3.10.07

Pan y Circo
Juan Carlos Domínguez
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Arremetieron todos los periodistas y conductores de noticias contra los senadores del Congreso de la Unión, a propósito de la reformas a la Ley Electoral con relación a los medios de comunicación electrónicos Enérgicos e indignados la marabunta la conformaban desde una Paty Chapoy hasta Joaquín López Dóriga; desde Fernanda Familiar hasta Javier Alatorre. Hasta una Denissse Maerker adusta y grillera. Bailando todos al son que les dictaron su respectivos jefes. Los grandes consorcios están preocupados porque se reducirán mucho sus arcas al no contar con la contratación de spots propagandísticos para los partidos políticos. Pero eso no les preocupa, lo que los alarma, juran, es que la libertad de expresión estará coartada.

Televisa está comprometida con la democracia, aseguraron ejecutivos de esa empresa. Qué bueno que ya quedaron en el pasado los decretos del “Tigre Azcarraga”: “Aquí somos soldados del PRI”. Dicen –hasta dónde llegan de plano- que siempre han estado abiertos a todas las ideas y actores sociales y políticos. La empresa de Azcarraga, uno de los más ricos del mundo y dueño del más grande consorcio televisivo en América Latina, difunde que la democracia no debe ser costosa ni asunto de dinero, por lo que apoyan que se reduzcan los gastos de publicidad política. Pero eso sí, tienen miedo que se lastime la libertad de expresión, tal como asegura plantea el Congreso en el artículo que restringe difundir mensajes “susceptibles de influir en las preferencias electorales”.

Bien honesta TV Azteca, no aceptará dinero ni contratos para promoción de partidos políticos. Esperarán a que se aclaren completamente los puntos de la Reforma Electoral, pero por lo pronto Ricardo Salinas Pliego y sus ejecutivos se encuentran muy dolidos porque los ciudadanos no podrán expresar libremente su postura política en base a la nueva ley. Acusan que el IFE está decapitado y sumiso ante los tres grandes partidos, PAN, PRI y PRD, quienes están decidiendo los destinos de toda una nación.

Cadena Tres no quiere perder tanto dinero. Dice que claro, está de acuerdo que los partidos políticos no gasten tanto en propaganda, pero que también necesitan el financiamiento de su empresa en aras de la pluralidad y credibilidad que los caracteriza. Cómo no creerles tanta apertura ¿no?, sobre todo teniendo como uno de sus principales jilguerillos a Pedro Freís de Con.

Hasta Manuel Bartlett soltó las lágrimas, nada menos que él. El ex Secretario de Gobernación y ex Senador, y orquestador del fraude de 1988 ha encontrado la luz y en una especie como de purga espiritual ahora expresa su dolor porque el duopolio Televisa- TV Azteca le un gran daño a la democracia mexicana. Miren si ha cambiado el señor Bartlett: “…el costo que imponen a los candidatos es el canal más eficiente para la corrupción, para tener que acudir al dinero donde esté, del narcotráfico, del crimen organizado, de las trasnacionales, de los intereses. Este viejo soldado del PRI qué ingrato es; ahora arremete con el que fuera gran cómplice: “… los espacios son del pueblo, no del señor Azcarraga ni del señor Salinas Pliego. Sólo a expensas del poder del dinero o de voluntades políticas”.

Los periodistas cada vez se sienten más importantes, sentenció el ex senador panista Javier Corral. ’Tercer Grado’ es la expresión clarísima de qué tan importantes se sienten ellos mismos. Los periodistas se entrevistan a sí mismos. Consideran que son tan importantes que ya no se conforman con la tarea de preguntar… cada vez son más actores que procuradores de la información…”, abundó a propósito de la soberbia con la que los comunicadores más importantes están saliendo a pelear la causa de sus jefes. Y hasta despreciativo es con alguno de ellos: “¿Quién es López Dóriga? Es un lector de noticias al que Televisa le pide que haga un día una cosa y él la hace, al otro día otra y la hace. Porque son de plastilina, los han hecho de plastilina”.

2.10.07



Marcel Marceu murió
¨*Desde el Silencio Eterno...


* Juan Carlos Domínguez

Cuando todo en el mundo es caos y bullicio, él hizo del silencio su refugio, mismo al que acudía su público para ser partícipe y vivir en los universos y emociones que desde ahí tejía

Considerado el mejor mimo del mundo, Marcel Marceu durante 60 años se paró en todos los escenarios del planeta sin pronunciar palabras. Y sin embargo lo decía todo, hasta este sábado 22 de septiembre cuando su familia dio a conocer su fallecimiento, sin precisar las causas.
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Hijo de judíos, con un padre de oficio carnicero y muerto en los campos de exterminio nazis, Marcel Marceu, nacido un 22 de marzo de 1923, en Estrasburgo, Francia; conoció muy bien el sufrimiento a causa de la persecución a los de su raza, ello también fue parte de su inspiración. Declararía en alguna ocasión: “La gente que volvía de los campos de concentración no podía hablar. Yo me llamo Mangel (su verdadero apellido) y mi origen es judío. Tal vez eso haya influido inconscientemente en mi elección del silencio”.

No obstante, siempre reconoció como su inspiración real a actores del cine mudo como Charles Chaplin, Búster Keaton y Harry Langdon. Así que Marcel, que había estudiado artes decorativas en Limoges y mímica en la Escuela de Arte Dramático Charles Dullin; en 1947 fundó su propia compañía y con ella revivió el arte de la pantomima, género que había quedado olvidado.

Ese mismo año, Marcel dio a conocer al mundo a “Bip”, personaje que a la postre se convertiría en su alter ego y que lo acompañaría hasta el féretro. “Bip” era un vagabundo, un payaso, un Pierrot, o finalmente un simple hombre desencantado a veces, esperanzado otras, frente al drama de la humanidad.

El rostro afilado y totalmente pintado de blanco, pantalones anchos de clown, camisa marinera, chaleco gris y un sobrero viejo y apachurrado con una flor roja un tanto marchita, hablaban mucho del interior de “Bip”, pero cuando del aire y la nada hilaba movimientos, es entonces cuando se sucedían todas las revelaciones de su espíritu, del espíritu de todos los hombres: la tristeza, la tragedia, la ternura, la alegría, la vida misma: “El arte del mimo es el grito desgarrado del alma entre el bien y el mal con la esperanza de que el bien sea mayoritario”.

Con “Bip”, así como con otros personajes y rutinas que con los años se volvieran clásicos – “Pantomimas del estilo”, “El fabricante de máscaras”, “La Caja”, “En el Parque”, “Caminando contra el viento” (que inspiró el famoso paso de baile de Michael Jackson), “Joven, maduro, anciano y muerte”- Marcel amalgamó al arte del cine mudo, el teatro y la danza; y con el sólo recurso de su cuerpo, su rostro, traducido en movimientos y gestos, montó mil historias en las que concentraba la historia de la humanidad, siempre con un matiz de melancolía y poesía, que volvieron su aportación insuperable.

Marcel Marcel que contaba con 84 al momento de su muerte, visitó por última vez México en 2005, en su gira de despedida. En varias ocasiones estuvo en Tijuana, la más reciente en el 2002. El mejor mimo del mundo fue enterrado este miércoles en el cementerio parisino Pere Lachaise, su ataúd fue cubierto con la bandera francesa, y colocada a un lado una pequeña mesa en la que posaron el sombrero con el clavel rojo que lo acompañó gran parte de su vida. Desde el silencio que, ahora sí, será eterno.

28.9.07


EL GRITO DE INDEPENDENCIA EN TIJUANA
Honold, "El niño perdido"

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Juan Carlos Domínguez
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Con manteles blancos, sin lujos y con muy poca presencia política, la última ceremonia priísta del día de la Independencia en Palacio Municipal, fue reflejo de la desbandada política luego de la derrota del 5 de agosto.
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De repente se le veía como a un Alcalde muy solitario a Kurt Honold. Pasaban de las nueve de la noche y la mitad de las mesas en el Patio Central de Palacio Municipal estaban vacías. La convocatoria a la Cena Privada por el Día de la Independencia del Ayuntamiento de Tijuana no tuvo la misma respuesta que las fiestas de Jorge Hank.

En el estrado colocado para el espectáculo un niño orador –de esos que siempre ponen- pronunciaba un discurso mecánico e ininteligible. El locutor Luis Eduardo Cantúa realizaba la conducción más lamentable que se le haya apreciado, el audio era absolutamente malo, no se entendía, pero igual nadie se preocupaba por entender. Una cantante local llamada Marisol interpretaba canciones de Yuridia la de La Academia.

Como que había prisa. La cena se empezó a servir muy temprano. Ensalada de nopal, con chicharroncitos y aderezo de cilantro, pollo en mole poblano y de postre, flan. Para beber: vinos, tequila, cerveza y refrescos.

A las diez de la noche el señor Alcalde Kurt Honold y la Primera Dama María Elena Borquez subieron al estrado. “Les quiero decir a todos la suerte…” (sic), pronunció en un raro enunciado la señora, por cierto, vestida de rojo, para invitar a comprar boletos de una rifa a beneficio del DIF. Pero ni cuándo obtener la misma benevolencia de los invitados, ya no les interesaba quedar bien.

Kurt Honold le preguntó a la asistencia: “¿¡Listos para el Coyote!?”, la respuesta fue tibia porque la concurrencia no era precisamente la asidua a ese tipo de género, o por lo menos no a aparentarlo. Ya después se refirió al motivo del festejo: “¿Nos ‘aventamos’ el Grito de Independencia?”. Luego le entró un patriotismo exacerbado, a él, que como su ex jefe, prefiere San Diego: “Vamos a cantar el Himno, para que del ‘otro lado’ se den cuenta que las barreras que nos ponen no nos hacen nada…”.

