18.10.06


JULIETA VENEGAS
Saborea el éxito más que nunca

Juan Carlos Domínguez

Tijuana siempre es el tema de rigor -a veces hasta el cansancio- cuando Julieta Venegas ha de presentarse y dar entrevistas en esta su ciudad.
“¿Sabes que tiene mala fama?”, responde entre ingenua y pícara la intérprete cuando surge la enésima pregunta respecto a su tierra: “Qué onda con Manu Chao, nos jodió un poquito la cancioncita esa”, refiere la Venegas, a quien muy seguido le preguntan en España respecto a nuestra ciudad y la canción que dice “Tijuana, sexo y marihuana…”. Ella responde en son de broma: “¡Bueno!, con quién se junta el Manu Chao ¿no?”.
Le preguntan a la artista radicada en el Distrito Federal si sigue estando al tanto de lo que pasa en Tijuana, a lo que responde con el lugar común, o sea, los que todos saben de la ciudad aunque no estén vinculados a ella: “Lo que pasa en la frontera es lo que pasa en todas las fronteras, la gente tiene que salir a darse oportunidades a otro lugar, en este caso es Estados Unidos, qué mejor que nadie tuviera que irse de su casa y yo creo que en Tijuana siempre lo hemos visto…”.
Finalmente, aunque es obvio que no puede estar al tanto de lo que pasa ahora en la Tijuana que dejó hace 10 años, la identidad la lleva y la defiende cuando se da el caso: “Es que Tijuana suena súper sórdido, es como el nombre, les gusta Tijuana, el sonido, y ser frontera nos convierte como en algo diferente. Pero es como cualquier ciudad, somos gente de ahí, somos gente de fuera, es como una mezcla pero también tiene un lado muy conservador -explica a los extranjeros curiosos- . Y artísticamente es una ciudad que inspira mucho, no conocen la cantidad de gente que está saliendo de aquí, de fotógrafos, artistas plásticos, de músicos. Yo creo que también hay que resaltar que inspira mucho ser de la frontera”.
AFORTUNADÍSIMA
“La vida te sorprende y es más divertido así”, asume como filosofía de existencia Julieta Vegas. Así anda por la música, así ha llegado hasta donde está, sin quebrarse tanto la cabeza: “¡Ni idea!, no me imagino ni de aquí a diez meses, ni cinco meses, ni nada. Lo lindo para mí es el proceso de las cosas, más que la meta”, contesta cuando le cuestionan cómo se ve en los próximos años.
Ahora que está en plena gira por toda la República, la empiezan a conocer en España y resto de Europa con el nuevo disco, “Limón y Sal”, que gracias al éxito del álbum anterior ha recibido un inusual apoyo promocional de parte de su disquera, por lo que Julieta saborea el éxito más que nunca.
“Soy afortunadísima, las posibilidades de que yo me dedicara a lo que quería cuando era chica, creciendo aquí en Tijuana, pues eran pocas ¿no? Es un camino más largo cuando no eres de la capital, cualquiera de acá lo sabe, cualquiera que se dedica a la música, incluso siendo de la capital. Ya de entrada, eso lo agradezco muchísimo, ¡wow! Es increíble la suerte que he tenido y cómo todas las cosas se han dado, cada vez disfruto más de las cosas”.
Refiere que hasta las giras, que antes no le gustaban, hoy las goza. El subir y bajar de los aviones, llegar a distintas ciudades, hospedarse en los hoteles. “Toda la locura que significa tanto movimiento y tanto viaje… Yo siempre le llamo ‘la rutina de la no rutina’”.
Asegura la tijuanense que la espontaneidad ha sido el tono con el que ha llevado su trayectoria artística. Siempre tomando el rumbo con decisiones propias, desde la música que ha elegido hacer, hasta la imagen física que proyecta. Cierto desenfado que, sin embargo, ha balanceado con el profesionalismo de estar de lleno viviendo del espectáculo, sin meditar mucho en encontrar explicaciones de su éxito.
“Las cosas evolucionan a un camino. O sea, no sé muy bien por qué, yo creo que mejor ni saberlo mucho porque si no tendría… lo que emociona de la música es también la espontaneidad, que nunca sabes lo que va a pasar realmente. Me di cuenta, después de diez años ¡ah!, es como una carrera, y también se trata de crecer. Yo creo que todo evoluciona”.
No obstante, la parafernalia en que se mueve su carrera no le ha quitado el sentimiento de búsqueda que desde pequeña caracterizó a Julieta Venegas, quien jura tener la misma inquietud de siempre: “Sigo creciendo y aprendiendo de la música, y por suerte ahora me puedo dedicar a eso exclusivamente. Yo nunca he perdido la curiosidad por probar cosas y por hacer cosas, y eso me empuja.
“Mi onda en la música es el gusto por escucharla, por vivirla, por hacer; y el gusto por buscar cosas en ella. Yo creo que si pierdo eso, ya me dedico a otra cosa”.
El CONCIERTO

