13.12.06


Informe Hank: La frivolidad

Juan Carlos Domínguez
Era una iluminación especial la que bañaba a la Zona del Río el lunes por la noche. Luces multicolores. La de los juegos mecánicos en la explanada exterior del Palacio Municipal, y la de las patrullas en caravana y con los códigos prendidos. Como de fiesta todos. El pueblo, y los policías (que desde hace rato ya traen su “fiesta” muy peculiar) en torno al festejo del Segundo Informe del Alcalde Jorge Hank Rhon.
Desde el mediodía se cerraron las oficinas de gobierno para los ciudadanos que hacían algún trámite burocrático y hubieron de regresar bajo la lluvia; para preparar el escenario al estilo hankista: Muchas sillas blancas, alfombra gris, y unas imponentes cortinas tricolores a espaldas del podium. Y antes de las seis de la tarde, empezó tan esperado momento. El desfile de personalidades incluyó a políticos, abogados, ex alcaldes y gobernadores, uno que otro empresario, figuras eclesiásticas y, por supuesto, la prolifera familia del Alcalde. Pero algo faltó. Se extrañó la alfombra roja, que tanto glamour le pone a las fiestas del munícipe.
Entre los casi mil asistentes, para variar, prevalecía el color rojo en blusas, camisas y chamarras. La infaltable “marea roja” compuesta de líderes populares y simpatizantes sacados de las colonias –“acarreados”, pues– soportando el “trance” del protocolo y en la espera del jolgorio de rigor.
Las primeras filas fueron ocupadas por María Elvia Amaya de Hank, la primera dama de la ciudad; la madre de Jorge Hank, su hermano Carlos Hank; y todos los hijos de la pareja presidencial.
Para iniciar la ceremonia fueron presentados uno por uno los Regidores. Los de la fracción panista con corbatita azul, los priístas con roja. María Elvia, impecable y atractiva como siempre, portaba también vestido rojo de satín; sólo compitiendo en deslumbramiento con Gregorio Barreto (el líder calafiero), que también vestía una camisa roja muy llamativa.
Y pues, como se acostumbra con “la estrella” de la noche, Jorge Hank Rhon fue presentado al último: “Démosle la bienvenida como se merece…”. Fue un aplauso entusiasta que pronto decayó en el desgano. Más tibio aún cuando fue seguido de la presentación del Gobernador del Estado Eugenio Elorduy Walther. Llegaron juntos, Alcalde y Gobernador. Hank se trepó al estrado, a “cumplir”; y el Gobernador fue a tomar asiento a un lado de la Señora María Elvia y el Arzobispo de la Ciudad, Monseñor Salvador Romo Muñoz: juntitos, como la Santísima Trinidad. Y para completar el cuadro, rodeados de todos los Hank y cercanos, con un dejo “absorto” que les daba aire de “Familia Real”.
Tras las presentaciones, vino lo que se acostumbra en estas ceremonias. La Banda de Guerra y la entonación del Himno Nacional Mexicano. Como de costumbre, Jorge Hank apenas balbuceaba; y a veces ni eso. Casi enfrente de él, pero abajo, Eugenio Elorduy igual cantaba con poco entusiasmo. Con las miradas perdidas ambos. Mirando al frente, hacia sus propios horizontes –o intereses–.
Regidor panista: lo más ameno
El Regidor por la fracción perredista, Carlos Mejía, fue el primero en tomar la palabra a la hora de los posicionamientos. De entrada dejó asentado que por lógica el primer edil hablaría de las cosas que ha hecho bien y no de las malas, lo justificó. Reconoció lo que a su parecer, han sido las mejores dependencias: El DIF Municipal, el IMAC (Instituto Municipal de Arte y Cultura), Servicios Médicos Municipales, y “algunos parques”. Mejía trató muy someramente la importancia de rendir cuentas claras en el uso de los presupuestos públicos; pero en general fue muy conciliador. Habló de no repartir culpas, de trabajar en conjunto. Habló de su convicción por la democracia, la tolerancia y el respeto entre los actores políticos porque “el ser humano es un simple mortal”.
El turno siguió para el Regidor Néstor Alejandro Araiza, del Partido del Trabajo. Inició su intervención exponiendo que se debe “reivindicar la cultura del esfuerzo humano”. Por ello resaltó –al igual que su antecesor en el podium– la mejora en los Servicios Médicos; también le aventó sus flores a María Elvia por su “constancia y dedicación”, al frente del DIF. Por momentos parecía que él daría oficialmente el informe de acciones del XVIII Ayuntamiento, y no Jorge Hank. Consideró que el balance es positivo hablando de resultados en el gobierno hankista, sobre todo en el rubro de Desarrollo Social, y hasta dio detalles y cifras de alumbrado público, pavimentación y reencarpetado: “No todo está mal. Se recoge la basura dos veces por semana…”.
El Regidor antes había empezado su intervención enfocándose al tema de la Seguridad Pública y resaltando los esfuerzos que se han hecho en la administración hankista en la compra de más patrullas y armas para los policías. Quiso ser un poco enérgico y por no dejar dijo dos frases fuertes: “…los tijuanenses estamos agraviados…” y “… se condena a Tijuana a vivir en la zozobra…”. Curiosamente, mientras el político abordaba el escabroso tema de la delincuencia en nuestra ciudad, los asistentes era cuando más hablaban y ponían menos atención. Jorge Hank sonreía de repente e intercambiaba algunas palabras con el Síndico José María Lozano y el Secretario del Ayuntamiento, Andrés Garza Chávez. El caso es que el representante del PT terminó más que planteando su posicionamiento, haciendo peticiones para el Gobierno Municipal. Y para ponerle un poco de “sabor” a su intervención hizo referencia a las malas mañas del PAN y el fraude del que fue víctima Andrés Manuel López Obrador.
El que subió muy cadencioso y pavoneándose; robusto y desenfadado, fue el representante de los regidores panistas, Raúl Castañeda Pomposo –ciertamente subió muy pomposo–, pero rápidamente se ganó la rechifla “del respetable”. El Secretario del Ayuntamiento hubo de pedir respeto para el Regidor. Le entró con todo, con voz engolada y fuerte criticó la frivolidad que ha caracterizado al gobierno de Jorge Hank: “de los actos superfluos que han coronado su gestión”. Dijo que los funcionarios públicos –en clara alusión a la primera figura municipal– piensan que están en un concurso de simpatía. Obviamente las bullas y rechiflas del conglomerado priísta ahí reunido no se hicieron esperar. Y más se intensificaron cuando osó declarar que “en el PAN no importan más los intereses particulares que los de la comunidad”.
Jorge Hank ni se inmutaba. Pero tampoco Eugenio Elorduy. Manteniendo las buenas formas pues. Y Castañeda Pomposo le seguía echando más leña al asador, criticando las frases publicitarias de puras promesas del Alcalde; así como las deficiencias de la actual administración en materia de licitación de obras, transparencias de recursos, y el hecho de que Hank prometió reducir el 30 por ciento de la nómina administrativa, y terminó incrementándola en un 60 por ciento. Abajo, las hijas de Jorge Hank miraban con confusión y tristeza el acto, y dirigían a su padre miradas de consuelo como si de un ser desamparado e incomprendido se tratara.
Campechanamente, el Regidor Castañeda se tomaba sus respiros, daba grandes tragos de agua a su botella con taponcito priísta (de color rojo), afinaba la voz, y arremetía de nuevo. Criticó que en seguridad se hayan gastado 250 millones de pesos, en 200 cámaras que de nada sirvieron, así como demás inutilidades en el plano de la seguridad. En su retahíla de repente hasta se ahogaba, pedía perdón y la gente más se reía y le hacía bulla. Acuñó el término de “democraticidio” para referirse a la cerrazón al diálogo de la actual administración municipal. Las bullas se intensificaban. Aseveró que este gobierno, al “puro estilo hankista”, era capaz hasta de vender el Palacio Municipal si así se le antojara. Remató: “Nosotros, los regidores del PAN, estamos comprometidos, sólo falta su voluntad señor alcalde…”. Y Jorge Hank lo ignoraba. El orador insistía… “Señor Hank…”; y Hank no volteaba. Las bullas para el robusto panista continuaban. Resultó divertido. Le robó cámara al Alcalde.
Para calmar los ánimos, tocó el turno a la regidora priísta Marta Montejano, a quien su postura adusta no impidió que fluyera optimismo. Leyendo su discurso, manifestó que la libertad con que se habían expresado los regidores que la antecedieron, era reflejo de la pluralidad con que se ha conducido el gobierno hankista. Se dijo orgullosa de pertenecer a ese equipo. “La sensibilidad del señor Alcalde ha establecido políticas de asistencia social que son modelos para todo el estado…”; consideró. Y el gobernador Elorduy abajo, muy serio, nomás se miraba las uñas. Acto seguido, la regidora se encargó de enumerar las mejoras que Jorge Hank Rhon ha hecho para la policía: “La Seguridad Pública nos compete a todos…”. “¡A todos!”, reafirmó levantando el dedo y con voz casi masculina. Para rematar, reveló a los asistentes la nueva cara de nuestra frontera: “Hoy Tijuana es una ciudad diferente, su gente… se trabaja arduamente”. Y por si quedaba alguna duda de su entusiasmo hankista: “¡La gente sigue confiando en Usted, Señor Presidente!”.

Un Alcalde agradecido
La inseguridad en Tijuana es un chisme, dice Jorge Hank Rhon, pero bien que inició su informe de Gobierno precisamente con ese tema. Igual que el año pasado se limitó a presentar un video de 25 minutos, solamente acotando que ahí veríamos “lo que se ha hecho y no ha hecho”. Claro que solamente se avocó a decir y recitar cifras de lo que sí se ha hecho. La primera frase no puede ser más autodisculpatoria: “La inseguridad en Tijuana no es privativa de Tijuana; es en todo el mundo”.
Muy bien dirigido el video, hasta eso. Aparecía Jorge Hank a cuadro presentando desde diferentes locaciones la introducción del tema que narraba con voz en “off”, en el que lograron hacer entendible su bajo volumen de voz. Los presentes pudieron ver a un Hank lo mismo en medio de una línea de ensamblaje de maquiladora, que conduciendo un autobús, bajo un puente en construcción, y hasta en un parque y con un perico en el brazo; para abordar sus acciones dependiendo el rubro: Seguridad Pública, Desarrollo Social, Desarrollo Económico y Reordenamiento de Mercados.
En sí, un vídeo-informe que fue una extensión de sus spots publicitarios, donde hizo referencia a los 182 millones de pesos invertidos para equipo policíaco, el Centro de Control y Mando (considerado el más grande del mundo), Dirección de Planeación e Inteligencia Policial, Dirección Anticorrupción; eliminación de cuotas en las escuelas, la inauguración de dos estaciones de bomberos; la inversión de 8 millones de pesos para preservar las especies en el Parque Morelos; otros 8 millones para la rehabilitación del Antiguo Palacio Municipal; más de 2 millones de metros cuadros en rehabilitación de vialidades; establecimiento de nuevas empresas; etc.
Todo sirvió para meter en su informe, a todo le dio relevancia: La marcha de las antorchas que encabezó con los masones, el reordenamiento de los mercados sobre ruedas, y, claro, sus fiestas populacheras. El mensaje explícito de todas sus intervenciones fue en sentido de que en Tijuana todo estaba mal y su gobierno ha hecho muchas cosas.
El vídeo-informe concluyó con una imagen muy fraternal, con un abrazo entre Jorge Hank y Eugenio Elorduy, y agradeciéndole al mandatario estatal “por el apoyo y respaldo a mi gobierno”. Con ello, y su intervención ya en vivo reconociendo a su mujer “como la mejor funcionaria de este gobierno, y todos estarán de acuerdo conmigo”; la ceremonia concluyó muy emotiva; con la sonrisa de sus hijos, los aplausos de los presentes, incluyendo al gobernador y la promesa de “seguir trabajando juntos… si ustedes me lo permiten. Nos falta tiempo... mucho… mucho tiempo…”.
Para enmarcar debidamente la euforia y el ambiente de buena voluntad, Hank bajó, dio más abrazos al Gobernador, mientras los guaruras de uno y otro se miraban feo entre sí –especialmente Jorge Vera, su jefe de escoltas, miraba fijamente a Elorduy– y así se fueron juntos hasta el estacionamiento subterráneo; con un séquito de guardaespaldas y reporteros detrás intentando captar hasta el último momento a los protagonistas de tan significativa noche. Aunque no tan glamorosa como otras. Faltó la alfombra roja.