Eso era adentro de Palacio Municipal. Afuera la frase en el aire era como de “aquí no ha pasado nada…”. Atiborrado de gente, los puestos de fritangas, antojitos y golosinas a todo lo que daba, un escenario muy grande y con muchas luces aunque con poco espectáculo, y las personas y familias yendo y viniendo como siempre, contentas, sin importar si el alcalde se apellida Hank, Ramos o Honold; o si es del PRI o del PAN. La fiesta es la fiesta.

Claro, al interior del Palacio Municipal también había festejo, pero con un aire de melancolía. La desbandada priísta también hizo estragos en la fiesta, y no fueron tantos los burócratas, funcionarios y simpatizantes hankistas que se dejaron ver. Nada que ver con la otrora eufórica “marea roja”. No faltaron los nostálgicos que sí llegaron con camisa roja, pero era uno que otro, contaditos con la palma de la mano, porque ni el líder transportista, Gregorio Barreto, dejó ver su llamativa camisa roja platinada con la que deslumbraba aquellas memorables veladas hankistas de alfombra colorada.

Entre los funcionarios y priístas que sí cumplieron con las buenas formas, y asistieron, estaban Luis Javier Algorri, Mario Madrigal, José Castorena, los ex alcaldes René Treviño Arredondo y Fernando Arce; Andrés Garza –que dicen es uno de los más agradecidos con “la Revolución” hoy en día- , Jorge Kury, Salomón Cohen, Franciscana Krauss, Juan Valdez –el más saludado de la noche-, Raúl Soria, Fausto Gallardo, Adriana Cetto, Daniel Hierro de la Vega, Juanita Pérez, Gastón Luken, Arturo Kaloyan; y como tres generaciones de los Honold.

El animador Cantúa quería interactuar con la asistencia: “¿Qué va a pasar mañana?”. “¡Termina Gaviota!”; dijo con emoción que no logró transmitir a sus oyentes. Continuó la música, un repertorio muy mexicano. Luego bailables folclóricos, dentro y fuera de Palacio Municipal.

Después un cambio brusco de género con un grupo coral fuera de tono. La Banda de Guerra del 28 Batallón de infantería anunció el momento más esperado. Desde la Sala de Presidentes el Alcalde Honold encabezó la escolta y, como que ensayó mucho y bien, tomó el lábaro patrio con porte y garbo, dio pasos firmes y con gallardía, y llegó hasta el Balcón Central de Palacio Municipal para dirigirse a la muchedumbre, al pueblo… y leer de una tarjetita:. “Mexicanos… ¡Vivan los héroes que nos dieron Patria!... ¡Viva Morelos!... ¡Viva Ayala!... ¡Viva Abasolo!...”; y así se fue mencionando a varios ilustres mexicanos, para rematar con un ¡Viva México! tres veces, y hasta eso, gritó bien fuerte.

“¡Ahora vamos a cantar el Himno Nacional!”; instó el Presidente Municipal sintiéndose en “Cadena Nacional”. Pasado el protocolo patriótico, la gente en la calle, llegó el “Platillo Fuerte”: “El Coyote y su Banda”, quién prendió el baile y el ambiente. La fiesta al interior de Palacio continuaba con su formalidad y un mariachi amenizando con “El Son de la Negra”. Un rato se oyó también el audio de la presentación de “El Coyote”, después sólo su imagen.

A las 10.30 de la noche, aún temprano, una banda sinaloense tocaba “El Niño perdido”, y así se sentían muchos, incluso algunos emprendían ya la retirada. Los vestidos de rojo, en esta ocasión, eran los “prietitos en el arroz”. El color oficial de la actual administración apenas sí se hacía presente en la Bandera y en las Tecates sobre las mesas. El desgano también le llegó a los periodistas, cuatro o cinco por ahí perdidos, prácticamente ignoraron el evento hasta aquellos que siempre eran los más asiduos a las celebraciones de Jorge Hank.

A falta de los Hank, la corte mayor la encabezaban los Hauter (familia de Karla Hauter, actual directora de Relaciones Públicas”), porque ni la de Honold. La voz del maestro de ceremonias seguía inentendible, y la gente indiferente. No faltaba uno que otro invitado que aún llegaba, aunque la mayoría ya habían emprendido la desbandada, no precisamente ese día, sino desde el 5 de agosto tal vez ante un futuro nada promisorio. Ni media noche y la fiesta ya daba sus últimos estertores.
Pan y Circo
Juan Carlos Domínguez
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Los homenajes del CECUT son sui géneris. Los homenajeados, “de chile, de dulce y de manteca”. En el marco del 25 Aniversario del Centro Cultural Tijuana, la institución ha entregado reconocimientos, por ejemplo, al escritor capitalino Mauricio Bares, que fuera de personajes locales como a Salvador Ricalde, Octavio Castellanos, Colectivo Yonkear, y otros, que lo tienen como “gurú”, no sé de qué tan fuerte ha determinado o influido en la historia del CECUT, ya no digamos en la de Tijuana. Y conste, no es desacreditar la iniciativa del organismo encabezado por Tere Vicencio. Otros reconocimientos eran de esperarse, como el de Carlos Monsiváis, que si bien ha pisado en CECUT chorrocientas veces, también ha tenido presencias memorables. Por otro lado, también me referiré a los aciertos, como en el caso de la Señora Irma Larroque, gerente de Relaciones Públicas, que muy centrada en su papel y desde su búnker, ha sido pieza fundamental de la historia de esa institución. Repito, hay de reconocimientos a reconocimientos, no se trata de darlos a diestra y siniestra, porque si de eso se trata, yo podría pasarles una lista como de 200 nominados.

¡Y dale con los mutualistas! Se siguen dando golpes bajos y acuden a los periodistas para hacerles el trabajo sucio. Es lo común. Hasta me han citado funcionarios de primer nivel para revalidar (con excesiva documentación) lo que alguna vez ya publiqué aquí y hasta mostrar su indignación por la forma tan cínica de defender lo indefendible. Pero es lo típico en todas las instituciones o gremios, se acerca un funcionario u artista y “pégale a mi jefe, vale pa’ pura… está haciendo esto y esto… Pero no digas que yo te dije”. Y ahí vamos, a darle a la nota. Luego, acusados y acusadores aparecen en público, muy juntitos y sonrientes, hablando de proyectos en conjunto, los que antes se ponen zancadillas. Caray, los políticos no tienen remedio, ni en la cultura ni en ningún campo.
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La sensación del momento, obvio, es “Gaviota”. Durante todo el fin de semana estuve oyendo en todas partes la gran noticia: que ya sería el final de la telenovela “Destilando Amor” (titulo que la gente desplazó por el nombre de la protagonista). La expectativa del desenlace lo mismo la oí entre unos taqueros pueblerinos en la “5 y 10”, entre colegas profesionistas, amas de casa haciendo fila en el supermercado, unas adolescentes, y hasta con el maestro de ceremonias que intentaba emocionar a los asistentes a la fiesta privada del Grito de Independencia en Palacio Municipal. Por azares del tedio, en esas ocasiones que cambias y cambias de canales, creo que unas tres veces en mi vida me topé con fragmentos de “Gaviota”. Todas las veces la mujer estaba en un país y el hombre en otro, ella lo añoraba, y él enloquecía, cada quién por su lado. Se encontraban y ella lo desconocía, “yo de usted ni me acuerdo”; u otras ocasiones él la plantaba. Supongo que la historia era atractiva. Ahora, en una casual visita de domingo a amistades ordinarias tuve la fortuna de ver algo del final. Hasta entonces caí en la cuenta que lo que apasionó al público fue la originalidad de la historia. “Gaviota” está en Londres, hasta allá la alcanza Eduardo Yánez (ignoro cómo se llama su personaje), ella lo rechaza y lo desconoce, él se regresa muy dolido de Londres a Tequila, Jalisco; ella entonces descubre toda una serie de revelaciones y se lanza a perseguir a su galán; en una kermés de feria duran tres o cuatro horas en encontrase, cuando lo hacen él monta un toro que a los 10 segundos lo tumba y lo deja inconsciente, “Gaviota” lo encuentra al borde de la muerte, llora mucho, él despierta sonriente, por fin se unen, y a la vez todo el reparto de la telenovela va armando su parejita, huele a boda, a muchas bodas, en efecto, los protagonistas se casan, tienen hijos y viven felices. Lo dicho, la originalidad siempre impacta a los televidentes todos.

17.9.07


Bruno Bichir
Un Teatro para TodoS

JUAN CARLOS DOMÍNGUEZ
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La pasión, la entrega y definitivamente el quehacer teatral como un estilo de vida -que pareciera este último decreto ya como una frase hecha-, Bruno Bichir los encarniza, evidentemente, no sólo en la actitud, sino en la herencia determinada por una estirpe familiar consagrada en la escena.

El menor de los hermanos Bichir estuvo la semana pasada en nuestra región, presentando “La Historia del Tigre”, monólogo que lleva casi cinco años escenificando y que esta vez ofreció en los diferentes campus de la Universidad Autónoma de Baja California (UABC). En lo que respecta al plantel Tijuana,, el Teatro “Rubén Vizcaíno” se vio abarrotado de la comunidad teatral local, estudiantes universitarios y también jovencitas estudiantes de actuación -groupies- más interesadas en saludar en persona al galán que en apreciar la obra del novel italiano Darío Fo.

“La Historia del Tigre” es una obra donde todo el peso cae en la actuación de Bichir, sin más elementos escénicos, narrando la historia de un soldado chino adoptado por una familia de tigres. Por la temática y la factura, por ejemplo, esta obra contrasta con “Cabaret”, con la que se había visto a este actor en su pasada visita a la entidad. El primero teatro austero, el segundo, más comercial y con todos los recursos promociónales. Más aún Bruno Bichir lo asume con la misma devoción, según lo dejó asentado en entrevista con ZETA:

“Porque el teatro es mágico, y porque estoy convencido -creo que junto con todos los teatreros del mundo- que el teatro es para todos, todo el tiempo”, afirma.

