoco retirarán al resto de sus contendientes –como se llegó a manejar, en los que incluso en algunos casos van a alianza con el PAN–. Con lo que sí remata es con el diagnóstico político y gubernamental con el que se saldará esta etapa en el sureño estado de Quintana Roo: “Al final de cuentas, la elección va a salir mal”.

(Juan Carlos Domínguez)
LAS MUJERES DE LOS CANDIDATOS
Hija de Bustamante también en campaña, esposa de Torres lo acompaña a eventos sociales

Como si ella fuera la candidata, anda haciendo campaña Carolina Bustamante. Y en las colonias populares la reciben como tal, eso sí, sin mucha algarabía ni relajo, pero los colonos la saludan y le dejan sus peticiones a la hija de Carlos Bustamente Anchondo, abanderado del PRI para la presidencia municipal de Tijuana.
Dice que lo trae en la sangre, pues su abuela materna y una tía fungieron como “primeras damas”; la primera durante la gubernatura del doctor Gustavo Aubanel –la señora María Luisa Riedel–; y la segunda, María Luisa Aubanel, durante la presidencia municipal de Tijuana del mismo.
Con tal que su padre logre llegar hasta los últimos puntos de la ciudad, la hija de Bustamante ha arrancado una “Campaña sin Candidato” en donde en conjunto con un pequeño grupo se ha coordinado para acudir a colonias para conocer las necesidades de las mismas.
En un recorrido realizado recientemente, la también licenciada en Relaciones Internacionales visitó humildes hogares de las colonias Obrera Primera Sección y el Mariano Matamoros. Cerca de 60 personas plantearon sus necesidades, entre las que destacan la falta de empleo, becas escolares, apoyos para madres viudas, espacios escolares, entre otros. El plan de Bustamante Aubanel es concretar las gestiones e ir organizándolas para abocarse en ellas a partir de diciembre. Muy apuntadas las vecinas de la colonia Obrera recibieron una despensa de parte de la “candidata”, paletas de hielo para los niños, quienes nomás hacían escándalo mientras sus madres los callaban para escuchar a la hija del candidato. Claro está que no se podían ir con las manos vacías, pues aquellas que no obtuvieron su despensa se llevaron el mandil con el nombre del candidato.
Sin querer pensar en la posibilidad de ser candidata para el 2013, “Carito” pretende enfocarse en la campaña que realiza actualmente. Respecto de las esposas del resto de los contendientes a la alcaldía desconoció acerca del trabajo de las mismas, además señaló no existe comparación alguna con el trabajo que ella realiza pero tampoco pretendió juzgarlas: “No las he visto trabajar, no sé de su labor. En el último debate de Coparmex acudió la esposa de Torres, como me han visto en todos los debates pues ya han de haber dicho que saliera”.
Y es que mientras la hija de Carlos Bustamante anda de arriba para abajo, la esposa de Carlos Torres, Vanesa Morrison, sólo ha fungido como acompañante del aspirante panista en ciertos eventos; por ejemplo, en reuniones con jóvenes en donde ella no dejó de aprovechar y bailar al ritmo de sonidos guapachosos en un bar de la calle sexta en la zona centro. Hay quienes de plano la califican sólo como de ornato, o simplemente para posar, pues en una de sus vallas aparece Morrison respaldando a Torres.
Por su parte Georgina Valencia, esposa de Alberto Entebi candidato del PT-Convergencia de plano prefiere apoyar simplemente en su papel de esposa del candidato y no adentrarse en campañas.

(Rosa Guerrero)

CÉSAR NAVA:
CRÓNICA DE UNA VISITA FRUSTRADA
PLANTÓ A SU CANDIDATO Y A MILITANTES
Se preparó todo un “show” con miles de “acarreados”, pero el dirigente nacional del PAN ni se enteró