Mientras haya fiesta y comida…

¡Hank para gobernador…! ¡Hank para gobernador…! Gritaba la muchedumbre afuera de Palacio Municipal. Estaban contentos con el jolgorio y la comida gratuita. Es más, los juegos mecánicos estaban medio abandonados, la pedidera de comida estaba a todo lo que daba. Pizzas, tacos de cabeza, elotes, pasteles, hot dogs, hamburguesas, pozole. Filas y más filas.
Había un programa artístico sobre un estrado, pero pocos ponían atención. Era preferible hacer colas para las hamburguesas; luego disfrutar de éstas mientras se hacía la siguiente fila para los tacos; y así completar el bufete de garnachas. Había hasta quien llevaba apilados varios platos de comida como reserva para llevar a casa y como muestrario de nuestra gastronomía popular. Con tal abundancia, la gente ni sentía el frío. Y de la delincuencia y deficiencias de nuestra ciudad, pues ni se acordaban.
El festín sólo tuvo una pausa para recibir al Presidente Municipal, que agradeció la presencia de los tijuanenses y fue muy reiterativo con la palabra “todos… todos…”; para referirse a su postura tan democrática.
Muy a su estilo, se puso a tono con el populacho. “… la mula no era arisca, los palos la hicieron…”; expresó para referir que “poquito a poquito ustedes se fueron dando cuenta que yo no hago promesas; cumplo, nada más”.
Y que a nadie más; más que a “ustedes” les debían su mujer y él, el estar en Palacio Municipal: “Son ustedes con ese papelito (parece ser que se refería a las boletas de votación) que nos hicieron el favor de ponernos en la Presidencia Municipal; que no es mía, es de ustedes”.
El entusiasmo de la gente continuaba, y “el Hank para gobernador” no cesaba. Y el otro que se engolosinaba con las ovaciones de sus simpatizantes: “Dicen por ahí que prometí muchas cosas y que no las hice. Y no es cierto, yo no prometí nada, yo lo único que ofrecí es que iba a leer el librito que dice qué quiere decir ser Presidente Municipal, que iba hacer eso, y más”.
Más contentos se pusieron los asistentes cuando les dijo que si estaban comiendo “de a gratis” fue porque los vendedores mismos lo propusieron. Y que habría más mercados sobre ruedas en la ciudad, para que todos ganen. ¡”Un mercado sobre ruedas en cada esquina!”, gritó una doña.
Si la gente empezó a retirarse, fue porque empezó a lloviznar, y tras el discurso del Alcalde los camiones de acarreados empezaban a partir. Uno que otro niño continuaba jugando en una especie de establo que fue instalado a un costado de la explanada; en una pequeña área de jardín donde también colocaron sanitarios portátiles. Y con eso de que el Alcalde Hank no distingue mucho entre la especie animal y la humana, da qué pensar el hecho de que junto a los baños y área de juego también hayan colocado pacas de alfalfa, y en lugar de alfombra, pastura y aserrín

7.12.06

Pan y Circo
Juan Carlos Domínguez
*
Los periodistas no importan. Por lo menos es lo que se dejó ver en el sexenio de Vicente Fox. Casi 30 reporteros asesinados. Lo lamentable no es nada más la incapacidad o desinterés de la Presidencia y las autoridades correspondientes para esclarecerlos, sino la apatía y abulia del resto de la sociedad. Más triste aún, la tibieza de los mismos medios de comunicación. En el lapso de apenas una semana dos periodistas fueron asesinados y poco ruido se hizo. Uno ellos Roberto Marcos García, corresponsal de Alarma en Veracruz. El otro, José Manuel Nava, no cualquiera, nada menos que director de Excélsior hasta hace poco. Muy sintomático resulta que las grandes cadenas de medios, sobre todo la televisión, le dieron un tratamiento muy somero a las notas. Más sospechoso aun cuando Nava acaba de presentar “El asalto final”, en torno a los turbios intereses con lo que fue vendido Excélsior a Olegario Vázquez Raña.

A cualquiera matan ahora. Tal vez por eso el asesinato de los periodistas sea menos impresionante. Ya ven, hasta a los personajes de la farándula los atacan al estilo de los sicarios. Hace poco, el asesinato del hijo de Joan Sebastián, luego el atentado al vocalista de “Explosión Norteña”. Ahora, la ejecución del cantante popular Valentín Elizalde, advierte la mafia: seguirán más. Alguien dijo: “Esto está como Colombia hace 10 años”.

Creo que sí es para asustarse, dado el ambiente tijuanense actual, que de repente de la nada te intercepten tres patrullas, te obliguen a parar, a bajarte del carro y te encuentres con diez encapuchados con metralletas y armas largas. Lo primero que le ruegas a Dios es que, ya de menos, sean policías reales y te consignen por la falta que quieran, pero que no sea comando de la muerte (ahora que cualquiera es secuestrable o ejecutable). Me pasó con miembros de la PEP (Policía Estatal Preventiva). Afortunadamente era un operativo de rutina para ellos, parte de su trabajo y sin mayor problema para un servidor, pero ante el clima de psicosis es obvio que cualquier ciudadano se siente intimidado ante tales despliegues.

No contaría la anécdota anterior si no es que a una pareja de periodistas de radio y prensa le hubiera pasado lo mismo apenas hace unos días. Un agente encapuchado con arma larga tocó a la casa particular de estos comunicadores. Pidió entrar a buscar a un ladrón. Acto seguido aparecieron varias unidades y agentes encapuchados de esta corporación policíaca. Igual, se trataba de atrapar a un delincuente que efectivamente huía en esos momentos por las azoteas de algunas viviendas en Otay. Los policías estatales hacían su trabajo, no hubo mayor problema, atraparon al malandro. Pero el susto de los ciudadanos –y periodistas, aparte- confunde de repente y tarda en aplacarse.

De Jesús Blancornelas –el señor Blanco-, me entristecieron dos momentos. Primero, cuando después de un año de no verlo lo encontré muy mermado de su salud. Ya retirado, de vez en cuando visitaba ZETA. Un abrazo y un saludo breve pero elocuente: “Ya no te veo pero te leo”; con lo que validaba la apertura, confianza y aliento para el trabajo de un servidor, así como la ha tenido para tantos que se han formado en sus filas. El otro momento, al leer uno de sus últimos “Doble Plana” que escribiera apenas en septiembre pasado. Hacía remembranza de un amor platónico de su adolescencia. El último párrafo me transmitió y me provocó aflicción, angustia: “Estuve tan abrumado estos días sobre noticias, informes y rumores. Narcotráfico, corrupción e injusticia por toneladas. Por eso recurrí al recuerdo para desintoxicarme un poco y darles un descanso a ti y a Usted, Lectores”. Él, acostumbrado a salvar tantas afrentas durante toda su carrera, desde el retiro no podía sustraerse al oficio, pero más aún, a la desolación de cualquier humano ante un entorno actual tan poco grato. Ahora le damos la vuelta a la página, y a seguir, con la semilla que nos ha dejado nuestro director. Ya no digamos por compromiso, sino por convicción.

1.12.06

Pan y Circo
Juan Carlos Domínguez
*
Gustavo Cerati pudo ser el mejor concierto del año. Casi lo fue, de no haber sido por la malísima acústica de El Foro y el repertorio elegido por el rockstar, que prefirió golosinarse con su último álbum, “Ahí vamos”, agotando medio concierto con puras canciones de éste y relegando momentos que pudieron haber sido sublimes si hubiera incluido más temas de producciones como “Bocanada”, “Amor amarillo” o “Cosas imposibles”. Ni siquiera se trata de exigirle éxitos de Soda Stereo, eso es para los nostálgicos.

Lo más placentero del concierto: “Crimen”, “Té para tres”, “Me quedó aquí”. Lo más climático: “Bomba de tiempo”, “Juegos de seducción” y “Cosas imposibles” (no es necesario transcribirles aquí las letras, ¿cierto?).

Manú Chao fue la gran sorpresa al presentarse en el concierto del domingo. De pura casualidad, pues se encontraba en ese mismo momento en el bar Dandy del Sur, acompañando al colectivo Nortec en la filmación de un video. Para muchos fue desquiciante ver ahí al cantante gitano entre la presentación de Zoé y Cerati. Sin embargo, cuando uno puede pensar que para todo el mundo el momento es muy significativo, no falta quien te ponga los pies en el suelo. Una dama joven, pero doña, nos preguntó: “Disculpa… el que está cantando quién es… cómo se llama…”. Hubo que darle una leve explicación. No tenía ni idea: “Yo vengo con mi esposo… por Cerati, por Soda Stereo”; explicó.

Pero qué mala leche Cerati. Hizo un berrinche feo cuando Los Tres decidieron invitar al escenario a Manú Chao. Temía lo previsible: le robó cámara, por lo menos en esos cuatro minutos, qué intolerancia. Más preocupado aún su manager preguntaba al día siguiente: “¿Qué publicó la prensa?, ¿mencionaron a Manú?”. Y ante la respuesta afirmativa: “¡Mierda!”.
Un muy buen concierto, decía, por la presencia de Los Tres y la propuesta tan particular que cargan; Zoé, grupo al que no ubicaba lo suficiente (a pesar de que ya están muy vistos en Tijuana) pero de quienes reconozco una “actitud” (pareciera que hoy en día es muy difícil exigirle a alguien asumir una actitud) y Cerati, del que poco hay que agregar.

Entre la presentación del domingo y el lunes, hubo pocas diferencias. La más notoria, obvio, la presencia de Manú Chao, hecho del que los asistentes del lunes ni por enterados se dieron. En el repertorio, apenas la incorporación de un tema por parte de Cerati, “Avenida Acorta”. Otra diferencia: la entrega del público, el lunes estuvieron más apagadones. Luego, quizás, un Cerati un poco agotado (los excesos y las grupies del “after party” anterior no eran para menos) Otra dato, quizás intrascendente pero curioso: La abundancia de gente obesa en el evento del lunes.