A manera de ironía, Bichir refiere que los bemoles que implica la actividad teatral no se le pueden estar achacando todo el tiempo al Gobierno, a la CIA o “a las fuerzas del mal”; lo que pasa de repente -asevera-, es que los a teatreros los han hecho creer que están divididos, y en efecto, los separan.

“Nos enfrentamos ante el etiquetamiento de los proyectos: Teatro comercial, teatro universitario, teatro independiente, teatro vanguardista, teatro para niños, teatro inteligente, teatro de risa, teatro para pobres, teatro para ricos… ¡oye no! Y claro, cada quien defiende su espacio y sus recursos”.

Bruno refiere que precisamente en el Foro Shakespeare, espacio escénico donde centra su actividad en la Ciudad de México, se reafirma la creación independiente, libre de ataduras de presupuestos y apoyos, en aras de hacer un teatro realmente democrático: “El teatro es para todos… no importa que lo hagas en la azotea, en la sala de tu casa, robas los espacios, asaltas los espacios, los haces tuyos para que pueda existir tu teatro, tus ideas; y el teatro en general”.

Por ello, “Historia del Tigre” le ha significado al también actor de “El Callejón de los Milagros” la posibilidad de vivir de su oficio -aunque sea discretamente- y de tener mayor acercamiento directo con universidades, compañías teatrales y la gente en sí. En contraposición con una obra como “Cabaret”, a la que señala de una obra vanguardista, pero necesariamente comercializada para un público con valor adquisitivo, en aras de recuperar el alto costo de producción. No obstante, Bichir es reiterativo, el teatro es uno solo y ya: “En mi cabeza no suceden dos cosas distintas; en mi cabeza sucede ‘el teatro’. No lo veo como algo ajeno, desasociado o que me contradiga”.

Acepta Bichir que como sus hermanos, Odiseo y Demián, el hecho de pertenecer a una dinastía teatral les da otra perspectiva que no necesariamente asume con igual intensidad el resto del gremio: “Pero la idea es que se viva, la idea es que suceda; nos está costando mucho trabajo”.

El actor plantea un forma de hacer teatro que se revolucione desde dentro, independiente en todo lo que ello conlleva -creativa y económicamente-, donde no se sacrifique la ideología y el propio talento; pactando, buscando alianzas, vínculos, en fin, puntos de colaboración que no signifique venderse al mejor postor.

“Puede ser muy aleccionador, a la larga hasta de beneficio económico para los creadores, las dos vertientes. Cuando hay mucho dinero por las instituciones y eres beneficiado, pues estás ‘mamando chichi’ y pues nunca terminas siendo libre realmente, siempre estás a la espera, o siempre estás metiendo el codazo al compañero, para que tú puedas tener los recursos. Eso me parece difícil, y vil, punto”.

– ¿Te has sentido frustrado, alguna vez ha cruzado por tu mente dejar el teatro?

“Sí, sí… pero no por frustración -aclara-. Más bien porque ando buscando caminos para desarrollar ese discurso; y a veces a lo mejor no es a través del teatro, a lo mejor es a través de otra cosa. Pero sí lo he pensado, lo he dicho; no sucede, no ha sucedido. Alguna vez le comenté a un amigo eso y me dijo ‘¡estás loco!’, y ya pasaron 30 años. Pero mi padre era cartero, mi madre cantaba en la radio, entonces no nos perturba, no tenemos ningún vínculo con ‘llegar a ser’, ‘con hacerla’, con tener que ganar el premio o que tenga yo que hacer la película tal. A veces hay celos profesionales, hay ganas de hacer proyectos importantes, proyectos que desarrollar; desarrollarse creativa, económica, socialmente, como un ser humano, pero en la esencia la verdad es que me parece absolutamente pasajero; y regreso a lo mismo, está en todas partes, el teatro es para todos, aunque yo sea lechero”.

Ante 3 mil espectadores o solamente dos personas, con la respuesta efusiva del público o la frialdad total, Bruno Bichir le entra al juego de lo impredecible en cada representación. Es la alquimia de emociones, el ritual que compara con el acto sexual: “Cuando tú vas hacer el amor con alguien no sabes cómo va acabar, a lo mejor terminas mentándole la madre, que muchas veces pasa ¿no? Después ya está uno acostado, pensando otra cosa y de repente empieza a hablar uno pendejadas, y al rato ya te divorciaste. Y así, a los cinco minutos, entonces no sabe uno; lo importante es cómo atacar, cómo llenas ese encuentro es lo importante, y cómo pones de tu parte para el desarrollo de ese encuentro. Ya en lo que derive pues somos responsables todos, los de arriba y los de abajo. Por eso es importante romper el cerco, para que la gente sea responsable y no nada más esté cómodamente sentada”.

12.9.07

Pan y Circo
Juan Carlos Domínguez
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No´hombre!, pero qué aplicados andan todos los titulares de las dependencias culturales de los diferentes órdenes de gobierno. Ahora, en tiempos de transición pareciera que quieren impresionar para repetir en el cargo; o justificar presupuesto a la hora de rendir cuentas o, simplemente, dejar una buena imagen en el recuerdo de la comunidad. El Instituto Municipal de Arte y Cultura (IMAC) últimamente ha estado muy activo sobre todo en las áreas de poesía y plástica, convocando en cada caso públicos diferentes a los habituales. En el Centro Cultural Tijuana (CECUT), aunque su titular empieza una segunda gestión por seis años, pretende festejar con bombo y platillo su 25 Aniversario, destacando principalmente al área de publicaciones. Mientras que en el ICBC (Instituto de Cultura de Baja California), su polémica directora podrá irse contenta con la creación del CEART en Mexicali, y de última hora, otro en Ensenada; la representación de ese organismo en Tijuana, se conformará por lo menos, con dos o tres eventos apantalladores.

Muy romántico suena el título de “Diego Rivera bajo las Estrellas”, que no resultó otra cosa que un evento frívolo e intrascendente. Me dan risa esas cosas, en las que resulta muy obvio el afán de deslumbrar, el caminar henchido de los funcionarios cuando ven que todo salió conforme a los planes. El evento, organizado por el ICBC Tijuana, encabezado por Jesús Flores Campbell, fue una proyección en pantallas gigantescas ubicadas en la Placita esa dedicada a Benito Juárez ubicada entre los dos Palacios de Gobierno. El historial y arte de Rivera fue explicado y narrado por Gregorio Luke, que será toda una eminencia en su ramo, pero su entonación de voz fue muy molesta y su afán de simpatía o coloquialidad, irritante. Más desconcertante aún como cuando interrumpió la charla semiformal, para pedir una ovación entre el público para el roquero Javier Bátiz —y al otro que no le dicen dos veces para levantarse y agitar la melena a la mayor provocación—. Más inapropiada la cosa, cuando Luke hacía promoción al calendario de eventos y presentaciones de Bátiz en el ICBC (¿así lo estipulaba también su contrato, por el que debe haber cobrado muy bien?). Para más glamour también se contrató como presentadora inicial a la conductora de Televisa Karina Muñoz. Y la ocasión fue inmejorable para que desfilaran casi todos los artistas locales, vigentes y “revividos”, promotores culturales, estudiantes y público snob, y dueños de espacios culturales independientes que entienden que dejarse ver es parte del negocio. No faltó quien hasta llevó su sillita de patio y atuendo veraniego tal si estuvieran en los campos del Valle de Guadalupe. El ICBC redondeará su impresionante agenda con un Gran Homenaje a Yolanda Montes “Tongolele”, no sé a quién se le ocurriría, pero debe ser que los tijuanenses desde cuando estamos esperando expresarle toda nuestra admiración a la estrella que tanto ha influido en nuestras vidas.

Carlos Monsiváis, ¡otra vez!... ¡otra vez! Ya perdí la cuenta de cuándo fue la última vez que vino, o si de plano no se ha ido. Y es que el intelectual más connotado de México ahí está siempre presto para hablar de lo que se le pida, así sea sobre la teoría de la relatividad aplicada al vuelo de una mosca dentro de una botella sellada con corcho de caucho. Propónganle el tema, amigos funcionarios, y el señor seguramente desquitará muy bien sus honorarios con una disertación de cuarenta minutos plagados de frases célebres y ocurrencias verbales que serán del beneplácito de todos sus oyentes. El sábado pasado Monsiváis se presentó en el CECUT con la conferencia “De la palabra al dj”, ¿queda alguna duda de su vastedad temática? La buena noticia es que —como todo parece indicar— si el ensayista Leobardo Sarabia queda como director del ICBC, tendremos en Tijuana al “Monchi” cada semana, personaje de todos los afectos de Sarabia y su séquito.

11.9.07

Pan y Circo
Juan Carlos Domínguez


Qué Presidente tan ególatra. Felipe Calderón no se podía quedar con las ganas, se le cocían las habas, y, finalmente, se salió con la suya. Escenificó, y sin dejar en duda quién era el protagonista del montaje, el que algunos ya llaman el “Simi. Informe” (lo mismo pero más barato).

Vivillo desde chiquillo, astuto como el que más, la fiesta no le podía haber quedado mejor a Calderón. Cumplió a pisa y corre con el Congreso, con el caminito que no podría haber estado mejor regadito y allanado, y al día siguiente se guareció en Palacio Nacional. Se sacudió a los congresistas incómodos y, no conforme con ello, bien resguardado, retacó el patio central de la sede del Gobierno Federal, de 3, 500 quinientos asistentes; la mayoría burócratas, y personajes prominentes los menos.