Si los priístas trajeron a su dirigente nacional, Beatriz Paredes, los panistas no quisieron quedarse atrás cinco días después. César Nava visitó la entidad para levantarle la mano al candidato Carlos Torres en Tijuana. Lo malo fue que a la mera hora el presidente nacional del PAN dejó plantado a medio mundo, ni con las reuniones privadas entre panistas cumplió. Muy a fuerzas alcanzó a dar una conferencia de prensa. De principio a fin lo programado para Nava se canceló. Primero estaba una reunión con “líderes” del partido –o sea con los grupos cupulares– en el hotel Lucerna; ahí, Francisco Blake Mora, el alcalde Jorge Ramos, el senador Alejandro González Alcocer, el precandidato caído Alejandro Monraz, el diputado Kiko Vega, Sócrates Bastida y demás encumbrados azules se quedaron esperando a su presidente. La excusa: desperfectos en la avioneta en que viajaba. Lo “bueno”, se suponía, iba a ser en el centro de espectáculos Alamar donde se planeó un mitin en que aparecería Carlos Torres y César Nava frente a miles de acarreados –ya no digamos panistas pero sí vestidos con las camisas blanquiazules que se repartían en bonche–. Unos ni conocían a Nava, “quién es ése”, extrañada preguntó una doñita a la que llevaron desde el Mariano Matamoros. La “movilización” del gentío se hizo al clásico estilo del priísmo viejo –bueno, y del actual–. De todas partes de Tijuana salieron “caravanas de la democracia” –como en el PAN prefieren llamar al correteadero de gente– con destino al acto masivo. Las “caravanas” no eran otra cosa que cientos de camiones que transportaban a la multitud.
Hubo peregrinos que llegaron desde las dos de la tarde, eran de los más molestos: “¡ni comida!, ¡ni camisa!, ¡ni madres!... pura agua, ya me voy”. Ya pasaban de las 7 de la tarde y apenas iba llegando Carlos Torres, pero sin César Nava, pues al “Democracia Fest” –como bautizaron el acto– tampoco llegó. Mientras, aprovechando el concierto que Vicente Fernández daría en la ciudad, y para quitarles lo aburrido a los congregados, llevaron a un “Chente” patito, un imitador que no pudo prender a los aglutinados del PAN. Ya para cuando se presentó Torres, la gente ni respondió con algarabía, bien apagados, o más bien fastidiados por tanta espera; por más que la animadora gritaba un sinfín de ocurrencias en el micrófono, nomás no. Antes, los panistas trataron de todo para distraer la ausencia de César Nava, pusieron a la mascota de Max García a bailar, chicas con minifalda a “mover el bote”, batucaday otros actos improvisados. El abanderado del PAN llegó acompañado de los candidatos a diputados de Tijuana y con su ejército de coordinadores y asistentes. Le abrieron paso para colocarse en la tarima donde hasta bailó, “si como baila gobierna, estamos jodidos”, expresó uno de sus colaboradores. Torres salió con lo mismo de siempre para causar empatía con el pueblo, platicó que creció escuchando las canciones de José Alfredo Jiménez, que el ejército se queda en Tijuana, etcétera. Pero en medio de sus palabras, olas de gente se estaban saliendo del Alamar, mientras algunos “organizadores” les insistían que no se fueran, “no se vayan, todavía no se acaba”. Pero la retirada no se detuvo. Para finalizar y ya casi sin concurrencia, todavía prometieron falsamente la llegada de Nava: “Sufrió un percance, los que quieran quedarse, acaba de llegar”.
Entrada la noche, al fin apareció el presidente nacional del PAN nomás para atender a los medios en el hotel Camino Real. Se disculpó por no llegar. Pero su verdadera consigna era enumerar maravillas de Carlos Torres: Que es un candidato con “visión de futuro”, que va a modernizar Tijuana, que tiene una actitud “positiva” y que representa la “nueva generación de políticos” llamados los “bárbaros del norte”. A Torres nomás se le dibujaba la sonrisa como niño mimado. ZOOM POLíTICO le preguntó a Nava sobre el señalamiento de una elección de Estado en Baja California, pues él mismo ha denunciado que los gobiernos priístas son quienes los orquestan, respondió con plena inocencia que en esta entidad es distinta la situación a la de Yucatán con Ivonne Ortega: “Son 5 mil kilómetros de tierra y años luz en términos de democracia. En Baja California tenemos un gobierno muy respetuoso del proceso electoral que no destina recursos públicos a los candidatos del PAN, que no pone en servicio a los candidatos del PAN la función pública”. Se le cuestionó por la “corrupción que sale a flote” en los gobiernos emanados de Acción Nacional y le pusieron como ejemplo el reportaje de ZETA donde se señala a Cuauhtémoc Cardona Benavides, secretario nacional de elecciones, acusado de adueñarse de grandes cantidades de predios. César Nava salió en su defensa. Dijo que había leído el artículo publicado y que se trataba de “infundios y calumnias… no tengo la menor duda de Cardona ni de los militantes de Acción Nacional” y rápido cambió el tema, “pero con Carlos Torres tenemos un candidato limpio”. A decir del líder nacional las campañas del PAN incluyendo la de Torres son distintas a las demás, pues en el gasto hay mesura: “Sin caer en el exceso, ni en el derroche”. Mientras eso decía una avioneta con rótulos del candidato Carlos Torres sobrevolaba la ciudad con promos pagados, precisamente, por el partido de Nava.

(Isaí Lara Bermúdez)


BUSTAMANTE... SIN PRIÍSTAS, NI VERDES, Y A PASO LENTO
Un día de recorrido con el candidato