¡A mí me vale que sea Cerati o un artista famoso!; expresó la mesera enojona del Bar Dandy del Sur, al desalojar a la gente a las tres en punto de la mañana. Ahí me tocó ver cómo llegó Cerati, a pie, como “Pedro por su casa”, junto con otros dos músicos. Pero a la media hora fue sacado a empeñoles, como cualquier otro. Está bien, para ubicarlo, para verlo muy diferente a la celebridad que es capaz de responder (así sea a la fan más atractiva): “Okay, me tomaré la foto contigo si esto satisface tu autoestima…”.

Muy bonita y llamativa resultó la inauguración del Antiguo Palacio Municipal (ahora oficinas de Instituto Municipal de Arte y Cultura). Fue una verbena popular, y al mismo tiempo toda elite del arte estuvo presente. Muy al modo hankista, el evento se vistió de gran acontecimiento más allá de la limitada fauna cultural tijuanera. Los priístas se saben aplicar para eso. Se brindó con cerveza y hasta con champaña. Mucho oropel y sonrisas. ¿Ya ven? No hay mucha diferencia entre la farándula y el circulo culturoso. Y con la política… ¡ni qué decir!

25.11.06

Pan y Circo
Juan Carlos Domínguez

Viven una psicosis los policías de Tijuana, aceptó el director de esa corporación. Luego entonces qué papel jugamos la gente inocente. Sí, los uniformados están temblando, qué papel jugamos y qué haremos los ciudadanos, cómo nos miran, o estamos para tranquilizarlos y cuidarlos (revirtiendo el papel), o de plano ya nos ven enterrados.

Las artimañas priístas -o más bien hankistas- están a todo lo que da. El viernes pasado, durante la visita del gobernador Eugenio Elorduy a la UABC, lo increparon maestros manifestantes del Cobach y el SETE (Sindicato Estatal de Trabajadores de la Educación), una supuesta manifestación meramente magisterial. Los guardias de la institución no pudieron detener al comando de autobuses y carros: En uno de los camiones aparecía una consigna por demás elocuente: “Hank sí cumple”. Ya ni preocupación hay por cuidar el estilo.

Qué simpático Manuel Bartlett. Siempre sonríe como si de una travesura se tratara cuando se le recuerda lo de “la caída del sistema” en 1988. Hace unos días al entrevistarlo Denisse Maerker supuso que cierta pregunta se refería a su fraude orquestado, no era así, pero rió juguetonamente como el niño aquel que se volvió popular y célebre por “la mejor travesura del barrio” y que hay que presumir siempre.

Pero para cinismo (o cómo llamarlo) el de Jorge Hank. En una serie de entrevistas publicadas por Frontera, desconcierta el grado de burla o de dislocación de la realidad que puede alcanzar el alcalde tijuanense. Dice que desea que su gestión sea recordada por “las avenidas y callecitas”, que arregló (¿qué tantas fueron?) más que “por las grandototas”. De plano, no se midió y aclaró que él no prometió nada en campaña. Cuando se le pregunta “¿Qué es lo que más le ha incomodado como alcalde?”, responde que la indigestión que le dio días antes por comerse unas tostadas de tuétano y un gran trozo de carne. Y así en cinco o seis planas va contestando de tal forma que haría palidecer a Vicente Fox (que ya es mucho decir). Le dicen que si en su gabinete no hay “cuñados incómodos”, y responde desde el corazón: “Nomás faltara que yo fuera el único que no…”, luego le acomoda: “que no hubiera rumores”. Pero ahora sí que el hartazgo de la indecencia es cuando afirma: “Yo soy enemigo de lastimar a la gente”.
La risa del 2007: ¡jank jank jank jank!... ¡jank jank jank jank!... (Leerlo en voz alta y darle el énfasis debido).

22.11.06

Pan y Circo
Juan Carlos Domínguez
*
Entre tantas “regadas” del IMAC (Instituto Municipal de Arte y Cultura), parece ser que ahora sí tiene un punto a su favor al darle reversa a la decisión de instalar oficinas recaudatorias en el Antiguo Palacio Municipal, cuyo millonario presupuesto se aplicó para convertirlo en espacio cultural, archivo histórico y biblioteca, exclusivamente. Qué bien que diferentes agrupaciones, artistas y promotores culturales se aplicaron –más allá de sus gritos y sombrerazos de siempre- y pelearon la causa. Que no era sencilla, tomando en cuenta la testarudez del actual alcalde y sus colaboradores cercanos, además de los personajes de siempre que invariablemente intentan llevar agua a su molino. Pero ahora hasta resulta que sobran 100 metros del edificio y habrá que ver qué se hace con ellos.

¡Ah pa’ocurrencias de los panistas! Como la del joven diputado federal Carlos Torres que aplicará el programa “En contacto con tu diputado”, consistente en foros e intercambio de opiniones y peticiones –no quejas, aclara- con jóvenes preparatorianos y universitarios. Dos retos tiene el proyecto: Quitarle a los jóvenes bajacalifornianos el “honroso” primer lugar en apatía electoral y, segundo, cambiar un poco la idea del Diputado como la profesión más desprestigiada (¡híjole!). Para ello el panista visitará escuelas, acompañado de una figura famosa y querida; espera alcanzar su meta de la mano de Diego Shoening, ex integrante del grupo Timbiriche, al que tiene presupuestado para tres años. Será la gran “celebridad” que caracteriza al cantante en cuestión, o de plano al diputado le ganó el “síndrome Timbiriche”, que por cierto padecen muchos más de los que pensamos.

“Me dediqué a trabajar”, juró ante El Reforma y en primera plana Sari Bermúdez, la Presidenta del Conaculta. Dice que entregó un proyecto cultural de excelencia; lo malo que no se concretó. Entre sus logros más importantes señala la instauración de Consejeros Ciudadanos, incremento de salas de Lectura, la Biblioteca José Vasconcelos y exposiciones internacionales. Aclaró que el dinero nunca alcanzó por culpa de la fatalidad del destino: “Estaban a punto de darnos algo y venían los desastres, todos los desastres que hemos visto en México últimamente”. Lo que no recordó es que para sus viajes a todo el mundo, en primera clase, nunca faltó dinero. Por algo rompió el récord como la funcionaria federal que más viajó (por encima del Secretario de Turismo y el de Relaciones Exteriores). De las críticas y desacreditaciones que le llovieron desde su nombramiento, expuso: “Me costó mucho entenderlo, porque soy una persona sensible, emotiva y apasionada..”, ¡órale! Tantas emociones las de Sari que debió haber contagiado a sus subalternos en los estados, porque en lo que respecta al Cecut, la que ya se va ha sido la administración más insensible, desmotivada y desapasionada. La insipidez total.

¡Bueno pero ya es el colmo! Un retén policiaco a 100 metros (quizás 200) de mi casa. Doscientos metros más adelante un operativo con armas largas. A plenas doce del día, en zona habitacional. ¿Pues de qué se trata? ¿Cuál es el oscuro objeto y deseo de armar tantas faramallas?, ¿de sembrar el terror en la ciudadanía en general? Pues si ya los conocen y saben donde están los mañosos, ¿por qué no van y los sacan de sus casas? (Igual son muchos, ¿no?) Duro y directo con los que los policías conocen bien, duermen y se acurrucan con el enemigo.
Pan y Circo
Juan Carlos Domínguez


Qué mal Calimax. Dicen los organizadores de un importante proyecto de arte que se acercaron a los empresarios dueños de esa firma de supermercados, pidiendo el apoyo y patrocinio para una exposición de cultura y arte regional, y la respuesta de los representantes fue: “Nosotros no nos vemos en la cultura de Tijuana”. Qué desfachatez de la dinastía que por décadas ha mamado de la ubre de la generosa Tijuana, han formado su caudal aquí, han regado sus supermercados por todas partes (a veces impuesto sus influencias para desaparecer canchas de fútbol en colonias populares como la Sánchez Taboada, y plantarse ahí), y han explotado a miles de empleados -con el consabido argumento de que generan gran cantidad de empleos (mal pagados claro)- y todavía desconocen a su “gallina de lo huevos de oro”: Tijuana.

De empresarios nacos estamos llenos en Tijuana. No solamente ignorantes sino insensibles a cualquier manifestación artística y cultural, a la que si acaso llegan a concurrir es porque lo consideran un acto social, hasta ahí. Pero nunca dejan de “enseñar el cobre”. Pero es lógico, qué se puede esperar de los ricos de nuestra región. Es una riqueza sin abolengo, de puros “ricos nuevos”, sin la tradición y la clase que pueden tener los pudientes de Monterrey, Guadalajara o la Ciudad de México, en las que sí hay un bagaje y una educación cabal. Pero los riquillos de Tijuana, quiénes son: Principalmente dueños de cantinas y bares, políticos repugnantes, rancheros buenos para los negocios, lavadores de dinero y narcos, muchos narcos. No abundan pues los ricos cultos en Tijuana, no se le pueden pedir peras al olmo.

Cuenta un funcionario de cultura de primer nivel que un ricachón, Carrillo Barrón, dueño de Hacienda Aguacaliente y suegro del panista Antonio Valladolid, tiene su casa como de cuatro pisos, muebles clásicos y muy lujosos y las paredes decoradas, con posters, sí ¡posters!, ni siquiera litografías que simulen cuadros. Le dijeron al acaudalado empresario que por qué no compraba obras de artistas locales –de perdida-, que había muy buenos y prestigiados: “Pos no conozco ni un artista…”, prácticamente respondió el señor. Les digo, así cuándo se puede esperar que los capitales locales -oficiales y privados- le apuesten a nuestra cultura.

Qué lamentable que la OBC (Orquesta de Baja California), con el prestigio que se carga, se vuelva también polémica cuando los asuntos personales de sus directivos y funcionarios trascienden a la opinión pública –por estrecha que pueda ser la opinión pública culto rosa tijuanera-. Más triste es aún que esos asuntos de “puertas adentro” mermen después en el funcionamiento digno de las instituciones y funcionarios. Habrá que recordar el caso del ICBC Tijuana. Luego los funcionarios andan lloriqueando su fracaso. Olvidando que los problemas ellos mismos se los buscan. Y si aparte en los equipos de trabajo tienen sus “judas”, pues todo facilita la debacle.
Pan y Circo
Juan Carlos Domínguez

El disfraz de policía es el más solicitado –refieren algunas tiendas- para las próxima noche de Halloween. Drácula, Frankenstein, Jason, Freddy Kruegger o el asesino de “Scream” hace mucho pasaron de moda o ya no asustan lo suficiente, o al menos no como los policías municipales. Obviamente la vestimenta no la puede conseguir cualquiera.

Asustan tanto los policías que hasta podría pensarse que para enfrentar a uno solo, hay que llegar en una bolita de “ocho” personas, en dos camionetas y, por supuesto, armados hasta los dientes. Bueno, sí, esto es humor negro, pero las circunstancias están de ese color.

Hasta los chilangos se asustan con los policías de Tijuana. Maestros de la Universidad Iberoamericana en México, que anduvieron paseando este fin de semana en nuestra ciudad, me expresaron la hostilidad y la intolerancia reflejada hasta en la forma de mirar, y no se diga en el caminar, de los policías de aquí. Muy diferentes a los chaparritos morenos o muy primitivos policías del Distrito Federal que en cualquier crucero se llevan muchas mentadas de madre por parte de cualquier automovilista. Hasta eso podemos presumir: Nuestros policías tienen mucha personalidad. Imponente.