Un viejo amor ni se olvida ni se deja, dice la canción, y creo que “el pueblo” mexicano hizo honor a la misma. Cómo que después de seis años de vivir en Foxilandia fue gozoso e excitante encontrarte con la férrea e inmaculada imagen de un Señor Presidente; solamente así me puedo explicar tal profusión de aplausos y ovaciones para el Felipe. Como en los mejores tiempos priístas. Nada más faltó el desfile de besamanos, seguramente se dio con gran dispendio tras bambalinas.

Qué días tan aburridos, recuerdo, eran aquellos primeros de septiembre, fechas del informe. Era escuchar (bueno, no escuchar, sino ver que hablaba y hablaba) horas y horas al Presidente del País, con un lenguaje indescifrable y en toditos los canales de televisión y estaciones de radio. Y no había ni para dónde hacerse. Pues ahora, aunque más breve en tiempo, pero fue lo mismo. Entonces en los informes de este sexenio el enlace en cadena nacional se irá extendió cada vez más conforme el Primer Mandatario van siendo más pródigo en sus acciones de gobierno.

La Dictadura Perfecta pareció regresar por sus fueros, y sí, tal vez estemos exagerando, pero el observar revividas viejas prácticas del priísmo recalcitrante no puede ser halagüeño. Miren que sacar del aire la señal de televisión cuando hablaba diputada Ruth Zavaleta, presidente de la fracción perredista del Congreso, y luego dar la explicación oficial de que “fue una falla técnica” o, lo que es lo mismo “se nos cayó el sistema”, Pero también los partidos de oposición bien que se lo ganan, por irresponsables y socarrones, mira que dos orangutanes perredistas agarrándose a golpes en pleno día de fiesta nacional. Por supuesto que el más agradecido con las inconsistencias de ese partido es “el ilegítimo”.

No da paso sin guarache
Felipe Calderón. Y si en primera instancia invitó al “diálogo”, que es lo mismo que a la confrontación, a los congresistas opositores, es que seguramente traía bien armada su perorata para salir bien librado, ases bajo la manga que iba aventarle en la cara a sus detractores. Si llegó a sentirse contrariado por la frustración de su plan primero, rápidamente se le reconfortó, todo le salió “redondito”.

Felipe Calderón ha cumplido todas las expectativas de la población, o por lo menos de uno muy determinante, el empresarial. Así lo dijo Carlos Slim, y vaya que le creo al hombre más rico del mundo. Prueba infalible de lo benigno y generoso de nuestro gobierno.

Lo más rescatable del Informe Presidencial fue que nos han regresado la fe y la credibilidad en nuestros gobernantes. Las palabras de Calderón nos permiten ver la luz aún en medio de las calamidades que tanto nos restriegan los pretenden empañar los logros del neopanismo, nos regresa el optimismo la revelación: “Ahora México es un país con rumbo…”. Aunque siento que eso ya lo había oído en algún momento, en algún lugar.

7.9.07

El Búfalo de la Noche
TruCulenta Historia de AmoR y LocurA

Juan Carlos Domínguez

Y de repente el mundo conoció el nombre de Guillermo Arriaga, gracias al éxito de filmes como “Amores Perros”, “21 Gramos” y “Babel”, historias que nacieron de su pluma, pero que Alejandro Gónzalez Iñárritu cristalizó en imágenes y, como director de las mismas, se convirtieron en “sus películas”. Entonces al escritor Arriaga se le clavó la espinita de no sentir que se le daba todo el crédito. Finalmente, guionista y director salieron de pleito.

Arriaga ahora se apresta a dirigir y producir cine, para tener control total sobre sus propias obras. “El Búfalo de la Noche” es el filme que se estrenó el viernes pasado y en el que por lo pronto debuta como productor. El proyecto parte de una novela -del mismo nombre- que escribió en 1995, una truculenta historia de amor y locura, de tres personajes trastornados y entrelazados.

“Es una reflexión honda sobre el amor”; explica de forma contundente Arriaga. “Entendiendo el amor como un sentimiento poderoso, no es una tarjeta postal; es una reflexión sobre las relaciones en un mundo donde cada vez estamos más alineados. No importa en que ciudad vivas, he visto en todo México y América Latina; en Tijuana, Torreón, Puebla, Veracruz, Caracas, Bogotá, Turín, Madrid… cada vez es más difícil vincularse con el otro”.

Esa es la historia escrita, y ahora sí, ya trasladada a imágenes, será “la película de Guillermo Arriaga”: “Lo que yo quería como productor era simplemente resguardar la integridad de mi trabajo. Hecho con buen gusto, con pasión, con precisión, con riesgo; y creo que mi primera decisión fue encontrar al director que estuviera dispuesto a irse conmigo a esta isla remota que es ‘El Búfalo de la Noche’”, explica el autor en entrevista con ZETA.

Y encontró a su cómplice en Jorge Hernández, un cineasta venezolano radicado en Varsovia, al que hizo venirse a vivir a México y darle la oportunidad de hacer su ópera prima. Antes de eso pasó por dos directores que rechazaron su propuesta, de eso hace más de cinco años: “Para llegar a la isla no había ni siquiera barquitos, había que irse nadando”.
Ahora es diferente, Guillermo Arriaga es tan famoso, que “El Búfalo de la Noche” viene cargado de expectativas para él y su director. Pero Hernández no se abruma, su mira está puesta cuando en las marquesinas del cine esté el título de su película junto con otras nueves producciones de otras partes del mundo: “Uno tiene que tratar de estar en ese nivel para poder hacer que el público decida esa noche comprar un boleto para tu película y no para otra”.

Arriaga asume que la autoría de la película es de todos, incluyendo a los actores, que para conseguirlos emprendieron un casting muy exhaustivo por todo el país, de Tijuana a Veracruz, la mayoría de ellos desconocidos y otros con su primera experiencia en cine: Hugo Albores, Liz Gallardo, Walther Cantú, Camila Sodi y Gabriel González.

“Creo que una de las virtudes de esta película es que estamos refrescando el paisaje de rostros, de actores. El público va a agradecer el preguntarse ‘¿quiénes son esos?, ¿quién es este director nuevo?’”.

– Y está Diego Luna; poner a este tipo de actores garantiza el éxito en taquilla ¿no?

“Pero más que el éxito en taquilla, creo que lo que garantiza Diego Luna es gran calidad actoral; una pasión sin límites, una disciplina feroz. Es un actor muy disciplinado, y si escogimos a Diego, te lo juro, no fue pensando en taquilla, sino porque creemos que era el actor más indicado para hacer este papel”, justifica Arriaga.

Por su parte, el director Hernández detalla cómo Luna se entregó tanto en el papel, que a lo largo del filme va sufriendo una transformación que por momentos lo vuelve irreconocible: “El personaje tiene un comportamiento errático, irracional. De verdad, yo desde el principio no podría imaginarme mejor actor para que lo interpretara.

“Podría pensarse que tratamos de asegurarnos con cierta fórmula, pero yo como director puedo asegurar que nunca tuve ninguna condición, nunca tuve ningún tipo de limitante. Nosotros aquí no nos asociamos para una empresa, nosotros nos buscamos para ser cómplices de un trabajo. Yo siempre he pensado que la película que pueda hacer acompañado es mucho mejor que la que pueda hacer solo. Lo que sí te puedo decir es que hay visiones, y si en algún momento hubo visiones encontradas, siempre tuve la confianza y el respeto de Guillermo”.

“Fue muy sencillo -interviene Arriaga-, yo tenía un cuchillo, a ver… a ver… si no te gusta, te mato”, bromea. “Creo que hablar de trabajo creativo armónico no exime de pleitos feroces… feroces”, enfatiza ya en plan serio. “Jorge es un poco más tranquilo que yo. Yo estuve a punto de matarlo, pero era sano, es muy sano, esos encontronazos han sido muy sanos y crean heridas muy fuertes. Lo único que puede curar esas heridas es ver el resultado del trabajo que hicimos juntos”.
Respecto al trabajo de adaptación, que siempre es difícil, se ha dicho que la película casi parece una calca del libro. Sus creadores lo niegan rotundamente, además que sería imposible por la complejidad en que la historia está narrada por escrito. Arriaga aclara: “La razón por la cual yo quise que Jorge fuera el adaptador de la novela es porque en primera instancia, evitó un incesto. Porque si la hubiera adaptado yo solito, sí hubiera sido casi una calca. De hecho el final es totalmente distinto. Yo lo que tengo que vigilar, no es que sea la misma historia, sino que esté el espíritu, el mundo, las palpitaciones vitales, y claro, la anécdota básica, pero no la misma. No estamos reproduciendo la novela”.

Abunda Hernández: “Yo cuando terminé de ver la primera copia de la película, sentí exactamente lo mismo que el día que terminé de leer por primera vez el libro. Por eso creo que hicimos una adaptación fiel. Las motivaciones de ese mundo están ahí plasmadas, y de eso es lo que se trata, no de una traducción. En la literatura se interioriza el mundo exterior, y en el cine funciona en la dirección contraria, se exterioriza el mundo interior de los personajes, su mundo y sus emociones”.
En alguna revista norteamericana también se criticó que “El Búfalo de la Noche” tenía excesivas escenas de sexo, además de injustificadas. Situación que también descarta Arriaga: “No hay mucho sexo, lo que pasa es que es una reflexión del sexo como herramienta precaria de los jóvenes. La alineación no te permite construir herramientas de diálogo, de comunicación, y lo sustituyes con sexo. El capitalismo tan competitivo te acerca al sexo, pero el amor no; el amor es mucho más transgresor que el sexo.
“Si ven bien la película, se darán cuenta que muchas de esas escenas realmente no son de sexo, son contactos físicos como puentes de comunicación gracias a las cuales otras cosas suceden, se trata de compasión, de traición, de necesidad, de búsqueda; y son la única manera que tienen estos personajes de establecer una comunicación inicial”.

– ¿De qué manera el éxito de películas dirigidas por Iñárritu, y después de la polémica con él, determinaron el proyecto de “El Búfalo de la Noche?”, cuestiona ZETA a Guillermo Arriaga.