Basta con acompañar durante un día al candidato del PRI a la alcaldía de Tijuana, Carlos Bustamante Anchondo, para darse cuenta de dos cosas: una, que su partido no está de lleno en el trabajo proselitista –mucho menos el otro partido que la juega de su aliado electoral, el Verde Ecologista– y dos, que su campaña, hasta la fecha nomás no prende. Eso sí, lugar que recorre, lugar donde le llueven quejas sobre el PAN-gobierno; especialmente la gente de mayor edad lo ven como el “cambio” que requiere la ciudad, a lo que Bustamante responde: “sí, pero necesito de su ayuda… voten por mí”.
Para ver de cerca la campaña de Don Carlos, ZOOM POLíTICO se dedicó a ser la sombra del candidato por un día. Se le siguió a todas partes –menos a sus deberes “privados”–. Presentación de compromisos, entrevistas en medios, foros temáticos y recorridos por la ciudad, entre sus actividades.
La personalidad y el perfil del candidato priísta ya todos la conocen: hombre de dinero, formal, serio y sin llamar mucho la atención. Habla pausado, con voz quedita, plana, casi como de sermón; sin extravagancias, el candidato y empresario de 65 años hace lo que puede por conquistar votos en la ciudad.
Su hija, Carolina Bustamante, se encarga mayormente de los eventos populacheros y de colonias y él a las reuniones con sectores empresariales, con los organismos y asociaciones civiles. Es el de las relaciones públicas y el de la foto.
Bustamante, todos lo saben, no es un político moderno. De igual manera es su campaña.
Ante las reuniones que sostiene, dice no ser un candidato improvisado, pues augura –seguro refiriéndose a su tocayo de apellido Torres– un presidente “sin experiencia ni conocimiento” sería lo peor. Sin embargo, cuando le preguntan el qué y el cómo hacerle en distintos temas, el abanderado tricolor se asincera, palabras más palabras menos: “no me gusta prometer mucho, para las soluciones se necesita asesorarse con gente que sepa”. Aunque la buena intención, esa sí, jura tenerla.
El martes 8 de junio la jornada empezó a temprana hora; antes de las 8 de la mañana una entrevista en una estación de radio. Después, en el hotel Lucerna una reunión con la Cámara Mexicana de la Industria de la Construcción (CMIC), que al parecer además de ofrecerle compromisos a firmar al candidato, le aseguraron sus votos.
De evento a evento a Don Carlos lo siguen pocos colaboradores: varios trajeados dispersados y caminando a su alrededor, la mayoría hablando por celular y, él en medio del conjunto, flanqueado por otros con los que se secretea.
Como ese día la prensa siguió al candidato del PRI, prefirió irse en un autobús donde se trasportan sus brigadistas y dejó su camioneta último modelo sola con sus guardaespaldas. Claro, éstos sin perderlo de vista.
La brigada del candidato es de 60 morros, todos entre 17 y 22 años, pero no son jóvenes priístas sino contratados por el empresario. Uniformados con playeras, cachuchas y banderas rojas memorizan porras para su patrón. Ese día nomás 50 brigadistas –porque 10 son de “medio turno”– lo siguieron a donde fue, lo esperaban fuera de los eventos para cuando saliera, hacerle una valla humana y echarle piropos.
Antes del medio día, el aspirante priísta se reunió con grupos y organizaciones del sector turístico en su Grand Hotel. Luego que Bustamante presentara sus propuestas sobre el tema, los interesados fueron quienes le leyeron la cartilla; uno tras otro ofrecieron y pidieron. Tan motivados estaban los oradores por tanta afirmación de cabeza del invitado, que el acto se alargó dos horasy pico.
El baño de pueblo de Bustamante fue en el mercado de artesanías de la garita de San Ysidro. De un changarro a otro regaló saludos y cachuchas con su nombre; lo mismo llegó a la taquería “La Jarocha” que a los “Burritos Biónicos”, al puesto de los “tostilocos”, de las alcancías y zarapes y a la “liquor store”.
“Nos tienen abandonados”, fue la primera queja que recibió el pretendiente a la alcaldía. Aunque no faltó quien rechazara la demagogia: “así pasan todos y prometen pero cuando ya llegan ni se acuerdan de uno”, contestó un comerciante mientras sacudía el brazo en señal de rechazo. “Nosotros no nos vamos olvidar”, quiso convencer al don rebelde uno de los que acompañaron a Bustamante. “Eso dicen todos”, volvió a respingar.
Otros comerciantes, aprovechando que Bustamante se mostró sensible ante el empique económico de los artesanos y le aplicaron la de móchese, al ver llegar al candidato lo recibieron: “pásenle a ver que nos compra”.
Las doñitas le tomaban la mano y se sonrojaban ante la cortesía de don Carlos; viejitos lo saludaban con enjundia. Frente a los puestos está un espectacular con la foto de Bustamante que alude contra el SIAVE. “¿No les enfada mirarme ahí todos los días?”, les preguntó a las seños. Y éstas nomás sonreían.
Antes de irse del mercado que pertenece a la CROC, organización afiliada al PRI y de las primeras en respaldar a Bustamante en la contienda interna, se improvisó un mitin con lo básico: acarreados, bocinas y micrófono. Le pusieron a unos cuantos comerciantes, y entre éstos, los brigadistas y unos curiosos, se hizo una bola. El candidato nomás remachó lo que viene repitiendo a donde se aparece, que la inseguridad, que los “malandrines”, las “tontadas” del gobierno del PAN, etcétera.
Al término de su recorrido, Bustamante tuvo una comida privada con el regidor y líder de la CTM, Eligio Valencia Roque. Ni sus colaboradores lo acompañaron. Menos la prensa.
Entrada la tarde, el suspirante a alcalde terminó su jornada con un “foro de propuestas” organizado por la COR –también de afiliación priísta– en salón social de la confederación donde estuvieron los demás candidatos del PRD y del PT. Poco que destacar. Casi nada. Fue una repetición de lo que han aprendido en sus días de campaña. Lo único que rescatar fueron los más de 2 mil presentes que Rafael García Vázquez, líder de la COR, les puso a los tres candidatos.
Así terminó el día de Don Carlos: sin priístas, ni verdes y a paso lento.