Muy siniestra la patrulla llegó, abriéndose paso entre los carros de adelante, frenó derrapando y se paró a media calle. Dos policías, hombre y mujer, bajaron anchando el pecho y dando grandes zanjadas, mirando feo para todos lados, hasta llegar con los causantes de su alarma: Dos o tres padres estacionados en las calles laterales al Centro Escolar Aguacaliente, quienes esperaban la salida de sus hijos. Ése era el delito. Muchos de los estudiantes de secundaria que ahí estaban, se hacían un lado o de plano huían intrigados por el despliegue. Esa escena la vi el miércoles pasado, a pleno día; y como ésas, suceden en todas partes, toda la semana. La patrulla negra, con un gran moño fúnebre al frente, aparecida de repente ahí –alterando la rutina normal del sitio- se veía por demás siniestra.

Hasta los borrachos tienen miedo. Los bares de la Revolución y la Zona Norte de repente se ven muy desolados, aun siendo fin de semana. Dice un cantinero que, de plano, “tienen miedo venir, por culpa de los policías, les tienen miedo”. Dice que a un compañero, le bajaron 25 dólares, nomás por estar esperando el taxi.
De los retenes en la noche, ni qué decir. Es como meterte a la casa de los sustos y ponerte a rezar para lograr librarte de figuras tan espectrales en medio de tu camino.

¿Y los disfraces de superhéroes? Tampoco interesan ya. Batman, Superman, X Men resultan muy de fantasía. Y los superhéroes reales resultan muy decepcionantes: los exilian, les hacen complot, terminan solitarios gritando en el Zócalo o –en el mejor de los casos- sumidos en un estado alucinógeno en medio de la selva lacandona y con la capucha deshilada.

16.11.06

Avándaro en Tijuana

Juan Carlos Domínguez

Avándaro renacerá en Tijuana. Tras 35 años de haberse celebrado el festival rockero que prendió la mecha del activismo juvenil mexicano con respecto a su entorno social y político, nuestra ciudad fue elegida para revivir la leyenda.
El Festival de Rock Avándaro 2006 será una celebración de libertad, tal como se dejó ver aquel 11 de septiembre de 1971, cuando a pesar de los mitos y satanización con los que carga aquella jornada, significó un fenómeno social que abriría las puertas a una democracia -pese a las imperfecciones de nuestro sistema actual- traducida en una generación de jóvenes más participativos y comprometidos.
Nuestra frontera, así como Monterrey, y por supuesto Avándaro (Valle de las Mariposas), serán las distintas sedes del Festival de Rock Avándaro 2006. El primer episodio del concierto masivo tendrá lugar en el Hipódromo de Aguacaliente como escenario, los días viernes 24 y sábado 25 de noviembre, en una jornada ininterrumpida de 26 horas de música, donde compartirán grupos legendarios que se presentaron en el primer festival, así como grupos locales, nacionales e internacionales.
El proyecto, auspiciado principalmente por la cervecería Cuauhtémoc-Moctezuma, tiene su razón de ser en Tijuana: “Porque aquí es la cuna del rock en español, y mucho del de América Latina”, argumentan los organizadores.

ENCUENTRO DE GENERACIONES

Javier Bátiz, Peace and Love y El Ritual, participantes del histórico festival de 1971, serán los invitados de honor trayendo la estafeta del pasado para la versión 2006 de Avándaro.
La nueva generación de roqueros estará representada por Cuca, Víctimas del Dr. Cerebro, Salón Victoria, El Gran Silencio, Los de Abajo, Kinky, Six Million Dollar Weirdo, Tex Tex, Disidente, Las Toñas, Delux, Porter y Pastilla. La proyección internacional la pondrán Alan Parsons Live Project, Blood, Sweat & Tears, Rippers Owens (vocalista de Judas Priest) y Majesty, el grupo reconocido oficialmente como la réplica de Queen.
A los grupos locales también se les dará su lugar. La responsabilidad recaerá en Kung Fu Monkees y Mal Paso.
Con este repertorio de grupos, se estaría hablando de por lo menos cuatro generaciones de músicos. Además del público, por supuesto, el de antes y el nuevo, padres e hijos, en una dinámica muy distinta a la del histórico primer Avándaro, a donde los jóvenes tuvieron que llegar sin permiso y a base de mentiras: “Ojalá en esta ocasión también haya una chica desnuda -o varias-“, expresan los organizadores recordando la escena de una mujer desnuda sobre el cofre de un auto, en una fotografía que en su momento armó mucha polémica.
AQUÍ EMPIEZA EL ROCK…
Si hay un icono, no sólo del rock tijuanense, sino del nacional, es Javier Bátiz. El célebre rockero fue el principal impulsor del primer Festival de Avándaro. Por azares del destino le fue imposible presentarse. No llegó, quedó atrapado en medio de una tormenta. La gente reunida en el concierto masivo pedía su presencia, era “el platillo fuerte” que esperaban.“El primer Avándaro nació en la casa de mi amigo Micky Salas, le íbamos hacer una fiesta a López Negrete (de la XEW), hasta que llegó Armando Molina, se metió Luis de Llano y lo convirtió en algo trivial. Hicieron ahí sus cosas y yo me hice a un lado, y lo demás pasó como pasó”, recuerda Bátíz.
Aunque rebelde siempre, el guitarrista tijuanense no estaba de acuerdo con el desenfreno-por parte de los artistas- con el que se perfilaba el evento: “Yo estaba en contra de las groserías, desde aquel tiempo hasta ahorita; los escenarios deben ser dignos, estoy en contra de las groserías. Yo me había negado a presentarme. Las malas palabras sabía que nos iban a traer daños, la mentada de madres de Felipe Maldonado de Peace and Love nos cortó el rocanrol hasta la fecha. Los grupos nuevos que acaban de ganar los premios Grammy y MTVs, ni uno solo toca rocanrol. Nos hizo un daño tremendo la grosería de Felipe Maldonado”.
– Avándaro se caracterizó por la irreverencia, lo contestatario, la rebeldía. Ahora, bajo el patrocinio de grandes firmas, ¿se mantendrá ese mismo espíritu?, se le cuestiona al pionero del rock nacional.
“Lo que pasa es que Avándaro fue, si quieres llamarle así, un accidente. Nadie se esperaba que un festival de ‘rock y ruedas’ que era a dos kilómetros, de una fiesta para los dueños de la XEW, se convertiría en el Festival de Avándaro. No sabemos lo que pueda pasar. Las empresas fuertes hacen que los eventos funcionen, tienen un respaldo económico marcado. Pero quien manda realmente, quien hace que los eventos sean históricos es la gente. Vamos a ver cómo la gente se porta aquí, cómo acepta, cómo aplaude, cómo sigue a sus grupos, cómo acepta la nueva música. Sobre todo la de Tijuana, porque aquí nace mucha música y estar respaldado por estas grandes empresas, pues claro, es una ventaja muy grande, algo que no se tuvo en el primer Avándaro”.
Por su parte, los representantes de la cervecería patrocinadora aclaran que ellos no se han apoderado del nombre del evento, por el contrario, en la organización están músicos que originalmente participaron en el mismo, hace 35 años. Por lo pronto, Tijuana será el lugar de relanzamiento del festival para después, en 2007, presentarse en Monterrey en el mes de febrero, y para marzo, la magna fiesta en Avándaro.
Dentro de este mismo marco, se estará desarrollando el concurso Rock and Sol, que pretende sacar a diez ganadores de sedes como Ensenada, Tijuana, Mexicali, Tecate y San Luis Río Colorado, Sonora para ser parte del repertorio del Festival Avándaro 2006. Para inscribirse y obtener más información al respecto, los interesados pueden llamar al teléfono 01-800-821-1544 o acceder a la página
www.festivalderock.com Para entrar al concierto, a partir de la próxima semana se pondrán a la venta los boletos en las tiendas Gigante y cafés D´Volada.
Avándaro arranca en Tijuana, y en el parecer de Javier Bátiz, sólo se pueden esperar cosas buenas de ello, como el reactivar el rock tijuanense y recuperar los espacios ganados por otros géneros: Porque “aquí empieza México y aquí empieza el rock”.

7.11.06

Pan y Circo
Juan Carlos Domínguez
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El subcomediante Marcos en Tijuana. El circo a todo lo que da. La nueva generación de rebeldes sin causa haciendo cola para la foto. El séquito de guerrilleros evitando la entrada a todo aquél reportero que no sea de medios "independientes". Ya se les olvidó cuando Marquitos fue a contar malos chistes al programa de Carlos Loret de Mola en Televisa. Y concierto en honor del mesías, con roqueritos y músicos oportunistas (muchos de ellos), disfrazados de hippies y con el infaltable rostro del Che Guevara sobre el pecho. Se nos da tan fácil el llamado Teatro del Absurdo.

Tijuana está sitiada por Jorge Hank y sus cofradías. Y la intención es extender la oligarquía a nivel estatal. Y así nos iremos… Tomando en cuenta que los peleles blanquiazules que ostentan el poder sólo lo son de membrete. El Consejo de Ancianos lo siguen ostentando los de siempre, los cachorros de la Revolución, los innombrables.

Ya nadie habla de El Peje en el Distrito Federal. Somos un país de desmemoriados, más que eso, de resignados. De la filosofía de "la aceptación".

Bueno, El Peje, ya no es tema colectivamente. Pero en lo corto, en la conversación cotidiana entre amistades y conocidos, "el 2 de julio no se olvida". Nadie se quita la idea de la cabeza del gran fraude. Están convencidos de ello y cada quien aporta su testimonio de primera mano. Pero ya ni se reniega. Aceptan que El Peje está perdido, que le faltó inteligencia, que fue muy visceral, que se puso a las patadas con todos los Sanzones, que necesariamente tenía que haber negociado con alguien, con quien fuera, uno sólo de "los grandes", para no estar llorando ahora tan vergonzosa derrota.

Es el colmo que en el Distrito Federal, en cualquier Oxxo o Seven Eleven los dependientes revisen minuciosamente hasta un billete de 50 pesos para ver si no es falso. Poco importa que uno tenga el aspecto de persona decente. A ese grado llega la desconfianza, la intolerancia, el salvajismo.

Tijuana está en las manos del hampa. Empezando por las autoridades municipales. Mazatlán es una tierra sin ley, a los policías ni siquiera los tienen que sobornar los narcos, solitos se acurrucan del miedo. La Ciudad de México es la capital de la corrupción, ahí se gesta el destino del país entre los cabecillas de las distintas mafias: Narcotráfico, empresarios, políticos. El polvorín en Oaxaca es el anuncio de los conflictos políticos-sociales que se pueden ir extendiendo por todo el territorio nacional. En el Estado de México anuncian que cada vez hay más delitos con el sello de "ejecuciones". En Tamaulipas, ya se vio, ni una redacción de periódico es buen resguardo para los periodistas. Can Cun y Los Cabos son botín para los grandes y "limpios" inversionistas. El país está descompuesto. Apesta.

Pero siempre hay un rayito de esperanza. Ya tenemos un nuevo santo mexicano: San Rafael Guízar Valencia (michoacano como nuestro futuro Presidente), nada menos que tío abuelo de otra eminencia eclesiástica: Marcial Maciel. Qué importa que no sepamos mucho de sus milagros. Pero con tantos santos ya (México tiene el record en Latinoamérica), los mexicanos estaremos más protegidos. Y el Arzobispo Norberto Rivera menos nervioso.