Gran recibimiento recibió Julieta Venegas de los tijuanenses, sus paisanos. Cerca de tres mil asistentes, desde niños hasta adultos cuarentones, así como de diferentes estratos sociales, fueron a disfrutar de la música de la intérprete la noche del sábado 7 de octubre y, finalmente, a compartir tanto éxito que ahora vive su paisana.
“¡Qué gusto estar entre familia… y entre amigos… con todo el apoyo que siempre dan!...”, fueron las primeras palabras con las que Julieta se dirigió a la gente reunida en El Foro después de aparecer, guitarra en mano, con las canciones “Eres para Mí”, “Algo Está Cambiando” , “Y No Seré”.
Desde el primer momento se notó el mayor desenvolvimiento que tiene la cantautora en escena, yendo de un lado para otro del escenario, saludando de mano al público de enfrente.
Algunas de las canciones las explicaba desde la perspectiva femenina y enamorada de su persona: “Las mujeres a veces nos sentimos muy inseguras: pero hay que decir `yo a ti te voy a ser feliz´”; y así discurrían los temas poperos que más le han pegado últimamente: “Limón y Sal”, “Mala Memoria”, “Sería Feliz” y “Lento”.
Con un acento entre chilango y tijuanense, la Venegas saludaba con mucho desenfado, como si estuviera en una fiesta particular, a personas y familiares que reconocía: “¡Qué onda!”. Cinco mesas VIP fueron ocupadas por sus allegados.
Alguna canción la dedicó especialmente a su familia; a su madre, tías, hermano: “Por perdonarme el que no esté… que casi no los vea…”. Continuaron los temas “A Donde Sea”, “Me Voy”, “Sin Documentos”, “De mis Pasos” y “Lo que Pidas”.
Con mayor producción, incluyendo tres pantallas de video circulares, seis músicos ejecutando bien y una Julieta Venegas intentando ser más desenvuelta, procurando bailar aunque de plano no se le dé y luce rígida de repente, el concierto fue ovacionado por un público fiel pese a la mala acústica de El Foro y la equivocada colocación de las bocinas.
Por momentos el público se mostraba más que emotivo, contemplativo, y reaccionaban ante las palabras de una Julieta Venegas apenas entendibles, dada a las condiciones del sonido: “Este es un concierto para ustedes los tijuanillos…”, “… qué lindo estar con ustedes…”, “… se ven muy bonitos desde acá…”.
Acto seguido, la tijuanense interpretó “A Callarse” (tema homenaje al poeta Pablo Neruda) con gritos desafinados; “Dónde Quiero Estar”, bailando mucho pero mal y con unas extrañas botas blancas que se veían muy inadecuadas para tales menesteres. Hizo mención de Los Ángeles de la Frontera, grupo que trabaja en pro de los indocumentados y a quien les dedicó el concierto y la canción “Aunque la Jaula Sea de Oro”, mientras en las pantallas se proyectaban imágenes de amor, paz y libertad.
Con un nuevo arreglo, más roquero, interpretó el éxito que la lanzó al estrellato: “De mis Pasos”, aprovechando para presentar a cada uno de sus músicos y acaparando una de las más grandes ovaciones de la noche. Del coro, el público pasó a interpretar por completo la canción.
Finalmente, Julieta Venegas se despidió, pero hubo el retorno de rigor para regresar con tres temas más, entre éstos “Andar Conmigo”, con una Julieta muy energética y saltadora sobre el escenario, pero sumamente agotada, según dejaba ver un close-up de su rostro proyectado en las pantallas gigantes.






Café Tacuba

S i z u
En solitario...

Juan Carlos Domínguez

A lo largo de su carrera los integrantes del grupo Café Tacuba se han desempeñado con tal tolerancia y libertad, que siempre ha estado presente la posibilidad de que cada uno de ellos en lo individual emprenda su propio proyecto.
Para el vocalista de la agrupación mexicana, Rubén Albarrán, no había surgido la necesidad –por lo menos tan imperativa- de trabajar una producción en solitario, hasta que no sucedió un evento determinante en la vida: el nacimiento de un hijo. Ahora bajo el nombre artístico de Sizu, el integrante de los tabucos da a conocer su disco "Bienvenido al sueño". De ello, y de los proyectos que vienen para Café Tacuba, el intérprete y compositor platicó en exclusiva con ZETA, durante su visita a Tijuana, como invitado del congreso de diseño gráfico Esquina Norte.