“Pues mira, al principio era una propuesta de riesgo a partir de que gané La Palma de Oro en Cannes, y luego las nominaciones al Óscar; y fueron cargando a esta película de una serie de pesos que no debería tener. La película tiene que hablar en función de sí misma. A mí en lo personal, si la cargan con esas expectativas, me tiene sin mayor cuidado. Estoy orgulloso, contento con esta película; creo que va a ser importante, sobre todos los jóvenes se van a identificar y la van acoger como suya. Va a enarbolar una parte de su generación”.

La trama y sus actores

“El Búfalo de la Noche” es la historia de un triángulo pasional, que oscila entre la locura, la autodestrucción y la muerte. Gregorio, Tania y Manuel se convulsionan entre los celos, la culpa y la traición, la angustia y la desesperación. Diego Luna y el resto del reparto, han referido su intervención en el filme como desgarradora y tortuosa. Los ha dejado desgastados. ZETA platicó con dos de estos actores.

La joven actriz Liz Gallardo dice que si bien gozaron la película, “también hay una parte que la padecimos, que la sufrimos, pero tiene que ver con que es una historia fuerte, no es una novela romántica, no es una película ligera que puedas pasarla de largo en tu vida. Pero bueno, uno comprende porque sabes en lo que te metes desde que lees el libro, te das cuenta que es una película que exige un compromiso, un esfuerzo mayor, una descarga energética, pero que es necesaria. A final de cuentas sí terminamos agotados, damnificados”.

Por su parte, Gabriel González, quien interpreta a “Gregorio”, un esquizofrénico y suicida, refiere: “A lo mejor con esta anécdota te contesto: El día que estábamos filmando la escena del psiquiátrico, de repente en uno de cuartos, me acuerdo que empecé a llorar como un niño al que le quitan su dulce, y yo diciendo las líneas, hasta creo que Diego Luna estaba ahí, la escena no iba por ahí, al contrario, era una confrontación, pero yo estaba… ¡uta! Sufriendo, realmente sufriendo como el personaje. Creo que como actor, lo padre es no actuar, sino responder a sentimientos y responder a esos impulsos”.




18.7.07


Tijuana 118 Aniversario
"Mañanitas" modestas


“No sé… apenas va empezando el maldito evento”, así le respondía a alguien un policía a través de su radio, a propósito del festejo de las Mañanitas a Tijuana que, evidentemente, no despertaba mucho entusiasmo, por lo menos con los guardianes del orden.

La fiesta, que corresponde al primer evento de la serie de festividades con la que el XVIII Ayuntamiento de Tijuana conmemorará el 118 Aniversario de la Ciudad, tuvo nuevamente como escenario el Parque Teniente Guerrero, pero esta vez sin glamour ni tanta parafernalia. Vaya, sin el sello “Hank” tan marcado.

Esta vez para el acceso en automóvil al área no hubo mayor problema, no faltaron estacionamientos, ni tampoco fue necesario acordonar demasiadas cuadras. La gente fue llegando lento, y avanzada la velada el parque no llegó a verse atiborrado. Esta vez, contrario a los dos años anteriores, no hubo tijuanenses “del pueblo”, relegados y protestando; pero tampoco hubo el desfile de la “gran socialité”.

El Alcalde Kurt Honold Morales, y su equipo de Relaciones Publicas, prepararon el festival, al estilo modesto que lo ha caracterizado. Para el programa musical, en lugar de Orquesta de Roma o Niños Cantores de Viena, o al menos la Orquesta de Baja California; se ofreció el talento de grupos folclóricos y musicales locales, Satélite Infantil, y a los ganadores de la Olimpiada Cultural.

Una fiesta sui géneris esta vez. De entrada, la pantalla gigante colocada a un costado del escenario recibía a la gente con imágenes del grupo Timbiriche, grabadas hace 20 años. “El grupo del momento”, mencionaba una y otra vez la maestra de ceremonias, e invitaban al concierto que ese grupo ofrecerá la próxima semana en la Plaza Monumental. También promocionaba el baile de Los Tucanes de Tijuana en el Terrenazo del Hipódromo Caliente.

El parque, que ahora luce más bonito, aunque con menos árboles, fue dividido por sectores. Un área de mesas acordonada, y todo alrededor libre para las familias “de montón”. Por lo menos esta vez nadie tuvo que pagar 300 dólares de acceso. Fue gratis y la gente estaba alegra baile y baile los temas de Timbiriche. Estudiantes, jóvenes y hasta familias sumadas a la euforia del momento. Aunque de repente se suscitó un conflicto familiar: -“Decídanse ¿a quién vamos ir a ver, a Los Tucanes o a Timbiriche?”; llegó un joven a preguntarle a su mamá y hermana. – “!No pues a Los Tucanes… a los otros qué les voy a ir a ver!”, respondió la doña, pero bien que estaba baile y baile con la canción que tocaban: “Y la fiesta comenzó”.

* Sin alfombra roja

Los viejos residentes de Tijuana e invitados distinguidos estaban muy apaciguados en sus mesas y con las botellas y botanas que ellos mismos llevaron. No hubo servicio de alta cocina. Alrededor el resto de los tijuanenses que iba llegando podía acomodarse ampliamente por todo alrededor del parque, había espacio de sobra. Los personajes eran una combinación de famitas, gente rara; aparte de los policías y cadetes, muchos.

Las carpas de la Cervecería Tijuana estaba de adorno, no había cerveza; un viejo residente preguntaba por el espacio de la Tecate; no llegó; L.A. Cetto sí hacía su agosto, a pesar de que la concurrencia no era la más asidua a beber vino. El extremo este del parque era otra cosa. Una combinación de las ferias, jardín del arte o un domingo cualquiera de paseo. Puestos de antojitos de todo tipo, y el ambiente de verbena. Nomás faltaban los juegos mecánicos: “Nomás estamos esperando que den el grito… ¡ah no!, no es el grito lo de hoy”, expresaba un vendedor de flautas.

La entrada principal a la fiesta hubo que adivinarla en un caminito encementado. No hubo alfombra roja para distinguirla a la primera, y en lugar de reflectores y séquito de modelos, esta vez sólo dos tristes edecanes la franqueaban. De pronto llegaba gente elegante, con estilo; pero ya ni se preocupaban por encontrar la pasarela ni los reflectores; entraban por dónde podían. Lo mismo habría pasado con el Alcalde Honold porque pocos se dieron cuenta de su arribo, la misma maestra de ceremonias que lo anunció no lo encontraba Aquella avisaba sobre el arribo del Presidente Municipal y éste apareció ya sentado en su mesa, acompañado de su familia y el Señor Arzobiscpo –siempre fiel- Salvador Romo Muñoz..

Una caravana de niños verdes desfiló hacia el escenario. Se trataba de un grupo musical con playeras llamativas, una extraña combinación de showmans, djs y “Kumbia Kings”, Los viejos residentes no entendían el por qué les estaban presentando ese tipo de música. En la esquina del Parque donde en años anteriores los policías la hacían de valet parking con los autos de lujos, estaba una sola patrulla con los códigos prendidos y un par de agentes hastiados por la falta de actividad.

En sí, un evento ni populachero ni glamoroso; “entre azul y buenas noches”, como luego dicen. “¿A qué hora se va a acabar este desmadre?”; preguntaba enfadado un cadete de la Academia de Policía.

* Bendiciones y regalos para Tijuana

Tan relajado estaba el Teniente Guerrero en esta ocasión, que las parejitas nocturnas que se sientan en las bancas que rodean todo el parque seguían con toda tranquilidad gozando de las mieles del romanticismo. Con todo y todo, un indigente recogió su cartón y prefirió irse a dormir a otro lugar.

Una niña, campeona de la Olimpiada Cultural le dedicaba una canción a Tijuana: “Te quedó grande la yegua”. El señor alcalde bailaba. Luego un niño orador hacía una recapitulación de la historia de nuestra ciudad, casi nadie lo tomaba en cuenta, salvo algunos vagabundos que protestaban: “Pero por qué no dicen que Tijuana empezó como un burdel… por qué nomás cuentan lo bonito…”.

Si en los dos aniversarios anteriores sirvieron de pretexto para promocionar las acciones de gobierno de Jorge Hank, esta vez fue un evento de anuncios a lo descarado. La maestra de ceremonia se pasó 6 horas invitando a comprar boletos para Los Tucanes, para Timbiriche y para la corrida de toros; además de casas en Urbi Villa y hasta para “un regalo de honor para tu familia”: criptas en la Nueva Catedral.

Acercada la medianoche, Kurt Honold subió acompañado de su esposa María Elena de Borquéz. El recibimiento fue tibio y con la gracia que le caracteriza, el primer edil solicitó la ovación: “¿Cómo están?... No se oye… no se oye… a ver los aplausos…”.

La Primera Dama de la Ciudad agradeció la presencia de los tijuanenses y a la gente que ayudó a la organización –aunque no mencionó al grupo “Unidos por Tijuana”, que nuevamente sintieron que el Ayuntamiento saludó con sombrero ajeno-. Acto seguido, invitó a la gente a darle tres grandes regalos a Tijuana: “Los Tucanes, Timbiriche y Corrida de Toros”, más venta de boletos pues. Aunque los eventos será a beneficio de tres instituciones altruistas: el DIF Municipal, Club de Niños y Niñas de México y la Nueva Catedral. El Obispo, agradeció que la diócesis que encabeza fuera incluida en esas causas nobles

El Presidente Municipal por su parte, aclaró que “la razón de estar aquí todos aquí, es festejar a Tijuana de forma familiar”. Resaltó la manera voluntaria y abierta de la fiesta, “para que caca quien trajera lo que quisiera tomar, comer, y comprar”. En su discurso hizo referencia a los valores y la unidad familiar para erradicar la drogadicción y delincuencia: “Más pistolas y más policías no lo es todo”. Halagó a “Tati”, su mujer, como la que tuvo la idea de hacer más familiar y con presencia de niños artistas el festejo. .