6.11.06

Pan y Circo
Juan Carlos Domínguez
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La visita de Julieta Venegas sirvió para constatar que a veces los que rodean a los artistas resultan más "rockstareados" que las mismas estrellas. Describen los que lo vieron , que en backstage de El Foro había una veintena de amistades de la cantante tijuanense tirando más "estilo" y petulancia que la misma Julieta. POr su parte, el padre de la intérprete, el fotógrafo José Luis Venegas, no solamente todo el tiempo se condujo henchido de orgullo -y que es comprensible, cualquiera lo estaría- sino que también le ganó el glamour farandulero, cuidando y ordenando que ningún reportero se interpusiera en el camino de su hija pretendiendo entrevistarla. A toda esta divina fauna hay que agregarle la presencia de una manager histérica que terminó rompiendo un espejo y arrojando la comida mala que les ofreció El Foro. Es típico en el espectáculo, que amistades y familiares de grandes estrellas -o pequeñas- terminen proyectándose en ellos, soñando todo lo que no pudieron ser y engolosinarse con un éxito que finalmente no les pertenece. Todo está bien, siempre y cuando eso no trascienda al público.
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Eventos como "Entijuanarte" hacen falta en Tijuana. La fiesta-bazar-festival de arte que tuvo verificativo la semana pasada en la Explanada del Centro Cultural Tijuana, reunió lo más representativo del arte tijuanense, príncipalmente la buena plástica (y la mala), así como danza, música, performance y demás disciplinas. Lo que se rescata es el aspecto festivo, la convivencia, y la demostración de todo lo grato que puede ofrecer Tijuana, a la altura de lo que se puede hacer en San Diego y sin que por ello pretendamos igualarnos a esa ciudad (por cierto, el alcalde Jorge Hank ya no nos ha aclarado si sigue trabajando en esa ilusión que tanto anhelaba). Por lo pronto parece que "Entijuanarte" se institucionalizará como un festejo anual. Solamente habrá que ser más impecables en la organización porque varios expositores y stands de vendimia se quejaron de desatenciones, carencia de luz eléctrica y preferencias para con unos en detrimento de otros.
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Esquina Norte es un ejemplo de lo bien que se pueden hacer las cosas cuando existe la responsabilidad. El congreso internacional de diseño que organiza Johana Mora y Max Lizarraga reúne a sendas personalidades de esa discipllina. Se logra que lleguen a Tijuana, que por sí misma la ciudad despierta la expectacón de muchos, pero aparte logran que esos diseñadores de grandes ligas salgan por demás satisfechos. Además de la complacencia de los estudiantes y profesionistas que se inscriben. La clave es esa, la impecable organización y la responsabilidad que conlleva el aventurarse en un proyecto que lleve el nombre de Tijuana como factura.
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Ah cómo da lata "El Teacher del Rock" Robert Núñez. No conozco al músico urbano y cantante de camiones, pero parece que es bien ubicado para muchos. Pues bien, el roquero lleva semana enviando correos a reporteros y a algunos miembros de la comunidd cultural para anunciar que saldrá una entrevista de él en el programa Fusión de Canal 12 Hasta ha recomendado que estemos listos con palomintas y refrescos para disfrutar su entrevista. El susodicho programa se ha pospuesto tanto que ahora "El Capy" ha terminado nada más por recomendar que miremos Fusión porque en cualquier momento puede aparecer su reporaje: Es tan tesonero el músico que bien vale la pena como un merecido reconociento estar atentos a cada emisión para en una de esas encortranos con ta expectante reportaje.

3.11.06

Pan y Circo
Juan Carlos Domínguez

Qué bien por Nortec al seguir cosechando éxitos. Siempre estará bien que surjan talentos que hagan enorgullecernos a los tijuanenses. El colectivo de música electrónica-norteña suma más logros esta semana: Una nominación a los Premios Grammys Latinos, y el contrato de Hiperboreal para incluir una composición suya en la banda sonora de "Babel", la más reciente película de Alejandro González Iñarritu. Igual otros elementos de Nortec han colaborado con importantes directores de cine y músicos a nivel internacional. Todo eso está muy bien, se comparte el gusto no solamente por ser paisanos, sino por formar parte de una misma comunidad cultural en Tijuana. Lo que sí es preciso es controlar el ego que a veces les gana a algunos de sus integrantes. Aquellos que pueden encontrar un reportaje de dos planas donde se les reconoce todos sus atributos, y bueno, "está chido", pero que son esos mismos que se indignar y vociferan si se encuentran con un par de renglones donde se les critica algún detallito. No se puede andar así por la vida.

Es increíble nuestro gobernador. Para no creerse, la sarta de estupideces que puede pronunciar Eugenio Elorduy Walter en una entrevista (ver ZETA de la semana pasada) y que resulta casi ilegible, incoherente, absurda. Lo grave no es solamente que intente fingir demencia sobre su pobre gestión y proceder respecto a la inseguridad del estado, sino que no sea capaz de coordinar frases, palabras. Okey, se trata de otro ranchero-empresario entrado a político pero, digo, de qué sirven los comunicólogos que tienen a su servicio. ¿En cinco años no han podido darle algunas clasecitas elementales de español, de perdida para salir del paso? Y lo peor que para dónde volteemos estamos amolados. Si de Presidente de la República tenemos a un pusilámine y mandilón al que ya ni sus "ocurrencias" le salvan el paso, y luego, aquí en Tijuana está un Jorge Hank, represor y violento que disfraza su petulancia con su actitud de dicharachero y campechano. Lo único que nos queda es enfrentarnos al dilema: llorar o reír.

Yo creo que vamos a extrañar a Fox, dijo en alguna ocasión el comediante Andrés Bustamante "El Guiri Guir", respecto a lo tanto que nos ha hecho reír el Presidente a lo largo del sexenio. La risa, remedio infalible, porque con Felipe Calderón lo más seguro es que los medios reculen un tanto respecto a la libertad –o libertinaje- con la que han tratado la figura presidencial, y el resto de los mexicanos habremos de cambiar las carcajadas por una mueca ríspida y ambigua, a tono con la personalidad de nuestro nuevo gobernante.

Ni tan tonto Vicente Fox ¿eh? Sobre todo tratándose de dinero. Ahora resulta que también le gusta embolsarse el dinero de los mexicanos. El señor desapareció casi 25 millones de pesos que desde el inicio de su gestión la Iniciativa Privada (Comercial Mexicana, Cemex, Telmex, Pulsar, etc.) destinó para el Fondo Nacional de Becas. Bueno, "desaparecer" es un decir, la cantidad fue depositada en un fideicomiso privado en Inbursa cuyo titular es nada menos que Vicente Fox Quesada. Se supone que después la cantidad sería transferida al fondo para ayudar a los niños más necesitados del país, pero nunca sucedió tal. En la revista Proceso de esta semana se dan todos los detalles, la misma publicación critica que Fox "ya había bajado la cortina" de su administración y que nunca aclaró que pasó con ese dinerito. Lo más triste es que tampoco en seis años nadie le pidió cuentas al respecto. Pero pues, millones más millones menos, para los mexicanos es como quitarle un pelo al gato.

30.10.06

La Paz, B.C.S.
Poesía bajo la luna de octubre
Juan Carlos Domínguez

Dicen que la de octubre es la mejor luna. Si a ello se agrega el mar y la calidez de un puerto de ilusión, además de la inspiración de un cúmulo de poetas –con todo lo sublime y perverso que puedan encerrar sus letras-, aquello se convierte en una jornada casi alucinógena.
Esa primicia es la que mueve al cronista y poeta Edmundo Lizardi para organizar en La Paz, Baja California Sur, el Encuentro Literario Lunas de Octubre, que del 26 al 28 de octubre de este año, celebra su tercera edición.
La inspiración para crear este proyecto, cuenta Lizardi, surgió hace aproximadamente tres años, durante el Encuentro Hispanoamericano de Escritores Horas de Junio, que se celebra en Hermosillo. Ahí, “con el solazo y una cruda terminal, le reclamé al poeta y promotor cultural Raúl Acevedo Savín, la ocurrencia de organizar esa infame bacanal en plena canícula. Y el brotepronto revírome: `Pues organiza tú una en La Paz, en la mejor época del año´”, rememora el escritor paceño.
Así, en 2004 se festejó lo que Lizardi llama en realidad un coloquio entre amigos, de escritores con escritores; un reencuentro cálido entre poetas que, antes que eso, son almas inspiradas en un frente común. Con el tradicional Hotel Los Arcos como escenario y el paseo en barco hacia la Isla de Espíritu Santo, el encuentro poético también pasó por sus vicisitudes, mismas que finalmente pudo salvar el organizador. Refiere el desdén del Instituto Sudcaliforniano de Cultura (ISC), cuyo director renunció en esos mismos días de ambiente preelectoral en esa entidad; después cancelaron el Premio Internacional de Novela que, por cierto, contaba con una de las bolsas más robustas como incentivo, lo cual Lizardi resume como un boicot.
“Nada más querían en la inauguración la foto con el Gobernador, Leonel Cota, el ahora devaluado palero piratón de `El Peje´. No se podía esperar otra cosa de uno de los grupos más pedestres de la Hermosa Republica Mexicana, que del surrealismo que le adjudicaba André Bretón; ha pasado a un hiperrealismo tan anacrónico como las figuras de Fox, Felipillo y `El Peje´, como todos esos dinosaurios priístas reciclados, como legisladores por la partidocracia en boga. Como Ulises Ruiz y la APPO, incluso como Marcos”, refiere el poeta Lizardi con su peculiar corrosiva diatriba, que aprovecha para ventilar su postura irreverente.
En fin, se celebró otro encuentro en 2005, hasta llegar a esta tercera edición que se augura más digna y placentera. Ya con la organización y financiamiento parcial del ISC y la coordinación del Ayuntamiento de La Paz, con la idea de institucionalizar finalmente el encuentro y con las diferencias políticas dejadas a un lado, por ahora, entre el orquestador de las Lunas de Octubre y las autoridades culturales: “Vieras qué curiositos, que no bonititos nos veíamos poniéndonos de acuerdo entre impares inveteradamente contrapuestos. ¡Y se hizo!... con la importante inclusión de Los Cabos, donde será la clausura. Espero que todo salga bien”.
--Bueno, y a todo esto, un encuentro de poesía y literatura ¿para qué?, cuestiona ZETA, a lo que Edmundo Lizardi responde:
“Para nada y para todo. Nomás por dar la contra. Para no dejarle la exclusiva de las cumbres al G7, al Vaticano y a la usurocracia globalizada.”.
Más aún: “Para no morir del todo, para devolverle su dignidad creadora a la palabra secuestrada por la infame clase política y su galopante analfabetismo funcional. Por los adoradores del mercado y su fundamentalismo neoliberal. Por los discípulos de Og Mandino y Carlos Cuauhtémoc Sánchez. La poesía purifica el lenguaje, y por lo tanto, al hombre y a la mujer. Es una de sus funciones primordiales”.