* Regalo filial

"Bienvenido al sueño", para Sizu es un disco hermoso, que le ha permitido hacer cosas que no había hecho. Desde ponerse botas estilo Kiss, hasta diseñar todo un festival de animación en multimedia; meter mucho color y vida en videos animados e ilustraciones naif. Un regalo que tiene un destinatario primero: "Porque me convertí en padre. Hacerle un regalo a nuestro hijo, mandar como un mensaje en el tiempo, encaminar esa energía y todas esas sensaciones que se generan por ese evento en particular, que es muy fuerte".
-- Entonces, ¿sí mueve muchas cosas un hijo?
"Pues sí mueve mucho. Creo que para mí fue como un momento en el que por estar en contacto con un ser que está tan puro, nuevecito, recién llegado de la fuente, que trae toda esa luz –y que supongo que por eso se dice 'dar a luz', porque es casi literal la expresión- como que se genera luz por estar en contacto con este ser, de un alguna forma te irradia y un poco a la opacidad de la que estamos acostumbrados por la cotidianidad y por todo lo que vivimos en el entorno en el que nos movemos, pues le viene a dar esta suerte de iluminación. Te vienen ciertos pensamientos, cierto entendimiento, que si bien no creo que dure mucho, creo que es un momento muy pequeño, lo recibes y te ayuda".
Un disco ofrenda de Sizu, para ofrecerle a su hijo un mundo más compasivo, más amoroso y colorido. Un proyecto muy personal no solamente permisible sino saludable para Café Tacuba: "Sabemos que el que cada uno de nosotros tenga la libertad de desarrollar estos proyectos individuales le reditúa al grupo hacia dentro. Regresamos con muchas más ganas de volver a componer, de volver a montar canciones, de hacer arreglos diferentes, regresamos enriquecidos por trabajar con otras personas, es aire fresco en general. Sabemos que la creatividad sin libertad se empieza a asfixiar, y lo que buscamos es esa libertad dentro del grupo, para que pueda seguir generando ¿no? Se llegó el momento para mí y fue el momento de hacerlo".
"Bienvenido al sueño" aunque mantiene la esencia de las composiciones que el cantautor ha venido haciendo para su grupo, compuestas como siempre en guitarra algunas, otras fueron creadas directamente en la computadora, lo que lo convierte en un disco esencialmente electrónico e instrumental en un 90 por ciento, salvo en algunas canciones donde la voz humana es usada como un instrumento más. Lo mágico del proyecto es el proceso, que empezó justo desde la gestación de su hijo, hace de tres años.
"Precisamente, fue también compartir ese momento bien femenino, de guardarse y esperar. Afortunadamente tuvo un proceso muy largo porque nosotros estábamos en gira con Café Tacuba, y el proceso continuaba cada vez que regresábamos y que había algún tiempo libre. Eso le ayudó al proyecto a tomar como diferentes caminos, porque si bien comenzó de esa forma, pues se complementó después. Quise hacerle videos, hice unas versines acústicas, hice remixes; como que se complementó todo el concepto global del disco".
-- Digamos que el resto de tus compañeros también vivieron todo esto proceso aún sin estar involucrados ¿cómo lo externan?
"Sí, lo han vivido porque también me he llevado a mi hijo a las giras. Lo toman muy bien, porque personalmente yo creo que ha sido como el evento más transformador que he tenido en mi vida, y creo que eso se refleja de alguna forma en el grupo. Dentro del grupo hay mucha tolerancia, hay mucha libertad –como te mencionaba-, tenemos muy claro que eso es esencial para nosotros como grupo. Así se ha tomado, con esa libertad, con esa tolerancia, con ese respeto".
-- ¿Y a ti como te ha transformado en relación con tu público, los fans, los medios, con todo lo que te involucras?
"Pues hacia todas partes ¿no? Creo que las relaciones cambian radicalmente y no sé si tenga que ver, pero sucede algo antes que tengas un hijo, obviamente (hasta entonces) eres el personaje más importante dentro de tu película, y de repente ¡bueno!, llega esta persona que definitivamente reemplaza este lugar y él pasa a ser el más importante. A partir de eso todas tus relaciones cambian".
En un disco tan personalmente emotivo, es obvio que lo que menos interesa es el éxito comercial. En este caso Universal, la compañía trasnacional para la que graba Café Tacuba, tuvo interés en el proyecto, pero para Sizu, igualmente placentero –o incluso más- hubiera sido sacarlo independientemente.
Porque "se generan otras perspectivas… son otras cosas las que recibe el público. Desgraciada o agraciadamente, uno nunca va saber hacia qué lado la compañía va estar interesada. Bueno, está teniendo está salida y así fue y así lo acepto. Lo que hubiera sucedido con este disco hubiera estado bien, hubiera buscado los canales y la forma de que se lograra. Lo que me interesaba mucho es que físicamente quedara impreso, porque eso va ayudar a que ese mensaje en que yo me alucino llegue en el tiempo".