El señor Alcalde aprovechó el momento para abrir su corazón y hacer partícipes a la concurrencia de su enamoramiento hacia su esposa: “¿Verdad que está bien guapa ‘Tati’? Me trae cacheteando la banqueta…”. La besó dos veces, y a petición de un público conmovido, le plantó un tercer beso.

La conductora del evento (al parecer “reina del pleonasmo), conminó a ponerse de pie y empezar la cuenta regresiva para el arribo del 11 de julio: “Vamos a prepararnos para recibir el día del aniversario del cumpleaños de Tijuana”. De manera desgarbada, el conteo regresivo lo hizo Honold. Se encendieron luces, tronaron cuentones y sonaron las campanadas de la Iglesia de enfrente. Los niños del Coro Infantil que se aprestaban para entonar las mañanitas, por poco y se queman con la pólvora esparcida.

Los juegos pirotécnicos son los que más felices hacen a las familias y niños, pero le duró poco el gusto, menos de un minuto. De la euforia se pasó al matiz espiritual. Subió al estrado el Señor Arzobispo y pidió la gracia del Señor y bendiciones para nuestra ciudad; sin imaginarse que apneas un rato antes habían sido descubiertos dos ejecutados más y otro individuo fue correteado a balazos y levantado. “ …Bienvenidos a Tijuana…”, sonaba la canción que siempre hacen tocar en estas fechas.

La fiesta se prolongó por una hora más, tiempo en el cual se partió el pastel conmemorativo, el Alcalde departió con la chamacada y hasta hizo que algunos probaran el del pastel para empujarles el rostro en el betún; se dio tiempo para despedirse prácticamente de cada persona. Muchos de los presentes en vez de retirarse se acomodaron un poco más al descubrir que tarde pero llegó la cerveza gratis. La noche se iluminó de colores, pero faltó el rojo intenso hankista.

* Juan Carlos Domínguez

17.7.07

Pan y Circo
Juan Carlos Domínguez

¡Ya tenemos gallo! ¡Y es colorado!, es lo menos que gritaban algunos fervientes priístas el viernes pasado. Todo el Bulevar Aguacaliente, Zona Río y Centro, se vieron invadidas por comandos enardecidos; calafias, tractores, taxistas, grúas. Autos particulares escenificaron un festejo como si Jorge Hank ya fuera gobernador. La altivez y prepotencia alcanzó a todos aquellos que ese día se pusieron una camiseta roja o pegaron una calcomanía de Hank en el carro. Qué curioso, la celebración ya había empezado 24 horas antes de que el TRIFE diera su resolución.

El calentamiento global tiene preocupados a todos. Pero los bajacalifornianos en particular tendremos que temer más de la “marea roja”, porque si ya se vio lo enjundiosos que pueden llegar a ser festejando una ratificación de candidatura, no sé cómo puedan reaccionar ante la victoria o la derrota definitiva el 5 de agosto. Va a ser una jornada muy caliente. Y con los azules del otro lado del ring, no es especulación diagnosticar que la beligerancia se saldrá de sus cauces.

Por si alguien dudaba que Jorge Hank no tiene límites, ahí está su último promocional, el “narco spot”, que además de resultar un recurso muy poco ortodoxo para desacreditar a su adversario, pone en evidencia lo engranado que está con llegar a la gubernatura. Los comerciales son muy largos y por ende costosísimos, además de bien producidos. Hank presume ahora de una fortuna acrecentada a mil millones de dólares, de la que evidentemente a Carlos Alazraki le están tocando “pellizquitos”.

Sorpresa la que nos dio Fernando del Monte. Sin menospreciar su perfil, su nombramiento como candidato de la Alianza para que Vivas Mejor, demuestra que el PRI está perdido y que echa mano de lo que sea. Eso no extraña. Lo que sí llama la atención es que un periodista que siempre se ha conducido con formas muy prudentes y que incluso siempre ha marcado sana distancia entre el resto de sus colegas; ahora asuma un rol protagónico no sólo en la política, sino en el ambiente electoral más convulsionado de los últimos años. Algunos reporteros dicen que lo tratarán con respeto, pero que no le harán mucho caso. Mientras que el panista Jorge Ramos, dice que para gobernar no basta la mera imagen. Jaime Martínez Veloz, por su parte, dijo que los periodistas están en la gloria (que me cuente cómo está eso), y los políticos en el infierno (¿será?), por lo que le dijo a del Monte: “Bienvenido al infierno”.

“Buenas noticias para Tijuana”, las que traerá Fernando del Monte si gana la alcaldía. Alazraki se aplicó rápido y bien. El comercial es bueno y aparentemente fue grabado en los mismos estudios donde el conductor ha pasado tantos años. Se despidió de Notivisa y se le vio nervioso. No se aclara en calidad de qué queda su puesto de director de noticias, pero tal posición no se deja así como así. Por lo pronto el más contento es Alfredo Álvarez, quien por su hiperactividad se perfila como el más fuerte aspirante a ocupar el lugar del ahora candidato.

Pero tantas tribulaciones no habrán de matarnos. Hubiera sido grato ver a un Felipe Calderón teniendo en el caso Hank la misma determinación que ha tenido contra los narcos; hubiera sido agradable ver que el viejo “sistema” ya ha sido erradicado. Pero que no sea la política la que nos hunda en el desánimo, cuando, coincidentemente, también hay alegrías para colmarnos: Chichén Itzá ya es una de las nuevas maravillas del orbe; un mexicano ya es el más rico del mundo, y nuestra selección de fútbol va que vuela para ganar la Copa América.

Un día sucedió que el artista belga Francis Alys presentó una obra de video donde se veía a un borrego dando vueltas alrededor del monumento del Ángel de la Independencia. Al rato eran dos borregos, luego tres, cuatro… cinco… seis…, y así, se fueron agregando más y más; cada vez era más grande la borregada…

13.7.07

Pan y Circo
Juan Carlos Domínguez


La corrupción es parte de la cultura mexicana. Es un mal histórico, muy nuestro. ¡Ah!, pero eso no quiere decir que no exista remedio contra ella, según consideraron, hace algunos días, expertos en el tema. No sé si eso deba consolarnos.

Con el gobierno de Vicente Fox se avanzó -lo que sea de cada quien- en cuestiones de apertura de información, y claro, de libertad de expresión, incluso llegando en ocasiones al libertinaje. Por lo menos no hubo la intención, no tan descarada si acaso, de mantener a los ciudadanos en el mismo nivel de ignorancia y ocultándole lo que al interior de las instituciones gubernamentales pasa, administrativamente hablando.

De lo mejor que aportó el régimen foxiano fue la creación del IFAI (Instituto Federal de Acceso a la Información), cuya finalidad es que cualquier persona en lo individual, pueda indagar sobre las cuentas, presupuestos y demás, de las instancias gubernamentales. Igualmente puede solicitar información por escrito sobre temas específicos que le interesen al ciudadano. Muy concreta y bien intencionada la función del IFAI, pero muy desperdiciado. Si los mismos periodistas o medios de comunicación no lo han explotado del todo, mucho menos el ciudadano común, que por un lado a lo mejor no lo ha entendido del todo, o simplemente cae en la dejadez típica del mexicano.

La ineptitud y embrollos burocráticos tampoco han ayudado mucho al IFAI, y por ende, también ha mermado su credibilidad. Un simple ejemplo: Yo, como reportero de Cultura, era común que cuando requería un dato (teléfono, correo electrónico, etcétera) de algún artista, sin más ni más lo solicitaba al encargado de comunicación de la institución respectiva, de cualquier nivel de gobierno. El vocero nomás revisaba su directorio, me daba el dato, y ya, un hecho cotidiano y sin complicaciones. Hasta que un buen día solicité al Departamento de Comunicación del CECUT un dato de “x” pintor, me dijeron que esa información era confidencial, me remitieron con el gerente del área, quien convulsionado se enfrentaba a un hecho inédito, un reportero que solicitaba el dato de un artista, pero al que no se debía proporcionar. Para no hacer la historia larga y después de rebotarme a otras gerencias, finalmente me canalizaron con la coordinadora del IFAI (porque ahora cada institución tiene un área para eso) y me dijeron que el pequeño dato requerido tenía que solicitarlo por escrito. Resumen: lo que antes se obtenía sin mayores protocolos, se volvió embrolloso. Aparte, el IFAI originó más burócratas y, por ende, mayor gasto presupuestal.
*
La gran bondad del IFAI queda clara. Es la del poder que tenemos todos de escudriñar las cuentas públicas. Pero falta lo más importante -después de efectivamente aprovechar ese recurso-, que es la cultura de la denuncia. Muy bien, ahora gracias al acceso a la información ya nos damos cuenta, con pelos y señales, de las anomalías o transas que se puedan suscitar en alguna instancia, mas a la gente le sigue dando mucha flojera denunciar.

Si la corrupción es nuestro mal endémico, qué decir de la impunidad. Ese es el cáncer más grave que padecemos. Porque si bien ya se llegan a ventilar públicamente todas las corruptelas de los funcionarios y gobernantes, y se les denuncia, y se les encara; pero no se les aplica la justicia. Casos son muchísimos, que quedan en mero escándalo, pero los protagonistas nunca pisan la cárcel. El primer reto es sacarle provecho a la libertad de información, luego denunciar. Se pueden superar esos trámites, pero si no se ven resultados, pues el clásico “para qué” gana la jugada. Luego entonces, esto nos deja, finalmente, encerrados en un círculo vicioso.