Poemas que vuelan

Aunque compartiendo el mismo territorio peninsular, en cuestión literaria, las Californias, la Norte y Sur, tienen sus particularidades. Mientras que los norteños son más proclives a la narrativa, los sureños cultivan más la poesía, desde siempre.
Este año el programa de lecturas y presentaciones de Lunas de Octubre estará mayormente compuesto por autores del Norte: Francisco Morales, Leobardo Sarabia, José Manuel Di Bella, Elizabeth Cazessús, Roberto Castillo, Daniel Charles Thomas, Lizbeth García y Karina Vázquez; son algunos de los que menciona Lizardi, además de gente de Monterrey, Guadalajara, Hermosillo y México, DF.
Al margen del plan de presentaciones, Edmundo Lizardi es reiterativo al expresar el carácter lúdico del encuentro: “El principio del placer. ¿Te acuerdas de la hora feliz de los recreos escolares, recuerdas aquel timbre que sonaba a gloria? Si eres insensible al sentido simbólico del juego, el espíritu se reseca y se apaga. Nada más tienes que mirar a los ojos de esos jovencitos de la Generación X, cuyo universo verbal gira en torno de la palabra güey, ¿o no, güey? Su idea de liderazgo, del éxito, de la felicidad, se reduce a una gerencia de ventas. No importa lo que vendas, pero vende: condones, consoladores, mota, marineras, tangas, prótesis, softwares y hardwares. El mundo es un mall, un tianguis, donde el fetiche de la mercancía somos todos”.
Poeta todo el tiempo, Lizardi consolida en Lunas de Octubre esa vena que antes explicaba como “una dolorosa erección” que le daba la certeza de la creatividad poética, detonada muchas veces por el olor afrodisíaco del mar. La inspiración continúa, quizás más sublime porque proviene de fibras más sensibles que muere por compartir: “Estas Lunas van dedicadas a mi nieta Natalia, de pura cepa tijuanense, que también ya en el aire, literalmente, las compones”.
Por último, narra cómo a su descendiente le encantan los globos de gas y cómo en una ocasión, pasando por Plaza Río, la pequeña llevaba uno en cada mano. Uno de ellos se lo arrebató el viento: “Natalia siguió con la mirada el vuelo de su efímero juguete, y cuando lo vio perderse en el azul del cielo, clavándome sus encendidas pupilas, simplemente exclamó: ‘Como los pájaros…’.
Por eso le prometí que como premio iba a salir en el periódico. Que posara para la cámara porque mucha gente iba a verla, y a descubrir en su forma de mirar, de mirarlos, la imagen del globo convertido en pájaro”.

24.10.06


Ignacio López Tarso
Merecido homenaje

Juan Carlos Domínguez

Cuarenta años de carrera pueden ser muchos. Hacerlos productivos es otra cosa. Ignacio López Tarso puede jactarse de ello: 50 películas, mil programas de televisión, 90 obras de teatro, además de incursiones en radio y discos grabados. Mas los números poco hablarían si no fuera por la excelencia que ha caracterizado el trabajo de este primer actor.
La semana pasada, las instalaciones de la Cineteca Nacional vieron llegar a un Ignacio López Tarso caminando lento, con bastón, cansado; más feliz, ameno, platicando de sus recuerdos y regocijado del tributo que se le rindió –exhibiendo durante toda la semana sus películas más representativas- y que sabe que se lo merece.
“Días como estos, ocasiones como estas, son los que hacen de mi vida personal y mi vida profesional –no las puedo separar- justificable; de los días de angustias, de nervios, insatisfacciones”, expresó agradecido el actor de 81 años.
Ahí, en el recinto donde se almacenan muchas de las películas que ha protagonizado el veterano actor, se le rindió un reconocimiento más de los muchos que recientemente se le han brindado. El más significativo, el Homenaje Nacional que en julio pasado se le ofreció en el Palacio Nacional de Bellas Artes. Luego uno de la Asociación de Herencia Mexicana que se verificó en San Antonio, Texas y otro del Gobierno Municipal de Cuatepec, Veracruz.
– Hay muchos artistas que son renuentes a los homenajes porque dicen que “ya me están viendo viejo, ya me quieren “matar”. ¿Así lo ve Usted?, le cuestionó ZETA.
“¡Ah… no… no! Yo no me siento muy viejo, pero sí lo estoy”, respondió en plan gracioso. Luego más serio:”Pero no importa eso, que vengan, los homenajes son bienvenidos. Los halagos, los estímulos, son muy bienvenidos”.
Más tarde refrendaría ante el auditorio que se reunió en la inauguración de su ciclo de cine: “¡Homenajes!, pero son muchos, me decía alguien. ¡Qué bueno, que vengan más!, ahora que estoy a tiempo de recibirlos. Que no vengan a contarme que me los hicieron cuando esté allá. Mejor así”.


NOSTALGIA POR EL CINE


El talento, la dedicación, la disciplina y el respeto con el que ha asumido toda su carrera actoral Ignacio López Tarso, incluye todos los géneros y medios. Como la televisión y la radio, y qué decir del teatro, donde ha interpretado desde los clásicos griegos, hasta Shakespeare, desde los dramaturgos de los Siglos de Oro hasta los autores contemporáneos. Y en especial por su aportación en el cine, por lo que la Cineteca Nacional preparó este tributo exhibiendo cintas memorables como “El Gallo de Oro”, “Macario”, “Los Albañiles”, “El Hombre de Papel”, “La Sombra del Caudillo”, “La Cucaracha” y “El Profeta Mimí”.
Son 50 películas en las que ha participado el primer actor. El dato sirve para la confesión desenfadada: “De esas hay unas 20 que me gustan, otras 20 que no me gustan tanto, y 10 que de plano mejor ni verlas”.
Entre las más entrañables menciona a “Macario”, filmada en 1959, porque fue su primer éxito cinematográfico. Tuvo varios premios por su actuación, además de otros por fotografía y realización. “El Hombre de Papel”, aquella donde interpreta a un pepenador mudo, también tiene un lugar emotivo en su carrera. Igual cita “El Gallo de Oro”: “Me gusta mucho por ser un cuento de Rulfo, y por haber estado esta mujer tan bella que era Lucha Villa, que estaba entonces en sus mejores días, en sus mejores condiciones de canto; cantaba maravilloso y estaba muy guapa. La pasé muy bien en esta película, tiene muy buenos recuerdos para mí, una película muy divertida y que disfruté muchísimo”.
– ¿Siente nostalgia ahora que recapitula todo esto?
“Sí. Hay películas que ojalá pudiera volver hacer ahora, de ese tono de calidad, de ese tipo de cine, en donde pues ya la fotografía de Figueroa es muy difícil que se dé, pero hay muy buenos fotógrafos. La dirección de Gavaldón, pues es muy difícil buscar algo parecido, sin embargo, pues hay muy buenos directores también en el cine actual”.
El tema sirve para que Don Ignacio López Tarso reconozca la calidad y prestigio que están cobrando varios directores mexicanos en los años recientes. Mas la nostalgia le vuelve cuando se refiere al ambiente en torno al cine de sus tiempos: “Ya no hay los grandes cines populares, y eso fue lo que hizo una gran industria del cine mexicano, el gran público. Ahora son públicos pequeños, pagan más, son pequeños cinitos, en fin, pero aquellos jacalones enormes donde empezaban las películas a las diez de la mañana y terminaban a las diez de la noche, y el teatro siempre lleno, con 2 mil o 3 mil personas ahí, aunque pagaran 4 pesos y se renovaba el público. Ahora se hace diferente el cine; cuesta diferente, se exhibe de una manera diferente, se recupera de manera diferente…”, puntualizó el primer actor.
En el tributo a Ignacio López Tarso estuvieron presentes, entre otros, sus hijos Juan Ignacio Aranda y Susana López Aranda, actor y crítica de cine, respectivamente; el actor Pedro Armendáriz, Alfredo Joskowiscz, Director de IMCINE; además del director Jorge Fons, quien dirigió al homenajeado en “Los Albañiles” y que a la postre, concretó la mejor forma de preservar al actor por encima del tiempo: “El mejor tributo que se le puede dar, es ver y ver sus películas…”.

18.10.06


JULIETA VENEGAS
Saborea el éxito más que nunca

Juan Carlos Domínguez

Tijuana siempre es el tema de rigor -a veces hasta el cansancio- cuando Julieta Venegas ha de presentarse y dar entrevistas en esta su ciudad.
“¿Sabes que tiene mala fama?”, responde entre ingenua y pícara la intérprete cuando surge la enésima pregunta respecto a su tierra: “Qué onda con Manu Chao, nos jodió un poquito la cancioncita esa”, refiere la Venegas, a quien muy seguido le preguntan en España respecto a nuestra ciudad y la canción que dice “Tijuana, sexo y marihuana…”. Ella responde en son de broma: “¡Bueno!, con quién se junta el Manu Chao ¿no?”.
Le preguntan a la artista radicada en el Distrito Federal si sigue estando al tanto de lo que pasa en Tijuana, a lo que responde con el lugar común, o sea, los que todos saben de la ciudad aunque no estén vinculados a ella: “Lo que pasa en la frontera es lo que pasa en todas las fronteras, la gente tiene que salir a darse oportunidades a otro lugar, en este caso es Estados Unidos, qué mejor que nadie tuviera que irse de su casa y yo creo que en Tijuana siempre lo hemos visto…”.
Finalmente, aunque es obvio que no puede estar al tanto de lo que pasa ahora en la Tijuana que dejó hace 10 años, la identidad la lleva y la defiende cuando se da el caso: “Es que Tijuana suena súper sórdido, es como el nombre, les gusta Tijuana, el sonido, y ser frontera nos convierte como en algo diferente. Pero es como cualquier ciudad, somos gente de ahí, somos gente de fuera, es como una mezcla pero también tiene un lado muy conservador -explica a los extranjeros curiosos- . Y artísticamente es una ciudad que inspira mucho, no conocen la cantidad de gente que está saliendo de aquí, de fotógrafos, artistas plásticos, de músicos. Yo creo que también hay que resaltar que inspira mucho ser de la frontera”.
AFORTUNADÍSIMA
“La vida te sorprende y es más divertido así”, asume como filosofía de existencia Julieta Vegas. Así anda por la música, así ha llegado hasta donde está, sin quebrarse tanto la cabeza: “¡Ni idea!, no me imagino ni de aquí a diez meses, ni cinco meses, ni nada. Lo lindo para mí es el proceso de las cosas, más que la meta”, contesta cuando le cuestionan cómo se ve en los próximos años.
Ahora que está en plena gira por toda la República, la empiezan a conocer en España y resto de Europa con el nuevo disco, “Limón y Sal”, que gracias al éxito del álbum anterior ha recibido un inusual apoyo promocional de parte de su disquera, por lo que Julieta saborea el éxito más que nunca.
“Soy afortunadísima, las posibilidades de que yo me dedicara a lo que quería cuando era chica, creciendo aquí en Tijuana, pues eran pocas ¿no? Es un camino más largo cuando no eres de la capital, cualquiera de acá lo sabe, cualquiera que se dedica a la música, incluso siendo de la capital. Ya de entrada, eso lo agradezco muchísimo, ¡wow! Es increíble la suerte que he tenido y cómo todas las cosas se han dado, cada vez disfruto más de las cosas”.
Refiere que hasta las giras, que antes no le gustaban, hoy las goza. El subir y bajar de los aviones, llegar a distintas ciudades, hospedarse en los hoteles. “Toda la locura que significa tanto movimiento y tanto viaje… Yo siempre le llamo ‘la rutina de la no rutina’”.
Asegura la tijuanense que la espontaneidad ha sido el tono con el que ha llevado su trayectoria artística. Siempre tomando el rumbo con decisiones propias, desde la música que ha elegido hacer, hasta la imagen física que proyecta. Cierto desenfado que, sin embargo, ha balanceado con el profesionalismo de estar de lleno viviendo del espectáculo, sin meditar mucho en encontrar explicaciones de su éxito.
“Las cosas evolucionan a un camino. O sea, no sé muy bien por qué, yo creo que mejor ni saberlo mucho porque si no tendría… lo que emociona de la música es también la espontaneidad, que nunca sabes lo que va a pasar realmente. Me di cuenta, después de diez años ¡ah!, es como una carrera, y también se trata de crecer. Yo creo que todo evoluciona”.
No obstante, la parafernalia en que se mueve su carrera no le ha quitado el sentimiento de búsqueda que desde pequeña caracterizó a Julieta Venegas, quien jura tener la misma inquietud de siempre: “Sigo creciendo y aprendiendo de la música, y por suerte ahora me puedo dedicar a eso exclusivamente. Yo nunca he perdido la curiosidad por probar cosas y por hacer cosas, y eso me empuja.
“Mi onda en la música es el gusto por escucharla, por vivirla, por hacer; y el gusto por buscar cosas en ella. Yo creo que si pierdo eso, ya me dedico a otra cosa”.
El CONCIERTO