* Nuevas emociones, nueva música.

Café Tacuba se apresta a grabar un nuevo disco. Y en este compás de espera, Sizu espera la llegada de un segundo hijo: "Son nuevas emociones, también descubriendo cosas diferentes, viendo que cada evento por similar que pueda parecer es totalmente diferente porque se rata de personas diferentes, de momentos diferentes. Nosotros no somos los mismos que hace uno o un par de años…".
Con este cúmulo de sensaciones, el vocalista y sus compañeros trabajan en un disco que saldrá hasta mediados del 2007: Aunque ya tenían listas 20 canciones decidieron posponerlo este año para no sacar un producto apresurado: "Siento que una vez que grabas las canciones como que se mueren un poco. Quisimos darle chance de que maduren todo este tiempo, hacer más canciones para tener más opciones de dónde escoger, hacer un disco que nos deje satisfechos a todos; de todas maneras así lo hubiéramos hecho este año no hubiéramos adelantado mucho, se harían viejas las canciones para nosotros. Hay que dejarles que vivan este proceso y se transformen en el tiempo".
Como en su momento han sido determinantes producciones anteriores de Café Tacuba, como un "Revés Soy" , "Cuatro Caminos" o "Avalancha de éxitos", lo lógico es que exista la expectación por la esencia que caracterizará un próximo disco. Para Sizu la cuestión es más espontánea: "Será un disco más fluido, es más, el otro día estaba pensando que estamos más en el momento de compartir y de pertenecer al momento, que de innovar o inventar o de recrearnos; creo que estamos en el momento nada más de compartir, de disfrutar la música, de tocar juntos… Esa es la vibra que existe…".


www.sizu.com.mx

3.10.06


Albert Plá
Genial a medias

Juan Carlos Domínguez

Escarbar en la personalidad de Albert Plá es un acto ocioso. Hay que limitarse a verlo actuar sobre el escenario y ya.
Nihilista, apático o desencantado de todo su entorno, ni las groupies ansiosas en el antro de moda logran entusiasmarlo: “Qué bonita tu sonrisa… tus dientes son perfectos…”, “Estás en Tijuana… y Tijuana es Tijuana”. Así cómo pues. Con Albert Plá no. Huye.
El bombardeo de preguntas en la rueda de prensa ni por un momento aturde su aparente aletargamiento. No tiene respuestas para nada, ni qué música le gusta, qué escritor es su favorito, qué problemas le preocupan, qué opina de Tijuana. Sólo atina a decir que “los tacos están muy buenos”. En medio de todo esto, de repente, surge la mejor pregunta que habría de formularse en la sesión: “¿A qué le darías importancia?”. La respuesta es un largo, el más largo silencio de todos los de Plá. Y finalmente un “… no sé… de verdad…”.