Secretarios de estado, gobernadores, alcaldes y de ahí para abajo, funcionarios de todo tipo, tienen sus intereses, y la verdad es que todos ellos son los menos interesados en que se acabe la corrupción. Es bueno que por ahí ande una iniciativa de ley que pretende quitarle injerencia al gobierno respecto a los mecanismos del IFAI. Mas la lucha contra la corrupción parece sin cuartel. Y contra la impunidad, de plano parece no haber armas.
Pan y Circo
Juan Carlos Domínguez

De lo más perversa y siniestra ha resultado la campaña política actual en Baja California, sobre todo hablando de los spots de televisión. Obviamente, refiriéndonos a los dos partidos de batalla, los demás no cuentan.

Las promesas y mentiras, por supuesto, son de rigor. Pero ahora aderezadas con un mucho de cinismo, y más pose, se nota que a todos los candidatos ya se les empieza a dar muy bien eso de la actuada, frente a la cámara.

El galardón al cinismo se lo lleva Jorge Hank Rhon, candidato a gobernador. Contrario a su contrincante, José Guadalupe Osuna Millán, que de forma muy correcta y modosita afirma que él no viene a buscar culpables, sólo a cumplir; el priísta arremete diciendo que él sí, con un “yo los acuso”, “yo los culpo”. Señala con pelos y señales a los panistas y les condena de todo aquello que “seguramente” no se da en su partido. Para rematar, asegura que trae “ideas frescas y respuestas serias”, precisamente él. El “convincente” spot, sentencia con un: “Conmigo la renovación va en serio”.

El que raya en el fascismo es el comercial ese donde Hank Rhon está reunido con varios médicos, consternado por las vicisitudes que aquéllos le cuentan, falta de medicamentos, mal sueldo, etc. Claro, todo por culpa de los gobiernos panistas. Cualquier televidente no le dará importancia sabiendo que los pésimos servicios médicos en hospitales públicos ya es un mal histórico de nuestro país, así que uno deja proseguir el spot con los aparentemente inofensivos hombrecitos de blanco siguiéndole la “onda” al candidato. Lo sorpresivo es el final, en donde como dicen “se le ven las orejas al coyote”. Los médicos rematan con unos gritos que resultan, aparte de desagradables, casi hitlerianos: ¡Hank¡ Hank! Hank!

Para oscuros, los panistas, que de repente le dicen a Hank “quítate que ahí te voy”. Porque verdaderamente denso, y hasta diabólico resulta ese comercial donde acusan a Jorge Hank de comprar todo. De entrada el montaje de la escena podría causar risa, un teléfono, una copa con algún líquido, una chimenea; una decoración kitsch donde el principal elemento es el famoso chalequito rojo del candidato priísta. Luego surge una voz en el contestador, que pareciera es la del mismísimo diablo. La dramatización sirve para acusarlo directamente de ciertas cosas, y sugerir otras: la compra de gente, jóvenes y partidos políticos; el gusto por los animales, y la mujer, como el favorito de ellos: “Me encanta”, dice la entre siniestra y lujuriosa voz. Al final el espectador se cimbra con las risas surgidas como de un aquelarre.

De la satanización a lo chusco va la personalización a Jorge Hank Rhon. El sitio de Internet You Tube es un buen muestrario de ello. Lo mismo se puede ver un video gore o snuff, titulado “H7 virus”, donde se desfilan cuerpos mutilados, infectados, cancerosos, accidentes, ejecutados, cargamentos de drogas, en fin, todas las calamidades del Apocalipsis. Mientras que en otro, titulado “Todos Unidos contra Hank”, donde van apareciendo personajes de caricatura por demás elocuentes: Don Gato (el de la pandilla), el Gato Félix, Garfield, Cucho, Tom (el de Jerry), Silvestre, y hasta Tigger. Al último aparece un tierno gatito con un fondo de pared que se va tiñendo de sangre. Y una sentencia final: “¡Ni un gato más!”

El bueno de la película aquí es Jorge Aztiazarán, de sus primeros spots de campaña donde se le veía casi como la Madre Teresa de Calcuta ante la mirada lánguida de sus seguidores, terminó haciendo comerciales que más bien se me figuran que serán como los videos entrañables que en el futuro se verán en las reuniones familiares de los Aztiazarán. En You Tube también se encuentran las imágenes que algún aficionado grabó cuando el candidato priísta –respondiendo a su vocación de médico—, auxilió a una militante panista. Titularon al video “Aztiazarán cura sin mirar a quién”. Verdaderamente conmovedor.

10.7.07


Tucanes de Tijuana y su 20 Aniversario
Festejaron en Grande


Ser auténticos, disciplinados y agradecidos con la gente, es la fórmula que explica el por qué Los Tucanes de Tijuana se mantienen vigentes en el gusto del público después de dos décadas; afirma Mario Quintero, líder del grupo.

El conjunto norteño llegó este año a su 20 Aniversario, y sus integrantes se muestran seguros al resaltar su vigencia: “Somos diferentes -sin querer ser más-, ser un grupo auténtico es la clave, creamos nuestra propia música y todo lo que hacemos lo empezamos de cero. Sentimos que aportamos mucho a la historia de la música, porque todas las canciones son de nosotros, son inéditas. Ese es un factor importante para permanecer en el corazón de la gente”.

Creativos y prolíferos, ya que tienen cerca de 350 canciones compuestas y plasmadas en la gran cantidad de discos que han grabado. Los Tucanes aseguran que no siempre fue así. Al inicio de su carrera, la casa grabadora que primero los acogió les exigía lo que para Mario Quintero y sus compañeros era inexplicable: que grabaran covers de los éxitos que en ese momento estaban vigentes en voces de sus artistas originales.

Mario -compositor del grupo- siempre intentaba colar alguna de sus propias canciones, pero generalmente eran rechazadas. O grabadas con nulo apoyo, en el mejor de los casos. Pero había que “apechugar”.

“Lo que uno quiere es empezar, que te den la oportunidad de grabar un disco, cómo sea, ahí lo importante es hacerlo, porque la disquera te da los medios, uno no tiene la manera de auto producirse y uno hace lo que sea porque las ‘ganas’ le ganan a uno… Pero todo es escuela, es como el preescolar, y uno va creciendo…”, considera el vocalista del grupo.

Hasta que en 1994 cambió la fortuna y pudieron producir su primer disco, les funcionaron algunos corridos y cumbias como “La Chona” y de ahí en adelante no han parado de grabar disco tras disco. Ya para entonces, era mucho avance con relación a la época en que tocaban en las cantinas y congales a razón de tres dólares la pieza. O más atrás aún, cuando Mario Quintero y sus primos salieron de la sierra de Sinaloa para venirse a estudiar la secundaria a Tijuana. Recuerda Quintero que cuando la maestra de sexto año les preguntó a sus alumnos que si planeaban seguir estudiando -nada factible por las condiciones del entorno-, Mario fue el único que levantó la mano y se burlaron de él. Salió, estudió la secundaria y se enfocó a su verdadera vocación.

Hoy en día, cuando andan por Estados Unidos -platica Mario-. “a todos los que se rieron de mí me los encuentro acá cortando tomates y de ilegales…”. ¡Ah!, eso sí, sin rencores: “Pero felices, les da emoción de ver a Mario Quintero, a Los Tucanes”.

Gran parte del éxito de Los Tucanes de Tijuana se debe a los ilegales, que al encontrar en la música del grupo norteño el enlace a la tierra que añoran, lo agradecen no sólo comprando discos, sino arriesgándose -a ser aprehendidos- y acudiendo a los conciertos que los músicos realizan en territorio norteamericano.

Quizá por ello también, la ciudad de Los Ángeles, California, fue la elegida para festejar en grande el 20 Aniversario de la banda, con un concierto para el público en general e invitados especiales (con acceso al after party) en el Gibson Amphitheatre, ubicado en los glamorosos Estudios Universales.

Amor, narco y sabrosura

Una ráfaga de balazos y el canto de “Ábranse que llevo lumbre…”, abrieron el concierto de Los Tucanes de Tijuana en el auditorio Gibson, con capacidad para 7 mil personas, y que al inicio del espectáculo lucía a la mitad.

Después de arrancar con el corrido “El Papá de los Pollitos”, los músicos, engalanados con trajes color melón, interpretaron la cumbia “El Tucanazo”, mientras bellas y esbeltas mujeres en shortcitos descendían enjauladas sobre el escenario.

Luego del bailazo, siguió un tema romántico, “Mundo de Amor”. Y así fueron desarrollando el repertorio Los Tucanes, alternando equilibradamente las tres vertientes de sus canciones: los corridos que narran las proezas del narco, las cumbias divertidas con matices de pop y los temas amorosos.

Por el impecable escenario -que incluía plataformas que ascendían y descendían- detonaron corridos “pesados” como “Tres Animales”, “El Comando Negro”, “La Troca”, “Mis Tres Mujeres”, “Fiesta en la Sierra” y “Los Chiquinarcos”. Muchas de ellas ambientadas con las balaceras de rigor e introducidas con frases elocuentes: “Los corridos podrán estar prohibidos en el radio… pero en mi troca los oigo todo el día…”; “No, yo no soy de Sinaloa; Sinaloa es mío…”.

Igual importancia tuvieron las movidas, pegajosas y modernas cumbias de Los Tucanes de Tijuana, mismas que los han acercado a públicos más diversos -porque hasta en las discotecas las ponen-, como “La Chica Sexy”, “Espejeando”, “Amante de lo Bueno”, “Ando Bien Arreglado”, “La Chona” y “Sólo para Mujeres”; letras todas muy divertidas, pícaras algunas, que invitan a vivir y disfrutar de todo sin mortificaciones.

Y la parte romántica del grupo, que si bien no tiene la fuerza de sus otras temáticas, igual hizo suspirar a sus seguidoras: “Seis Pies Abajo”, “El Virus del Amor”, “Déjate Querer”, “Secuestro de Amor” y “Amor Platónico”. Mario Quintero anunciaba las canciones intensificando lo amoroso: “Para todos los que tienen un amor platónico…”, “Si traen pareja abrácenla…”; o de repente lo chusco: “Decías que no y hasta la patita alzabas…”.