Gran recibimiento recibió Julieta Venegas de los tijuanenses, sus paisanos. Cerca de tres mil asistentes, desde niños hasta adultos cuarentones, así como de diferentes estratos sociales, fueron a disfrutar de la música de la intérprete la noche del sábado 7 de octubre y, finalmente, a compartir tanto éxito que ahora vive su paisana.
“¡Qué gusto estar entre familia… y entre amigos… con todo el apoyo que siempre dan!...”, fueron las primeras palabras con las que Julieta se dirigió a la gente reunida en El Foro después de aparecer, guitarra en mano, con las canciones “Eres para Mí”, “Algo Está Cambiando” , “Y No Seré”.
Desde el primer momento se notó el mayor desenvolvimiento que tiene la cantautora en escena, yendo de un lado para otro del escenario, saludando de mano al público de enfrente.
Algunas de las canciones las explicaba desde la perspectiva femenina y enamorada de su persona: “Las mujeres a veces nos sentimos muy inseguras: pero hay que decir `yo a ti te voy a ser feliz´”; y así discurrían los temas poperos que más le han pegado últimamente: “Limón y Sal”, “Mala Memoria”, “Sería Feliz” y “Lento”.
Con un acento entre chilango y tijuanense, la Venegas saludaba con mucho desenfado, como si estuviera en una fiesta particular, a personas y familiares que reconocía: “¡Qué onda!”. Cinco mesas VIP fueron ocupadas por sus allegados.
Alguna canción la dedicó especialmente a su familia; a su madre, tías, hermano: “Por perdonarme el que no esté… que casi no los vea…”. Continuaron los temas “A Donde Sea”, “Me Voy”, “Sin Documentos”, “De mis Pasos” y “Lo que Pidas”.
Con mayor producción, incluyendo tres pantallas de video circulares, seis músicos ejecutando bien y una Julieta Venegas intentando ser más desenvuelta, procurando bailar aunque de plano no se le dé y luce rígida de repente, el concierto fue ovacionado por un público fiel pese a la mala acústica de El Foro y la equivocada colocación de las bocinas.
Por momentos el público se mostraba más que emotivo, contemplativo, y reaccionaban ante las palabras de una Julieta Venegas apenas entendibles, dada a las condiciones del sonido: “Este es un concierto para ustedes los tijuanillos…”, “… qué lindo estar con ustedes…”, “… se ven muy bonitos desde acá…”.
Acto seguido, la tijuanense interpretó “A Callarse” (tema homenaje al poeta Pablo Neruda) con gritos desafinados; “Dónde Quiero Estar”, bailando mucho pero mal y con unas extrañas botas blancas que se veían muy inadecuadas para tales menesteres. Hizo mención de Los Ángeles de la Frontera, grupo que trabaja en pro de los indocumentados y a quien les dedicó el concierto y la canción “Aunque la Jaula Sea de Oro”, mientras en las pantallas se proyectaban imágenes de amor, paz y libertad.
Con un nuevo arreglo, más roquero, interpretó el éxito que la lanzó al estrellato: “De mis Pasos”, aprovechando para presentar a cada uno de sus músicos y acaparando una de las más grandes ovaciones de la noche. Del coro, el público pasó a interpretar por completo la canción.
Finalmente, Julieta Venegas se despidió, pero hubo el retorno de rigor para regresar con tres temas más, entre éstos “Andar Conmigo”, con una Julieta muy energética y saltadora sobre el escenario, pero sumamente agotada, según dejaba ver un close-up de su rostro proyectado en las pantallas gigantes.






Café Tacuba

S i z u
En solitario...

Juan Carlos Domínguez

A lo largo de su carrera los integrantes del grupo Café Tacuba se han desempeñado con tal tolerancia y libertad, que siempre ha estado presente la posibilidad de que cada uno de ellos en lo individual emprenda su propio proyecto.
Para el vocalista de la agrupación mexicana, Rubén Albarrán, no había surgido la necesidad –por lo menos tan imperativa- de trabajar una producción en solitario, hasta que no sucedió un evento determinante en la vida: el nacimiento de un hijo. Ahora bajo el nombre artístico de Sizu, el integrante de los tabucos da a conocer su disco "Bienvenido al sueño". De ello, y de los proyectos que vienen para Café Tacuba, el intérprete y compositor platicó en exclusiva con ZETA, durante su visita a Tijuana, como invitado del congreso de diseño gráfico Esquina Norte.

* Regalo filial

"Bienvenido al sueño", para Sizu es un disco hermoso, que le ha permitido hacer cosas que no había hecho. Desde ponerse botas estilo Kiss, hasta diseñar todo un festival de animación en multimedia; meter mucho color y vida en videos animados e ilustraciones naif. Un regalo que tiene un destinatario primero: "Porque me convertí en padre. Hacerle un regalo a nuestro hijo, mandar como un mensaje en el tiempo, encaminar esa energía y todas esas sensaciones que se generan por ese evento en particular, que es muy fuerte".
-- Entonces, ¿sí mueve muchas cosas un hijo?
"Pues sí mueve mucho. Creo que para mí fue como un momento en el que por estar en contacto con un ser que está tan puro, nuevecito, recién llegado de la fuente, que trae toda esa luz –y que supongo que por eso se dice 'dar a luz', porque es casi literal la expresión- como que se genera luz por estar en contacto con este ser, de un alguna forma te irradia y un poco a la opacidad de la que estamos acostumbrados por la cotidianidad y por todo lo que vivimos en el entorno en el que nos movemos, pues le viene a dar esta suerte de iluminación. Te vienen ciertos pensamientos, cierto entendimiento, que si bien no creo que dure mucho, creo que es un momento muy pequeño, lo recibes y te ayuda".
Un disco ofrenda de Sizu, para ofrecerle a su hijo un mundo más compasivo, más amoroso y colorido. Un proyecto muy personal no solamente permisible sino saludable para Café Tacuba: "Sabemos que el que cada uno de nosotros tenga la libertad de desarrollar estos proyectos individuales le reditúa al grupo hacia dentro. Regresamos con muchas más ganas de volver a componer, de volver a montar canciones, de hacer arreglos diferentes, regresamos enriquecidos por trabajar con otras personas, es aire fresco en general. Sabemos que la creatividad sin libertad se empieza a asfixiar, y lo que buscamos es esa libertad dentro del grupo, para que pueda seguir generando ¿no? Se llegó el momento para mí y fue el momento de hacerlo".
"Bienvenido al sueño" aunque mantiene la esencia de las composiciones que el cantautor ha venido haciendo para su grupo, compuestas como siempre en guitarra algunas, otras fueron creadas directamente en la computadora, lo que lo convierte en un disco esencialmente electrónico e instrumental en un 90 por ciento, salvo en algunas canciones donde la voz humana es usada como un instrumento más. Lo mágico del proyecto es el proceso, que empezó justo desde la gestación de su hijo, hace de tres años.
"Precisamente, fue también compartir ese momento bien femenino, de guardarse y esperar. Afortunadamente tuvo un proceso muy largo porque nosotros estábamos en gira con Café Tacuba, y el proceso continuaba cada vez que regresábamos y que había algún tiempo libre. Eso le ayudó al proyecto a tomar como diferentes caminos, porque si bien comenzó de esa forma, pues se complementó después. Quise hacerle videos, hice unas versines acústicas, hice remixes; como que se complementó todo el concepto global del disco".
-- Digamos que el resto de tus compañeros también vivieron todo esto proceso aún sin estar involucrados ¿cómo lo externan?
"Sí, lo han vivido porque también me he llevado a mi hijo a las giras. Lo toman muy bien, porque personalmente yo creo que ha sido como el evento más transformador que he tenido en mi vida, y creo que eso se refleja de alguna forma en el grupo. Dentro del grupo hay mucha tolerancia, hay mucha libertad –como te mencionaba-, tenemos muy claro que eso es esencial para nosotros como grupo. Así se ha tomado, con esa libertad, con esa tolerancia, con ese respeto".
-- ¿Y a ti como te ha transformado en relación con tu público, los fans, los medios, con todo lo que te involucras?
"Pues hacia todas partes ¿no? Creo que las relaciones cambian radicalmente y no sé si tenga que ver, pero sucede algo antes que tengas un hijo, obviamente (hasta entonces) eres el personaje más importante dentro de tu película, y de repente ¡bueno!, llega esta persona que definitivamente reemplaza este lugar y él pasa a ser el más importante. A partir de eso todas tus relaciones cambian".
En un disco tan personalmente emotivo, es obvio que lo que menos interesa es el éxito comercial. En este caso Universal, la compañía trasnacional para la que graba Café Tacuba, tuvo interés en el proyecto, pero para Sizu, igualmente placentero –o incluso más- hubiera sido sacarlo independientemente.
Porque "se generan otras perspectivas… son otras cosas las que recibe el público. Desgraciada o agraciadamente, uno nunca va saber hacia qué lado la compañía va estar interesada. Bueno, está teniendo está salida y así fue y así lo acepto. Lo que hubiera sucedido con este disco hubiera estado bien, hubiera buscado los canales y la forma de que se lograra. Lo que me interesaba mucho es que físicamente quedara impreso, porque eso va ayudar a que ese mensaje en que yo me alucino llegue en el tiempo".

* Nuevas emociones, nueva música.