Irreverencia sin asombros

El año pasado, cuando prácticamente siendo un desconocido Albert Plá se presentó por primera vez en Tijuana, sorprendió unánimemente. Por las historias de sus canciones, por la manera de escenificar cada una de ellas y, sobre todo, por su actitud, la de un ser extraviado, ingenuo, casi desamparado; pero contando anécdotas tremendas, lo mismo de la vida cotidiana que de grandes fenómenos sociales; lo mismo desgarrado de amor, que corrosivo y férreo para atacar al sistema y los gobiernos. Vaya, cantando con la misma intensidad un meloso “Soy rebelde porque el mundo me hizo así…” que “… su majestad, me cago en su corona…”. Genial e irreverente.
Por ello la expectativa de volverlo a ver en Tijuana. Por ello el sinsabor de encontrarse con un espectáculo que no provocó el mismo encanto.
Muy diferente al “Matacerdos” –que era una recopilación de sus mejores temas-, un concierto de muchas canciones cobijadas con el alto histrionismo de Albert Plá, “El Malo de la Película” es un espectáculo de cine, teatro y video, con pocas canciones y un protagonismo de Plá difuminado por la saturación de imágenes.
Lo que el catalán nos presentó esta vez es la trama de un abogado, empleado de una corporación multinacional que construirá un complejo industrial, desbastando con ello un espacio natural. El dilema es la doble moral del abogado, que se cree bueno pero no lo es, es cómplice. Su viaje –físico y mental- entonces es un recorrido por sitios que lo remiten a cuestionarlo todo: La globalización, el capitalismo, la enajenación, la guerra, el autoritarismo. En un filme cuyos créditos advierten que es “sin Antonio Banderas… sin Penélope Cruz… sin guión… sin director…”, todas las imágenes se suceden arbitrariamente, pasando de la candidez a la crueldad y hasta lo snuff. Todo le sirve a Plá para criticar el establishment: McDonalds, la Iglesia, a los terroristas o subcomandantes, a instituciones mexicanas como CONACULTA (precisamente la institución que lo contrata) y gritar “Hay que matar al jefe de la tribu”, mientras aparecen imágenes de tiranos como Bush, e incluso de Vicente Fox y Salinas de Gortari. Casi para terminar interpreta “Gracias a la vida que me ha dado tanto…” con Judith Farrés, mientras el sentido canto se enmarca con imágenes de genocidios.
Finalmente, la irreverencia de Plá se mantiene, y se le agradece. Mas un dejo de desencanto queda tras un reencuentro del que se esperaba la misma genialidad que en su momento tanto nos sorprendió.

2.10.06

Pan y Circo
Juan Carlos Domínguez

¡Ah cómo nos gusta el arguende a los mexicanos! O somos muy ingenuos o nos gana nuestra naturaleza surrealista, el caso es que mientras haya "pan y circo" al país se lo puede estar llevando el carajo. La entrega de "El Sol de Oro" que esta semana se realizó en Tijuana, anunciado como un evento a nivel nacional, es una prueba de cómo nos inventamos –y cómo nos lo creemos, que es lo más chistoso- un mundo Disney. La mentada entrega, anunciada con alfombra roja para que desfilaran las luminarias, resultó un vil montaje casi escolar. La pasarela no fue más que el tapete rojo ese feo que ponen los de El Mexicano, y las grandes luminarias resultaron cinco o seis actores veteranos y desempleados (algunos ya irreconocibles por las cirugías). Aún así muchos fans y reporteros parecían felices cual si se encontrarán en la antesala de los premios Oscar. Organizada en Tijuana, pero con intenciones de proyección "internacional", la mayoría de los premios fueron entregados a medio elenco de Televisa local, y otros tantos del periódico El Mexicano, coincidentemente patrocinadores del evento. Y que conste, no se cuestiona el mérito de los colegas locales; se señala la particularidad de este tipo de premiaciones. También premiaron a Armando Infante, por ejemplo, otro hijo de Pedro Infante pero que en esta entrega su mayor mérito fue poner en cada mesa dos botellas de tequila de su propia marca. El Círculo Nacional de Periodistas, premió a medio Tijuana: locutores, esotéricos, promotores, bandas sinaloenses, y hasta al alcalde Jorge Hank Rhon y a su esposa. Vaya, hasta los dos desconocidos maestros de ceremonias, se premiaron mutuamente. Ellos mencionaron los méritos para premiar al Presidente Municipal de Tijuana: "… es un digno egresado de la Universidad Anahuác…"; y el de María Elvia: "… ha sido madre de 9 hijos…". Jorge Hank de última hora le hizo caso a su publirelacionista, a la cual le informaron ahí mismo "… el evento es muy chafa… que ni venga el ingeniero…". Mandaron al quite a Miguel Ángel Badiola (que no sabía cómo agradecer, porque ni claro tenía las virtudes que de su jefe estaban premiando) y el alcalde seguramente tuvo que reprimir su entusiasmo por las fiestas y la pasarela al ladito de los artistas.