(Isaí Lara Bermúdez)

7.6.10


JESÚS ORTEGA:
“A QUIÉN SE LE OCURRE PENSAR QUE EN UNA ALIANZA SE PIERDEN PRINCIPIOS”

Jesús Ortega, dirigente nacional del PRD y líder que encabeza la corriente interna de Nueva Izquierda, la promotora de las alianzas con el PAN en diversas entidades donde se pretende derrocar al PRI; llegó a Baja California con el discurso de una estrategia para romper con el bipartidismo. Es decir, en Baja California van con todo contra el PAN, mientras en media docena de estados van de la mano. En entrevista con ZETA justifica lo que para muchos es una incongruencia: “Es un asunto de táctica, visión política, no es un asunto de pérdida de principios”. No acepta que se ponga en riesgo al PRD y sus ideales, ni que sea un error, todo con tal, insiste, de erradicar gobiernos caciquiles y autócratas: “A quién se le ocurre pensar que en una alianza se pierden principios”.
Caso contrario, ahora se habla de una potencial coalición entre el PRI y el PAN en ciertos municipios de Baja California Sur, igual, ante un hartazgo de la corrupción y nepotismos de las administraciones perredistas allá: “¿En Baja California Sur?...”, se desconcierta, “puede que la estén pensando, puede ser que están trazando una estrategia, pero a mí me parecería muy difícil de todos modos. Si ellos pensaran en nosotros, vamos a enfrentarlos, y con posibilidades de ganar”.
—Frente a escenarios como Oaxaca, Puebla, Michoacán, Sinaloa u otros, ¿Baja California es importante o no es tan importante?
“Antes no se le daba la importancia al norte, y nos concentrábamos en esas entidades que usted menciona. Hemos trazado un programa que se llama ‘La Marcha hacia el Norte’; éstos son los primeros pasos, no los únicos. Vamos a darle importancia a los estados de la frontera norte donde hay elecciones; Tamaulipas, Baja California, Chihuahua. Pero esto es un plan de 5 u 8 años; para que el PRD crezca de manera homogénea en todo el país”.
Pero se le recuerda a Jesús Ortega que en nuestra entidad su partido ha ido a la baja, hasta la cuarta o quinta fuerza en la elección de 2009. “Estoy confiado que se va a revertir, por las candidaturas que tenemos; candidaturas que son populares, de jóvenes, de mujeres, una pluralidad de lo que es la sociedad de Baja California y eso es un elemento toral. No tenemos dinero, las campañas con mucha frecuencia son dinero, dinero, dinero; vamos a hacer una campaña en la medida de nuestras posibilidades. No sé el resultado, tengo la confianza de que será bueno y que tendremos algunos triunfos”.

(Juan Carlos Domínguez)

JOSEFINA VÁZQUEZ MOTA Y LAS ALIANZAS:

“TODAVÍA NO PODEMOS ADVERTIR HASTA DÓNDE VAN A LLEGAR”

De ninguna manera Josefina Vázquez Mota, líder de los diputados del PAN en el Congreso de la Unión, pudiera considerar las alianzas –sobre todo las de su partido con el PRD– como un retroceso en la vida democrática y transición política del país. Su justificante: “Es ofrecer una mejor agenda de gobierno a los ciudadanos”.
La ex secretaria de Desarrollo Social y una de las “presidenciables”, dice que si por un lado la coalición va orientada a darle alternancia a entidades donde no la hay, por el otro también siempre será preferible llegar a esos arreglos, que aunque cuestionables, son de frente a los ciudadanos y no “por debajo de la mesa”.
Las inusuales alianzas entre un partido de izquierda –aunque cada vez más moderada– y uno de derecha –de ultraderecha, dirían muchos–, en el contexto de la política mexicana puede interpretarse como meras complicidades. Por ello acota Vázquez Mota: “Lo primero, que me parece muy importante, es establecer las reglas de estas coaliciones”. Reconoce que hay temas en los que pueden coincidir, tales como los de salud, educación, inversión en infraestructura; y otros, que sin mencionarlos, “sabemos de antemano que no habrá coincidencias”: “Es muy importante decirlo, y decirlo sin temor alguno porque es lo que nos hace diferentes”.
En la consolidación de estas alianzas menciona como dilema la falta de credibilidad, que políticos y partidos se han ganado: “Que todos terminemos pareciendo iguales, que no haya diferenciación, que no haya razones suficientes para por qué acompañar a unos sí y a otros no. Es algo que estamos construyendo en esta democracia, que a ratos parece muy distante pero que es relativamente nueva en el contexto histórico del país.”. Entonces resume: “Habrá alianzas como se han construido en estos procesos electorales, después debe haber reglas muy claras de gobierno; parte de ello lo estamos construyendo en este momento. No podemos advertir hasta dónde va a llegar, pero si no es para mejorar la vida de los ciudadanos, estaríamos en una vía que sería muy lamentable en todos los sentidos”.
— ¿Cuál será entonces el resultado de este híbrido político?, le pregunta ZETA a la líder de la bancada panista.
“A eso me refiero con la construcción de una agenda de gobierno. En dónde vamos a estar juntos, cuáles son los temas centrales, cuáles son aquellos que van resolver la ciudadanía, qué resolverá el Congreso. No es una solución fácil, es un tema complejo, pero si no se hacen las alianzas con este propósito, con la complejidad que se tiene, pues entonces sí estaríamos entrando casi a un proceso tan pragmático y pervertido de arrancar rencillas partidistas para ver qué pedazo de poder nos quedamos”.
Muy propia en su discurso, lo que Josefina Vázquez Mota puntualiza es que las alianzas no deben convertirse en un mazacote de propuestas que confundan al electorado. Unidos para ciertos propósitos democráticos los partidos, pero ahora sí que pintando su raya: “Desde el principio ser claros con el ciudadano, que hay diferencia de posición de ideología, aunque también estamos en un México más plural que merece escuchar todas las voces, pero sin llegar al punto donde ya no logremos diferenciarnos entre unos y otros en nuestras definiciones políticas”.