Los Tucanes de Tijuana intentaban contagiar al público con sus ritmos más movidos, hasta con temas que a la letra decían “…nadie se puede quedar sentado…”, pero la gente poco se movía dentro de la impecable butaquería del Gibson Amphitheatre. Conforme fue avanzando el concierto, que duró alrededor de dos horas, una que otra pareja se paró a bailar quebradita, pero el entusiasmo estaba muy racionado.

Entre canción y canción, Mario Quintero platicaba alguna anécdota breve, o incitaba al grupo a sumarse a la alegría de ese día tan especial. Pero no había mucha efusividad por parte del auditorio, que por cierto, muy avanzado el espectáculo, seguía llegando. El vocalista de Los Tucanes mandaba saludos: “A todos aquellos que van llegando, que llegaron tarde”.Los hijos pródigos de Tijuana agradecían el aplauso de sus seguidores, pero las ovaciones no sonaban tanto. El mayor aplauso se escuchó cuando se mencionó a la Selección Mexicana de Futbol (y su posibilidad de ganarle a Ecuador). Mario Quintero dedicó una canción y pidió que levantaran la mano todas aquellas madres solteras presentes esa noche; de entre 6 mil, sólo dos lo hicieron: “Que no les de pena… total, ya cometieron el pecado”, les respondió el líder de Los Tucanes.

En cambio, cuando preguntaron los artistas cuántos indocumentados había ahí sentados, casi la mitad del auditorio alzó la mano. Quintero los consoló: “No se desesperen… así estábamos también nosotros”.

Avanzada gran parte del concierto, Los Tucanes de Tijuana hicieron un receso de 15 minutos (que cubrió el cómico Teo González) y regresaron más arreglados que nunca. Con trajes blancos y listos para una pequeña ceremonia donde Juan Vejar, Presidente de Univision Music Group les entregó Doble Disco de Oro por las altas ventas de sus álbumes. Los oriundos de Sinaloa agradecieron al público, a los medios de comunicación y a las celebridades que aceptaron acompañarlos ese día. Como Lupillo Rivera, que por ahí andaba en pants negros.

Las últimas canciones se sucedieron apresuradamente. “Ya se nos acabó el tiempo primos, ¿le seguimos?”. Pero no era cuestión de querer, sino que había que cumplir con el estricto horario fijado por los norteamericanos. Los Tucanes se despidieron pidiendo perdón: “Mil disculpas, nos veremos en otro lugar, dónde sí podamos complacerlos como a nosotros nos gusta”.

Un día antes, en rueda de prensa en el Hotel Sheraton, a donde convocaron a reporteros de ambos países, Quintero ya lo advertía: “No estamos acostumbrados a estar tocando y que la gente esté sentada, queremos que la gente siempre esté bailando”. Pero pudo más la ilusión de festejar en Hollywood: “Es que es el lugar donde siempre habíamos querido estar”.

Tijuana de sus amores… y sinsabores
*
Para festejar como “Dios manda”, qué mejor que hacerlo en la tierra de sus amores. Los Tucanes de Tijuana celebrarán su 20 Aniversario, mientras que la ciudad hará lo propio en su cumpleaños 118. El año pasado, aunque se anunciaron, el conjunto norteño no pudo estar en las fiestas de la ciudad. El próximo 13 de julio se sacarán la espinita.

Hace tres años que Los Tucanes no tocan en Tijuana, mas aseguran estar muy al tanto de lo que aquí sucede, de lo cambiado y violento que está su terruño: “Tristemente, yo quisiera que las cosas fueran diferentes, no es igual que antes, donde podías andar en la calle a pie, todo era convivencia, ayuda; de repente hemos visto cosas muy tristes, que desilusionan. Esperemos que un día cambie”.

Mientras tanto, los dos Marios (Quintero y Moreno), David, Clemente, Alfredo y Gustavo se aprestan a celebrar con su gente y en su territorio. Con una fiesta así como les gusta.

*Juan Carlos Domínguez

5.7.07





ARROLLADORA BANDA EL LIMON
FieSTa GrUPeRa


*Juan Carlos Domínguez


Es la otra Tijuana, el pueblo, el sur en el norte. No es el público que se ve en El Foro, Multikulti o en la Plaza Monumental -en caso de que se presente Manu Chao, por ejemplo-. El ambiente en el Terrenazo Caliente podría ser el de cualquier baile masivo en el interior del país. La audiencia es populachera, y aunque algunos anden muy bien arregladitos, no niegan “la cruz de su parroquia”. Aunque finalmente, todo el mundo es groupie.

La Arrolladora Banda Limón acarrea un buen séquito de seguidores, pero también los demás grupos que el sábado pasado se apropiaron de los terregosos predios del Hipódromo: Explosión Norteña, Carlos Vega, Banda Agua Caliente y Los Sierreños. Y siete mil entusiastas que siguieron cada ritmo de bandazo.

Desde las nueve de la noche arrancó la fiesta grupera. La gente fue llegando poco a poco, aunque sin registrarse el lleno masivo que otrora solían tener estos eventos en ese sitio. Sin embargo, el entusiasmo era grande. Desde el acomodador de autos en el estacionamiento del Hipódromo, que agitaba la banderita bailando al son de la música de banda, hasta los locutores de la estación “La Mejor”, que con sus gritos le ponían más énfasis al relajo.

El escenario lo ocupaba una banda con músicos vestidos de forma llamativa, con pelos parados y pintados de colores -algunos de ellos- y bailes muy “delicaditos”. Tras el escenario, el “show” también era muy vistoso: Infinidad de fans generosas queriendo acaparar la atención de músicos; camionetas “apantalladoras” llevando y trayendo artistas, y otros tantos con gafetes en el cuello, de cualquier tipo (prensa, staff, invitados), vanagloriándose de tener el acceso que no tiene cualquier cristiano.

Todo el mundo estaba contento. Hasta los policías, quienes solapaban a todo aquel que tuviera ganas de orinar, ahí, atrasito, entre las camionetas y a unos cuantos metros del escenario. Mientras, en el estrado la música seguía, solamente interrumpida por el diálogo del vocalista en turno, uno de esos que al cantar tienen un vocerrón, y al hablar les sale una voz de pito. De repente saludos que pareciera no venían ni al caso: “¡… A los que le van a los Potros de Tijuana!”.

Y llegó el momento más esperado, aunque sin mucha efusividad, fue anunciada ¡La Arrolladora Banda Limón! Sorpresivamente, en un escenario alterno que había permanecido a oscuras, se hizo la luz. Se hizo el sonidazo.

Ritmo arrollador

Retumbaron las bocinas como ni en los conciertos roqueros. Puro humo y luces, no aparecían los músicos. En cambio, nada más se dejaba oír una voz galáctica, grabada y casi incomprensible. Se sucedió un popurrí de éxitos de la Arrolladora, algo se entendió de la voz: ¡Orgullo de México! Seguía el collage de canciones, por un momento pareció que todo el concierto iba a ser grabado.


La gente seguía contenta y coreando los temas. Hasta que por fin, fueron apareciendo trombón, trompetas y clarinetes, con sus respectivos ejecutantes. Los músicos todavía permanecieron un buen rato frente a los micrófonos, sin hacer nada, escuchando sus propias canciones grabadas. A la gente le valía.

Los reconocidísimos acordes de “El Sinaloense” marcaron, ahora sí, el inicio del concierto en vivo de La Arrolladora Banda Limón. El público seguía cada nota y cada paso del vocalista, un chaparrito muy brincador. El resto de los músicos, no dejaban de bailar, a la vez de ejecutar sus instrumentos en esa fusión del sonido tradicional de tambora, con música romántica y, de repente, matices pop en su repertorio de rigor: “Huele a Peligro”, “Se me Cansó el Corazón”, “Los Puritos Huesos”, “Me Vieron Llorar”, “Pásame la Botella” y “Cuéntame”.

Sin abandonar lo jacarandoso, La Arrolladora lo mismo iba de temas como “La Rajita de Canela” a “Costumbres”. Luego anunciaron en plan estelar el título de la siguiente canción: “Si tu Amor No Vuelve”. Gritos de todos y el vocalista ofreciendo la voz más candorosa de la noche; mientras la gente cantaba el tema completo. Emocionado, lanzó saludos a la audiencia, los típicos de esa clase de artistas: “¡Cómo están carnales!... ¡Ánimo socio!”. Como premio, arrojaron camisetas hacia la audiencia, y por supuesto, todos fueron sobre ellas.

Tras un breve lapso en el que intervino el locutor “El Jarocho”, y en un intento de ponerle comicidad al momento, incluso incitando al vocalista Germán para que se encuerara para beneplácito de las mujeres presentes, continuaron temas como “Fallaste Corazón”, “Tu Nuevo Cariñito”, “La Otra Cara de la Moneda”, “Entrégame tu Amor”, “De ti Exclusivo” y “Así Fue”, de Juan Gabriel, que en un desplante de dramatismo, el vocalista interpretó hincado en el piso.

Ya con toda la euforia a cuestas, de músicos y público, los de La Arrolladora invitaron a algunas mujeres a subir a bailar al escenario. Una a una fueron subiendo y colocándose junto al integrante de su preferencia. Cada mujer, al subir recibía los chiflidos del “respetable” y una que otra bulla -para la gorda que nunca falta-.

Generosos, los de La Arrolladora Banda Limón prodigaron agradecimientos para todos: “¡Saludos para todos los malandrines y la Policía!”.

Posteriormente, Explosión Norteña -el grupo tijuanense más popular del momento- hizo su parte en una presentación también muy esperada, para reaparecer La Arrolladora Banda Limón en una segunda ronda que se prolongó hasta pasadas las tres de la madrugada.