Qué sagaces son los del Cecut para eso de las declaraciones. Ahora que el Centro Cultural Tijuana retejerá su 24 Aniversario con el "El Festival de Otoño", que se supone es donde se concentra la mejor cartelera de eventos, argumentan que esta vez tendrá un enfoque totalmente local "priorizando la participación de los talentos bajacalifornianos…". Curándose en salud seguramente porque el festejo no resultará tan lucido como otros años, y no resultará tal porque no deja de ser muy sintomático que en la recta final de la actual gestión del Conaculta, y con el proyecto de la Galería Internacional echado a cuestas, lo más seguro es que no tengan ni dinero ni ganas de hacer algo más espectacular. No se menosprecia al talento local, que quede claro, sobre todo mencionando a la Orquesta de Baja California y la Compañía de Danza Minerva Tapia; pero en años pasados el festejo ha incluido exitosas visitas –tanto en la explanada de forma gratuita, como en el Teatro- de gente de la talla de Joaquín Sabina, Cesaria Evora, Pablo Milanes, Celso Piña, Cachao, Oscar Chávez, Diego "El Cigala", etc. La gran estrella anunciada será Hernando Zúñiga, un baladista gris (de un éxito) al que recurren cuando no hay muchos pesos. En la parte editorial, lo mismo, festejarán con la presentación de dos libros editados por el mismo Cecut y que han tenido encajonados desde hace un rato. Será medio tristón el aniversario entonces. Pero más triste es que nuestros funcionarios todavía pretendan envolvernos con discursos sutiles. .
Pan y Circo
Juan Carlos Domínguez

Hay funcionarios culturales congruentes. Al menos eso parece. Podría citarse el caso de Héctor Vasconcelos, hasta hace unos días asesor de la Presidencia del Conaculta (Consejo Nacional para la Cultura y las Artes), y quien renunció a su puesto como un acto de protesta e indignación contra Vicente Fox y su intromisión en el pasado proceso electoral. Acusó que Fox se puso al parejo en el jueguito de la Iglesia y el Empresariado mexicano. Calificó de "aberrante" la actuación del Presidente, más viniendo de él, producto de un proceso verdaderamente democrático (¡cómo olvidar aquella fiesta nacional!… Vicente amado por todos, comiendo tamales con el pueblo y conduciéndose hacia Catedral para darle las gracias a la virgencita). Héctor Vasconcelos (hijo de nuestra eminencia José Vasconcelos), le pone el ejemplo a muchos funcionarios, aunque, vaya, las suspicacias siempre habrán de existir. Yo me lamentaría de por qué renuncia hasta ahora, a unas cuantas semanas de concluir el sexenio. Y también me preguntaría, si a lo largo de su ingerencia en el Conaculta no vio más irregularidades que le movieran el tapete. Además, siendo asesor de Sari Bermúdez; habría que saber qué tanto determinó en las políticas de esa malograda institución. Caramba, yo que empecé halagando a Héctor Vasconcelos, termino cuestionándome sobre su gestión. Pero pues… es funcionario, a fin de cuentas.


Una alcaldesa en Tijuana ¿se imaginan? No es tan errada la posibilidad. Para muchos, si María Elvia Amaya, primera dama de la Ciudad, se lanzara para la Presidencia Municipal de Tijuana, ganaría de calle. Parece que no hay intenciones evidentes al respecto, pero el caso es que el desempeño de María Elvia, como cabeza del DIF, no ha dejado lugar a dudas en cuanto a efectividad y resultados y ha sido visto con buenos ojos por la comunidad y la prensa en general. Salvo algunos cuestionamientos sobre el glamour que siempre la envuelve, la señora de Hank ha hecho lo que ninguna otra Primera Dama. Vaya, puede ser tan eficiente en lo suyo que no se conforma con traer una y otra vez al grupo El Recodo para amenizar las fiestas del pueblo, sino que hasta es capaz de asegurar que le gusta su música y la baila, mencionar el título de dos canciones que conoce de la banda sinaloense, y presumir que tiene dos discos "que me regalaron".

Zona Segura pero para los delincuentes. Eso es finalmente ese operativo que desde hace más de un mes implementó la Policía Municipal y que consiste en asignar a grupos de agentes en determinados puntos del primer cuadro de la ciudad y Zona Río para brindar un resguardo especial a la ciudadanía. Pero ¿cuál? Me cuenta un artista plástico (que igual puede no tener el aspecto más decente, pero en fin…) que por la Plaza Viva Tijuana (junto a la línea) le robaron su bicicleta: vio, identificó y señaló al ladrón con unos agentes de la Zona Segura. Los policías le respondieron que no podían aprehender al señalado porque a ellos no les constaba que se hubiera robado el objeto. No sólo eso, sino tuvieron la desfachatez de informarle que el "nuevo propietario" de la bicicleta la había comprado en 200 pesos y que si la quería de nuevo, que pagara esa cantidad al supuesto ladrón. Les digo… todo es una burla en esta ciudad.