(Juan Carlos Domínguez)














EL TOUR DE TORRES
UN DÍA EN LA CAMPAÑA VIP DEL CANDIDATO DEL PAN

Más que una campaña política, la de Carlos Torres parece un tour por la ciudad y, por cierto, en primera clase; un mundo de coordinadores, secretarios, asistentes y demás servidores le facilitan todo, le cuidan hasta el mínimo detalle. Torres y séquito, se trasportan en un camión de esos “ejecutivos” acondicionado para su comodidad, y en camionetas de último modelo escoltadas por otras iguales. Cierto: una que otra vez, se da su baño de pueblo, pero nunca pierde el gusto por la comodidad del servilismo y la pulcritud de su imagen.
ZOOM POLíTICO acompañó al candidato panista a la alcaldía de Tijuana en uno de sus días de proselitismo; fotógrafo y reportero viajaron a su lado a los eventos que Carlos Torres tuvo programados el martes primero de junio.
Las jornadas de campaña son maquinadas de principio a fin. Cada día le arman su agenda, su discurso, las visitas con los medios, los eventos en las colonias, los compromisos que va a “firmar”, etcétera. Durante el día le entregan unas hojitas donde le dicen a dónde llegar, qué decir, y qué hacer. En el ínterde cada acto, antes de bajar de su ‘carlitosmóvil’ las repasa como si fueran una oración, como si las memorizara. Y a veces, durante el suceso, las revisa como si se tratara de un acordeón.
Por las mañanas generalmente Torres se reúne en eventos públicos con empresarios u organizaciones civiles, o en entrevistas con medios de comunicación, de ahí, presenta el “compromiso” del día. Después realiza “trabajo interno” y por la tarde se va a una o dos colonias para el acto populachero.
El pasado martes así fue. A las 8 horas presentó su “propuesta” ante el sector turístico, luego se fue a la UABC para el debate organizado por el Instituto Estatal Electoral y en la tarde cumplió en dos eventos con gente de colonia.
A todos lados al candidato, además de sus varios “asistentes”, lo siguen también un fotógrafo personal y un equipo de filmación profesional que le retratan o graban en cualquier cosa para su álbum político.
El ‘carlitos móvil’ es un camión de pasajeros acondicionado para la comodidad del panista que lo trasporta a algunos eventos, especialmente aquellos en los que acarreados se impresionan al ver llegar a su candidato como una estrella de cine: aire acondicionado, baño, dvd, sistema de sonido, una pequeña sala, mesas, provisiones y asientos de piel reclinables. Es fácil distinguirlo, el camión por fuera luce tapizado con una imagen de la cara de Carlos Torres además de varias camionetas que le abren el paso.
Una joven asistente se encarga de lo que se le apetezca al abanderado panista o a sus invitados (pero dentro del camión, afuera otros lo atienden), agua fresca, café o una sodita para mitigar el calor, que poco se siente por el aire acondicionado. Vaya, hasta al grado de que antes de cada presentación la asistente le arrima un perfume y un listerine para un aliento fresco.
La colonia Castillo fue la primera en recibir ese día a Torres en lo que él llama su “evento comunitario”, entre acarreados y su mismo equipo –que estos últimos parecen ser más– se repletó las canchitas de futbol que lo esperaba.
Uniformados con banderas y camisas del PAN se abalanzaron a la puerta del camión para darle la bienvenida a Carlos Torres con gritos y abrazos. Lo acompañó el candidato en ese distrito Raúl Meza. “¡Meza!... ¡Meza que más aplauda le mando al candidato!”, le corearon entre otras porras. Dos payasos –unos que contrataron– ondeaban sus banderines panistas más desanimados que las seños que se tapaban los oídos por lo fuerte del sonido por donde se hacia escuchar Carlos Torres.
“¿No dan comida?”, preguntó un niño que andaba en el acto panista. “Es que quiero comer”, insistió, y fue a preguntarle directamente al aclamado, pero antes de llegar al asiento de Torres lo interceptó Loreto Quintero, candidata a regidor, el morrito le mostró la cara de hambre y le pidió comida. La ex funcionaria nomás le dijo que no había y siguió en lo suyo.
Pero los asistentes no se fueron con las manos vacías, después del arengo del candidato y de prometerles la rehabilitación de un centro comunitario y más áreas verdes en su colonia, la animadora les dio “una sorpresa”, un “regalo” de Carlos Torres para todos: una foto con él. Así que los congregados hicieron una fila para retratarse y ahí mismo les entregaban el souvenir. Todavía ni se acababa la cola y por las bocinas ya reunían a los acarreados: “¡a ver!… los que vienen de la colonia Porvenir… ya va a salir el camión, vámonos”.
De ahí, el camión se dirigió a la colonia Divina Providencia; lo mismo. En unas canchas, la misma animadora, la misma batucada, las mismas palabras, unos penales con niños de la zona y su mismo discurso y la foto de regalo. Pero sobre todo la pleitesía de sus leales que al igual que en todos lados le sirven en cuanto él da la señal, igual le espantan perros callejeros que niños curiosos que se le acercan a Torres o al diputado Miguel Osuna Millán.
La botarga de Carlos Torres fue mejor recibida que él mismo, los niños la abrazaron como si estuvieran con los personajes de Disney, pero la quimera infantil, rápido se rompería por un olor a drenaje que atravesaba el parquecito donde el panista fue a prometerles también un centro comunitario. El olor era tan fuerte que algunos presentes mejor decidieron irse.
De vuelta, Torres y equipo abordaron sus camionetas, pues el camión lo habían dejado lejos del evento para llegar sin complicaciones. Y de nuevo, a la comodidad de su campaña y al servilismo de los que piensan con sus “servicios” asegurarán un lugar en la nómina panista.