Café Tacuba se apresta a grabar un nuevo disco. Y en este compás de espera, Sizu espera la llegada de un segundo hijo: "Son nuevas emociones, también descubriendo cosas diferentes, viendo que cada evento por similar que pueda parecer es totalmente diferente porque se rata de personas diferentes, de momentos diferentes. Nosotros no somos los mismos que hace uno o un par de años…".
Con este cúmulo de sensaciones, el vocalista y sus compañeros trabajan en un disco que saldrá hasta mediados del 2007: Aunque ya tenían listas 20 canciones decidieron posponerlo este año para no sacar un producto apresurado: "Siento que una vez que grabas las canciones como que se mueren un poco. Quisimos darle chance de que maduren todo este tiempo, hacer más canciones para tener más opciones de dónde escoger, hacer un disco que nos deje satisfechos a todos; de todas maneras así lo hubiéramos hecho este año no hubiéramos adelantado mucho, se harían viejas las canciones para nosotros. Hay que dejarles que vivan este proceso y se transformen en el tiempo".
Como en su momento han sido determinantes producciones anteriores de Café Tacuba, como un "Revés Soy" , "Cuatro Caminos" o "Avalancha de éxitos", lo lógico es que exista la expectación por la esencia que caracterizará un próximo disco. Para Sizu la cuestión es más espontánea: "Será un disco más fluido, es más, el otro día estaba pensando que estamos más en el momento de compartir y de pertenecer al momento, que de innovar o inventar o de recrearnos; creo que estamos en el momento nada más de compartir, de disfrutar la música, de tocar juntos… Esa es la vibra que existe…".


www.sizu.com.mx

3.10.06


Albert Plá
Genial a medias

Juan Carlos Domínguez

Escarbar en la personalidad de Albert Plá es un acto ocioso. Hay que limitarse a verlo actuar sobre el escenario y ya.
Nihilista, apático o desencantado de todo su entorno, ni las groupies ansiosas en el antro de moda logran entusiasmarlo: “Qué bonita tu sonrisa… tus dientes son perfectos…”, “Estás en Tijuana… y Tijuana es Tijuana”. Así cómo pues. Con Albert Plá no. Huye.
El bombardeo de preguntas en la rueda de prensa ni por un momento aturde su aparente aletargamiento. No tiene respuestas para nada, ni qué música le gusta, qué escritor es su favorito, qué problemas le preocupan, qué opina de Tijuana. Sólo atina a decir que “los tacos están muy buenos”. En medio de todo esto, de repente, surge la mejor pregunta que habría de formularse en la sesión: “¿A qué le darías importancia?”. La respuesta es un largo, el más largo silencio de todos los de Plá. Y finalmente un “… no sé… de verdad…”.

Irreverencia sin asombros

El año pasado, cuando prácticamente siendo un desconocido Albert Plá se presentó por primera vez en Tijuana, sorprendió unánimemente. Por las historias de sus canciones, por la manera de escenificar cada una de ellas y, sobre todo, por su actitud, la de un ser extraviado, ingenuo, casi desamparado; pero contando anécdotas tremendas, lo mismo de la vida cotidiana que de grandes fenómenos sociales; lo mismo desgarrado de amor, que corrosivo y férreo para atacar al sistema y los gobiernos. Vaya, cantando con la misma intensidad un meloso “Soy rebelde porque el mundo me hizo así…” que “… su majestad, me cago en su corona…”. Genial e irreverente.
Por ello la expectativa de volverlo a ver en Tijuana. Por ello el sinsabor de encontrarse con un espectáculo que no provocó el mismo encanto.
Muy diferente al “Matacerdos” –que era una recopilación de sus mejores temas-, un concierto de muchas canciones cobijadas con el alto histrionismo de Albert Plá, “El Malo de la Película” es un espectáculo de cine, teatro y video, con pocas canciones y un protagonismo de Plá difuminado por la saturación de imágenes.
Lo que el catalán nos presentó esta vez es la trama de un abogado, empleado de una corporación multinacional que construirá un complejo industrial, desbastando con ello un espacio natural. El dilema es la doble moral del abogado, que se cree bueno pero no lo es, es cómplice. Su viaje –físico y mental- entonces es un recorrido por sitios que lo remiten a cuestionarlo todo: La globalización, el capitalismo, la enajenación, la guerra, el autoritarismo. En un filme cuyos créditos advierten que es “sin Antonio Banderas… sin Penélope Cruz… sin guión… sin director…”, todas las imágenes se suceden arbitrariamente, pasando de la candidez a la crueldad y hasta lo snuff. Todo le sirve a Plá para criticar el establishment: McDonalds, la Iglesia, a los terroristas o subcomandantes, a instituciones mexicanas como CONACULTA (precisamente la institución que lo contrata) y gritar “Hay que matar al jefe de la tribu”, mientras aparecen imágenes de tiranos como Bush, e incluso de Vicente Fox y Salinas de Gortari. Casi para terminar interpreta “Gracias a la vida que me ha dado tanto…” con Judith Farrés, mientras el sentido canto se enmarca con imágenes de genocidios.
Finalmente, la irreverencia de Plá se mantiene, y se le agradece. Mas un dejo de desencanto queda tras un reencuentro del que se esperaba la misma genialidad que en su momento tanto nos sorprendió.

2.10.06

Pan y Circo
Juan Carlos Domínguez

¡Ah cómo nos gusta el arguende a los mexicanos! O somos muy ingenuos o nos gana nuestra naturaleza surrealista, el caso es que mientras haya "pan y circo" al país se lo puede estar llevando el carajo. La entrega de "El Sol de Oro" que esta semana se realizó en Tijuana, anunciado como un evento a nivel nacional, es una prueba de cómo nos inventamos –y cómo nos lo creemos, que es lo más chistoso- un mundo Disney. La mentada entrega, anunciada con alfombra roja para que desfilaran las luminarias, resultó un vil montaje casi escolar. La pasarela no fue más que el tapete rojo ese feo que ponen los de El Mexicano, y las grandes luminarias resultaron cinco o seis actores veteranos y desempleados (algunos ya irreconocibles por las cirugías). Aún así muchos fans y reporteros parecían felices cual si se encontrarán en la antesala de los premios Oscar. Organizada en Tijuana, pero con intenciones de proyección "internacional", la mayoría de los premios fueron entregados a medio elenco de Televisa local, y otros tantos del periódico El Mexicano, coincidentemente patrocinadores del evento. Y que conste, no se cuestiona el mérito de los colegas locales; se señala la particularidad de este tipo de premiaciones. También premiaron a Armando Infante, por ejemplo, otro hijo de Pedro Infante pero que en esta entrega su mayor mérito fue poner en cada mesa dos botellas de tequila de su propia marca. El Círculo Nacional de Periodistas, premió a medio Tijuana: locutores, esotéricos, promotores, bandas sinaloenses, y hasta al alcalde Jorge Hank Rhon y a su esposa. Vaya, hasta los dos desconocidos maestros de ceremonias, se premiaron mutuamente. Ellos mencionaron los méritos para premiar al Presidente Municipal de Tijuana: "… es un digno egresado de la Universidad Anahuác…"; y el de María Elvia: "… ha sido madre de 9 hijos…". Jorge Hank de última hora le hizo caso a su publirelacionista, a la cual le informaron ahí mismo "… el evento es muy chafa… que ni venga el ingeniero…". Mandaron al quite a Miguel Ángel Badiola (que no sabía cómo agradecer, porque ni claro tenía las virtudes que de su jefe estaban premiando) y el alcalde seguramente tuvo que reprimir su entusiasmo por las fiestas y la pasarela al ladito de los artistas.


Qué sagaces son los del Cecut para eso de las declaraciones. Ahora que el Centro Cultural Tijuana retejerá su 24 Aniversario con el "El Festival de Otoño", que se supone es donde se concentra la mejor cartelera de eventos, argumentan que esta vez tendrá un enfoque totalmente local "priorizando la participación de los talentos bajacalifornianos…". Curándose en salud seguramente porque el festejo no resultará tan lucido como otros años, y no resultará tal porque no deja de ser muy sintomático que en la recta final de la actual gestión del Conaculta, y con el proyecto de la Galería Internacional echado a cuestas, lo más seguro es que no tengan ni dinero ni ganas de hacer algo más espectacular. No se menosprecia al talento local, que quede claro, sobre todo mencionando a la Orquesta de Baja California y la Compañía de Danza Minerva Tapia; pero en años pasados el festejo ha incluido exitosas visitas –tanto en la explanada de forma gratuita, como en el Teatro- de gente de la talla de Joaquín Sabina, Cesaria Evora, Pablo Milanes, Celso Piña, Cachao, Oscar Chávez, Diego "El Cigala", etc. La gran estrella anunciada será Hernando Zúñiga, un baladista gris (de un éxito) al que recurren cuando no hay muchos pesos. En la parte editorial, lo mismo, festejarán con la presentación de dos libros editados por el mismo Cecut y que han tenido encajonados desde hace un rato. Será medio tristón el aniversario entonces. Pero más triste es que nuestros funcionarios todavía pretendan envolvernos con discursos sutiles. .
Pan y Circo
Juan Carlos Domínguez

Hay funcionarios culturales congruentes. Al menos eso parece. Podría citarse el caso de Héctor Vasconcelos, hasta hace unos días asesor de la Presidencia del Conaculta (Consejo Nacional para la Cultura y las Artes), y quien renunció a su puesto como un acto de protesta e indignación contra Vicente Fox y su intromisión en el pasado proceso electoral. Acusó que Fox se puso al parejo en el jueguito de la Iglesia y el Empresariado mexicano. Calificó de "aberrante" la actuación del Presidente, más viniendo de él, producto de un proceso verdaderamente democrático (¡cómo olvidar aquella fiesta nacional!… Vicente amado por todos, comiendo tamales con el pueblo y conduciéndose hacia Catedral para darle las gracias a la virgencita). Héctor Vasconcelos (hijo de nuestra eminencia José Vasconcelos), le pone el ejemplo a muchos funcionarios, aunque, vaya, las suspicacias siempre habrán de existir. Yo me lamentaría de por qué renuncia hasta ahora, a unas cuantas semanas de concluir el sexenio. Y también me preguntaría, si a lo largo de su ingerencia en el Conaculta no vio más irregularidades que le movieran el tapete. Además, siendo asesor de Sari Bermúdez; habría que saber qué tanto determinó en las políticas de esa malograda institución. Caramba, yo que empecé halagando a Héctor Vasconcelos, termino cuestionándome sobre su gestión. Pero pues… es funcionario, a fin de cuentas.


Una alcaldesa en Tijuana ¿se imaginan? No es tan errada la posibilidad. Para muchos, si María Elvia Amaya, primera dama de la Ciudad, se lanzara para la Presidencia Municipal de Tijuana, ganaría de calle. Parece que no hay intenciones evidentes al respecto, pero el caso es que el desempeño de María Elvia, como cabeza del DIF, no ha dejado lugar a dudas en cuanto a efectividad y resultados y ha sido visto con buenos ojos por la comunidad y la prensa en general. Salvo algunos cuestionamientos sobre el glamour que siempre la envuelve, la señora de Hank ha hecho lo que ninguna otra Primera Dama. Vaya, puede ser tan eficiente en lo suyo que no se conforma con traer una y otra vez al grupo El Recodo para amenizar las fiestas del pueblo, sino que hasta es capaz de asegurar que le gusta su música y la baila, mencionar el título de dos canciones que conoce de la banda sinaloense, y presumir que tiene dos discos "que me regalaron".

Zona Segura pero para los delincuentes. Eso es finalmente ese operativo que desde hace más de un mes implementó la Policía Municipal y que consiste en asignar a grupos de agentes en determinados puntos del primer cuadro de la ciudad y Zona Río para brindar un resguardo especial a la ciudadanía. Pero ¿cuál? Me cuenta un artista plástico (que igual puede no tener el aspecto más decente, pero en fin…) que por la Plaza Viva Tijuana (junto a la línea) le robaron su bicicleta: vio, identificó y señaló al ladrón con unos agentes de la Zona Segura. Los policías le respondieron que no podían aprehender al señalado porque a ellos no les constaba que se hubiera robado el objeto. No sólo eso, sino tuvieron la desfachatez de informarle que el "nuevo propietario" de la bicicleta la había comprado en 200 pesos y que si la quería de nuevo, que pagara esa cantidad al supuesto ladrón. Les digo… todo es una burla en esta ciudad.