25.9.06

Pan Y Circo
Juan Carlos Domínguez

Un Arca de Neón mutilada, así se escuchó el programa de rock y comentarios en su primera emisión dentro de la nueva programación de Estéreo Frontera. Caracterizada por bloques largos de música, alternados con comentarios y disertaciones de diversos temas por parte de los conductores, la emisión del reencuentro supo a poco. Y no solamente por su reducción a una hora (la mitad de lo que tenía), sino por la elocuente ausencia de Octavio Hernández, creador del concepto e icono de esa radio y de la cultura tijuanense en general. Tampoco estuvo presente David "El Pollo" Alexander, que aunque mesurado siempre en sus intervenciones forma parte importante de ese staff. Jorge Lebrija fue el encargado de dar la cara en esta reaparición, haciendo énfasis en que los cambios no eran agradables pero tampoco dependían ni de directivos ni de conductores locales. Como siempre "decisiones tomadas desde la Ciudad de México, que no entienden la dinámica tijuanense…".

Fusión es la palabra que está de moda. Por lo menos tratándose de títulos para definir la vida y actividad fronteriza, la hibridación de culturas. De ahí surgió el nombre, hace dos años, para el programa cultural que produce el Canal 12. Ahora, curiosamente, lo que hasta hace una semana era Estéreo Frontera, se convierte en Fusión 102.5. Otra vez, se supone, por una ocurrencia salida de las oficinas centralistas del IMER. En son de broma tal vez, pero hay quien hasta ha sugerido emprender una demanda por el derecho del nombre ya registrado por Televisa. Llámese como se llame, seguramente para la comunidad cultural que ha crecido –no solamente como escuchas, sino como parte activa de la estación- ésa seguirá siendo Estéreo Frontera. Al margen del nombre, el recorte de programas y la desaparición de otros, tiene sus razones y explicaciones pero los conductores de los diferentes programas no han quedado satisfechos del todo. Pelearán por su derecho de piso.

Mata Sari, es el nombre de un libro en contra de Sari Bermúdez, escrito por Gloria López Morales, ex coordinadora de Patrimonio Cultural y Turismo del CONACULTA. Amén de detallar su caso particular de despido, la autora narra todo el cochinero de esa dependencia convertida en el feudo de Bermúdez y, por consiguiente, de Martita Sahagún. Se detallan en el texto vejaciones, espionaje, tráfico de influencias, ignorancia, excesivos gastos. Imagínense, el libro tiene 200 páginas, la historia debe ser apasionante. Tomemos palabras de la autora que podrían resumir el panorama del sexenio foxista en materia cultural: "… porque si en otros campos las cuentas del sexenio pueden ser desastrosas, en éste han sido realmente una tragedia".

¿Y con Felipe Calderón qué nos espera? Uf!!!! Si en el sexenio foxista (encarnado por Sari Bermúdez) el signo fue la ignorancia e intransigencia, con el régimen calderoncista habrá que agregarle otro "atributo": el autoritarismo, que el próximo Presidente lo transpira hasta por los poros. Por lo pronto la apatía e indiferencia se hizo patente durante toda la campaña de Calderón. Apenas previo a las elecciones, se sacaron de la manga un documento de 28 páginas con su propuesta en política cultural titulado "Cultura para que vivamos mejor" (dónde habré escuchado antes eso), ahí el candidato hace sesudas reflexiones de la problemática cultural de México, tales como que nuestro país tiene menos museos que otros países más pequeños, o que debe haber mayor flexibilidad en los horarios de los museos, o que la gente ya no va tanto a los espectáculos. De ese tamaño es la visión de nuestro próximo Presidente y, seguramente, de ese tamañito será la capacidad del próximo titular del CONACULTA y sus representantes en toda la Republica.

19.9.06

Pan y Circo
Juan Carlos Domínguez

Qué relajo con el IMAC, parece una lucha campal la escenificada por estos días en el Instituto Municipal de Arte y Cultura. Los consejeros ciudadanos salientes denuncian triquiñuelas para la elección de los sustitutos; el Director de esa instancia argumenta que protestan porque alguno de ellos no lograron sus peticiones de mucho dinero a cambio de sus complacencias; otra consejera asume que se refieren a ella y exige pruebas, otros piden la destitución del titular del IMAC y una columnista vinculada a viejos funcionarios culturales le da hasta con el sartén en la mano al titular de la cultural municipal. Entre todo el desbarajuste sólo ellos se entienden. Difícil discriminar entre buenos y malos en medio de esta pelea de intereses dónde cada uno sabe sus fines reales y, en muchos casos, la cultura y la comunidad es los que menos importa.