(Isaí Lara Bermúdez)
BEATRIZ PAREDES EN TIJUANA:
"!QUEREMOS GANAR!"

Aseguró que todos los grupos del PRI están con Bustamante. Muy emocionada y expresiva se mostró con Hank.
Derrochó presencia y altivez; calló –políticamente correcta– a la concurrencia, opacó con su oratoria a candidatos y dirigentes; le sonrió de oreja a oreja a sus priístas consentidos y hasta se dio el lujo de hacer pasarela con micrófono en mano y atrayendo decenas de flashazos. Abarrotaron el Auditorio Municipal alrededor de 7 mil personas, acarreados por los diferentes contendientes de cada distrito, principalmente por Gregorio Barreto, que también proporcionó sus unidades de transporte. Con mucho barullo y escandalera fue recibida Beatriz Paredes, dirigente nacional del PRI, que vino a refrendar la candidatura de Carlos Bustamante y a dejar claro que no hay otro candidato más que él, que todos los grupos al interior del partido están cuadrados con el aspirante a la alcaldía de Tijuana. Previo a la llegada de la gran matriarca, los animadores del evento –uno de ellos ex candidato a diputado federal por el PVEM– infundieron verdadera euforia entre la concurrencia, familias de colonias populares. Dieron la bienvenida y mencionaron a cuanto priísta distinguido llegó al festivo mitin. Desde los actuales candidatos a diputados hasta los ex alcaldes de Tijuana como René Treviño Arredondo o Fernando Márquez Arce, y al que mencionaron como uno de los “presidentes más queridos: ¡Jorge Hank Rhon!”, la ovación fue fuerte y prolongada; la que no tendría ni la dirigente nacional ni el candidato actual a la alcaldía. La señora del huipil no disfrazaba su mayor entusiasmo por las ovaciones hacia el ex alcalde Hank que hacia su mismo candidato, al que vino a avalar. Sobre el estrado montaron a Beatriz Paredes, quien en un momento dado tuvo a su diestra y siniestra a Fernando Castro Trenti y Hank Rhon, como buen árbitro. Adusta en la expresión, que sólo esbozaba una sonrisa cuando alguna mención u ovación lo ameritaba, doña Beatriz sudaba la gota gorda por el calor de un recinto abarrotado. René Mendívil, Luis Eduardo Ledezma, Carlos Bustamente, Jorge Hank Rhon, Fernando Castro Trenti; formaban la comitiva mayor. Mendívil, dirigente estatal, inició el desfile de los discursos, atropelladamente se dirigía a “la jefa”: “¡Señora presidenta, no tenga ninguna duda que en Baja California vamos a ganar!”. Quien trató de imprimir mucha enjundia cuando su turno fue Carlos Murguía, candidato a diputado por el distrito 10, su voz desgarrada sólo provocó risillas hasta entre sus mismos correligionarios. Gregorio Barreto, aspirante a diputado por el distrito 13, de plano no podía calmar los gritos de la militancia, incluso lo provocaban más con tamborazos y pitos los de la porra conformada por los “niños verdes”. Los ánimos de los miles presentes se calmaron, no tanto por disciplina sino por el hablar cansino de Carlos Bustamente, que definitivamente obligó a que “el respetable” dejara de prestar atención al acto. Tras las apagadas intervenciones de unos, y las forzadas oratorias de otros; Beatriz Paredes tomó las riendas del evento, con un discurso conciso y autoritario, les metió una zarandeada a todos por parejo, militantes, simpatizantes, y demás: “Los auditorios como éstos no están hechos para los discursos; entonces es muy difícil que ustedes los escuchen… les quiero pedir un momento de silencio; si no, no nos vamos a escuchar”; y santo remedio, la robusta dama impuso el respeto que no lograron los priístas locales. En pocas palabras espetó: “Le puse un desafío al priísmo de Tijuana… Estoy aquí porque le tengo confianza al priísmo de Tijuana”. Dijo que desde la Cámara de Diputados, la de Senadores y la dirigencia estatal del PRI, todos apoyan a Carlos Bustamante. Para sus saludos y congratulaciones al primero que mencionó “a quien fuera nuestro candidato a la gubernatura, al ingeniero Jorge Hank Rhon”. Luego, con su acordeón en mano leyó el nombre de cada uno de los candidatos a diputados en Tijuana. A la escandalosa turba que repletó el auditorio les conminó: “Este entusiasmo multiplíquenlo en activismo…Este entusiasmo multiplíquenlo en denuncias!”. Y aunque algunos acarreados susurraron “parece este evento para el ingeniero, no para…”, por aquello de las ovaciones desbordadas para Hank; Beatriz Paredes, antes de lanzar tres ¡viva México! quiso dejar claro que el apoyo de los priístas es total para Bustamante: “¡Todos! ¡Porque queremos ganar!”.
(Juan Carlos Domínguez)

31.5.10


Decidirá sobre el candidato presidencial del PRI, pero evade mencionar a Peña Nieto, Beltrones o Beatriz.

EMILIO GAMBOA PATRÓN:
“NO ME DISTRAE EL FUTURO”


Pareciera que no ha pasado el tiempo; ni tantas cosas en el país. Vaya, que la política a la vieja usanza sigue tal cual. El mismo de hace 30 años en su discurso y en las respuestas para con la prensa. Sí, reconoce los errores de su partido y la mala racha. Pero Emilio Gamboa Patrón sigue fiel a la demagogia, al decir sin decir. A la oratoria meramente gremial. Dinosaurio del PRI de los pocos que no desaparecieron tras el holocausto, el ex senador, ex líder de la bancada del PRI en el Congreso de la Unión, íntimo colaborador de los últimos presidentes priísta y todos los “ex” que se puedan acumular en la función pública de primer nivel; Gamboa Patrón tiene muy trazadito su camino rumbo a la sucesión presidencial 2012. Pero lo niega. Si no como “presidenciable”, sí como actor importante en los designios que llevarán al personaje “elegido” hasta la anhelada silla. Por lo pronto es candidato “único” para ocupar la Secretaría General de la Confederación Nacional de Organizaciones Populares (CNOP); de ahí la Presidencia Nacional del PRI; y desde ahí, como lo ha hecho desde siempre, influir y negociar su perenne permanencia en el poder. Lo poco que dice directo es que de los votos de la CNOP salen los candidatos a todos los puestos de elección popular, desde los diputados locales hasta el Presidente de la República. Por ello trabajará su estilo, de acuerdos a los usos y costumbres del priismo corporativista: “Atenderemos a las gentes de los mercados, a los taxistas, a los transportistas, a las pequeñas y medianas empresas que generan millones de empleos y que requieren de una gestoría que yo estoy dispuesto hacer ante el Ejecutivo o Legislativo. Volver acercarnos a los intelectuales que se han alejado de mi partido, a los profesionistas y técnicos, a toda la clase media que está sin tener espacios de opinión. La CNOP les abrirá la puerta”; proclama ensoberbecido.
¿Digamos que la Secretaría de la CNOP lo encamina naturalmente a la dirigencia nacional del PRI?
“A mí no me distrae el futuro, lo digo de verdad. A mí me llama el día, lo cotidiano, el presente; hoy tengo muy claro que buscaré el próximo sábado el voto de mil 700 delegados de diversas entidades que fueron elegidos democráticamente como sucedió en Baja California. Después, esperemos qué pasa. ¿Qué quiero? Fortalecer al partido, y que siga unido para ganar la Presidencia”.
¿Rumbo a la Presidencia, Enrique Peña Nieto o Manlio Fabio Beltrones?
“Tenemos tiempo todavía. Fatal pasar esta etapa del 4 de julio, 12 gubernaturas; presidencias municipales, diputados locales; después prepararnos para la elección de 2011, vienen gubernaturas muy importantes como las del Estado de México. Luego el priismo nacional. Las grandes mayorías de este país tomarán la decisión de quien será el abanderado de nuestro partido para regresar a Palacio Nacional y Los Pinos. Anticiparnos es un error, no podemos hacerlo”.
De Beatriz Paredes y su futuro, también revira y se queda en el presente: “Una mujer del partido, de triunfo, una mujer que está haciendo su esfuerzo y tratando de tener un partido unido y cohesionado. Yo veo en Beatriz una muy buena líder que está haciendo su papel, y que hoy sin duda alguna ha hecho que el partido se reposicione nacionalmente”.
Gamboa Patrón encauza la directriz a tres años de distancia: “Falta que sigamos haciendo buenos gobiernos estatales y municipales; que en la Cámara de Diputados y en la Cámara de Senadores se sigan recogiendo indicios de las grandes mayorías del país. Es lo que pide la gente, lo que quiere México. México ha perdido dos cosas: empleo y paz social”.

(Juan Carlos Domínguez)






EL CONVOY PRIÍSTA

Un convoy de camionetas último modelo recorrió el bulevar Agua Caliente el sábado. Vidrios polarizados y con toda la facha de un comando malo aceleraron sin respetar altos; salieron del Grand Hotel y se dirigieron al sindicato Alba Roja. Algunos iban armados y con cara malhumorada, exhibieron sus armas por si alguien dudaba. La fila de carros incluía nada menos que el ex Senador Emilio Gamboa Patrón quien visitó Baja California para dos cosas: Dar un espaldarazo a don Carlos Bustamante, pretendiente del PRI a la alcaldía, y hacer su propio acto proselitista en el estado pues es el candidato único para la dirigencia nacional de la CNOP.
Gamboa patrón estuvo primero en la casa de Bustamante, en el Grand Hotel. Con un discurso acartonado y de bajo perfil –como suele manejarse– se reunió con los “líderes” de las organizaciones priístas. Allí estuvieron los “encumbrados” del tricolor en el estado: Fernando Castro Trenti, Chis López, René Mendivil, Eligio Valencia y por supuesto el anfitrión. Con el senador Castro Trenti siempre es lo mismo, en cuanto llega no falta quien se le abalance; lo abrazan del cuello y empiezan a secretearle, él con la cabeza agachada pero con la mirada hacia arriba, responde con murmullos. Gamboa Patrón, bien peinado, traje discreto, muy pulcro –al menos en su apariencia, porque sus detractores lo consideran políticamente obscuro y hasta “perverso”–. Siendo Senador se hizo pública una conversación entre él y el inculpado por pederasta Kamel Nacif, donde le pide detener iniciativas respecto a casinos en el Senado, la respuesta del que visitó Tijuana fue: “pues entonces va pa’tras papá”. El día de su gira por la ciudad sus compañeros de partido lo presentaron como un “gran hombre”… “un experto en la política”… “un hombre entregado a cabalidad al trabajo” y cómo no, Gamboa Patrón lleva 26 años viviendo de la función pública a nivel federal. Un puesto tras otro, desde la secretaría particular de Miguel de la Madrid, otra secretaría en el sexenio de Salinas de Gortari y demás direcciones nacionales, hasta la senaduría y diputación en el tiempo que el PAN lleva en el poder.
Gamboa Patrón invitó a la “unidad” para salir victoriosos el próximo julio con Carlos Bustamante. Y para hacer más público el espaldarazo de Emilio Gamboa acarrearon a cuantos pudieron al sindicato Alba Roja junto con los candidatos a diputaciones locales. Quien más jaló gente –en calafias, obvio– fue Gregorio Barreto. “Está gordito pero tiene un corazón enorme”, presentaron a “Goyo” Barreto y éste, con dificultad se acercó al micrófono. Poco se le entendió. De ahí en fuera no hubo más que porras y gritos para cada candidato, especialmente para don Carlos Bustamante y para el que ostentará la secretaría general de la CNOP en el país, que aprovechando el tipo del público, entre su discurso aseguró: “Vamos a sacar a Acción Nacional… no tiene ni la capacidad, ni el talento de ver lo que requieren los hombres y mujeres de las colonias”.

(Isai Lara Bermúdez)

28.5.10




La Política Alegre
Juan Carlos Domínguez

FUERA “MALOVA”.- El popular candidato a la gubernatura de Sinaloa por la coalición PAN-PRD-PT-Convergencia´, Mario López Valdez, podrá ver mermada su popularidad entre el electorado porque no podrá usar su apodo en las boletas de votación. Se lo prohibió el Tribunal Electoral de la Federación. Dicen las autoridades que usa tal acrónimo desde 1985 como publicidad de sus ferreterías “Malova”. Y para que más le corten la aviada al suspirante, también le impedirán el uso del slogan de campaña “Con Malova de corazón por Sinaloa” porque igual, usaba el mismo tonito para atraer clientes farmacias de su propiedad: “Donde usted compra de corazón”. Como no se dan en otros casos, aquí sí las autoridades se pusieron “al tiro”, sospechan que la intención de “Malova” era hacerle publicidad a sus negocitos con dinero oficial destinado a campaña. “¿Será?

CONTRA LOS CHUCHOS.- Y no precisamente contra el sector perredista liderado por Jesús Ortega, sino contra los viles perros arremetió Germán Olivares, dirigente estatal del PAN en el Estado de México. Amenazó que su partido solicitará una comisión legislativa especial para que se investigue esclarezca a cabalidad el caso Paulette, para que no le den carpetazo al delito, como ha sucedido con el 89 por ciento de los 672 feminicidios que se han dado en los últimos cuatro años en esa entidad. Propuso que la comisión debe estar encabezada por un diputado del PAN o del PRD –claro que no del PRI- para castigar con todos los funcionarios implicados y “hasta a los perros por no haber sido capaces de haber olido un cadáver en un departamento”.

¿EN SERIO? ¿EL IFAI?.- Como queriendo demostrar que sí hacen su chamba –una de cal por las miles que van de arena- el Instituto Federal de Acceso a la Información Pública ordenó a la PGR que abra la investigación en torno a las acusaciones contra el ex Presidente Luis Echeverría Álvarez por los delitos de genocidio y secuestro durante el movimiento estudiantil en el Tlatelolco de 1968. Echeverría recurrió a amparos y sentencies de jueces que lo exoneraron, pero ahora el IFAI quiere que especialistas en derecho valoren las razones por las que la PGR lo liberó de la condena. Por cierto, hace 3 meses Luis Echeverría fue recibido como héroe en Tijuana y fue a platicar como un buen “camarada” ante estudiantes de la preparatoria Lázaro Cárdenas y estudiantes del CUT.

CHUCHO RABIOSO.- Y ahora sí hablamos de Jesús Ortega, líder nacional del PRD que arremeterá contra Jorge Emilio González, presidente del Partido Verde, pues dice que a lo tonto lo quiere embarrar con los narcos al señalar que protegió al candidato de Quintana Roo, Gregorio “Greg” Sánchez, al decir “que se da entender posibles vínculos del PRD y su presidente con el crimen organizado, toda vez que desde el pasado 15 de enero tuvieron conocimiento de la investigación.”. Ortega amenazó con demandar ante la PGR y de paso tachar a los verde ecologistas de “mercenarios de la política”.