El Presidente DHL -"entregas y te vas"- será de los últimos calificativos que Vicente Fox sumará a su arsenal de apodos. La definición se le debe a Julio Hernández López, autor de la columna Astillero de La Jornada, quien se refiere al comportamiento pusilámine de un Jefe de la Nación que fue incapaz de garantizar el cumplimiento del ritual de su propio informe de gobierno ( y el último) y qué más inepto resultará aún para garantizarle una toma de protesta a Felipe Calderón sin contratiempos, por lo menos (ya que el repudio pues cómo se lo quita). Por lo pronto el columnista Hernández refiere que algunas empresas de mensajería desconocen que trabaje con ellos un señor alto y de bigotín que se especializa en entregas rápidas en San Lázaro.

Hablando de programas culturales, a propósito del aniversario que celebró hace poco Fusión, el programa de Televisa local; sí, es justo mencionar que la emisión mencionada no es la única que se conduce por los sinuosos senderos de la difusión cultural. Está Escenario del Canal Síntesis, y Caldero, el programa de la Universidad Iberoamericana, que pese a las carencias y pobre producción ahí ha estado por diez años. Hay esfuerzos, en efecto, pero aquí el problema sigue siendo la existencia de canales de difusión. Ante la fuerza de la televisión abierta y los consorcios, las propuestas más modestas se difuminan y luego pareciera que "en Tijuana no pasa nada".

Talento, juventud y sensibilidad -sobre todo-, son elementos que parecen garantizar una fructífera carrera a Fernanda Uribe. Una tijuanense de 19 años, que deja el confort de la vida familiar, se va a estudiar a la Escuela de Arte Contemporáneo de Milán (Italia), asume con compromiso su preparación pese a la melancolía que le da la lejanía; regresa a exponer después de cursar su primer año de la licenciatura y demuestra que en poco tiempo le estará dando la batalla a las “vacas sagradas” de la plástica local. Hay muchos que prefieren estacionarse por siempre como "los fregones" del rancho y no arriesgarse a ser uno más fuera de su entorno. Irremediablemente la visión de alguien que se va y regresa –y más siendo tan joven- es determinante para ampliar el horizonte de las posibilidades y limitaciones del arte tijuanero.






12.9.06

Pan y Circo
Juan Carlos Domínguez

Rosarito: Pueblo chico, infierno grande. En el quinto municipio el clima se ha tornado raro, denso. Hay una dinámica extraña donde funcionarios panistas encarcelan a reporteros (o por lo menos les dan su paseadita en patrulla), narcos descabezan a policías, jóvenes altaneros circulan endemoniadamente con sus autos, se abren negocios extraños, han llegado muchos sinaloenses, en fin… Al margen de los hechos evidentes, la vibra que se siente es extraña por sí misma. Son varios lo que me han dicho: De repente es tenso el ambiente de Rosarito y lo que uno quiere es dejarlo atrás cuando una salida hacia la costa obliga el paso por ese municipio.

Y sin embargo Rosarito pudiera recobrar la dinámica lúdica, de esparcimiento, más allá de ser la extensión de la Avenida Revolución en la que se convierte para gusto más que nada de los gringos y pochos. Un ejemplo de ello fue el sábado pasado, cuando en un evento en plena calle frente al Festival Plaza, los herederos de Compay Segundo cantaron durante dos horas, en un ambiente celebrativo como el que más; en el que de forma espontánea se reunieron como 500 personas, casi todas tijuanenses, con sus familias, sus hijos, los amigos; muchos bailando, con consumo de alcohol en la calle sin que por ello sucediera desmán alguno. La prestigiada agrupación cubana (los gringos despistados que pasaban ni se imaginaban quién tocaba), pero también los mismos tijuanenses recuperando sus espacios, hicieron de aquello una jornada regocijante.

Las porras para el alcalde de Rosarito, Antonio Macías, fue lo que llamó la atención. En la presentación hubo mucho agradecimiento por su labor para realizar el evento de Compay (del que hasta la Casa de la Cultura sacó provecho) y loas a su disponibilidad para la cultura. Promete el edil que es capaz de traer a las playas rosaritenses lo mismo al escritor Gabriel García Márquez que a Shakira. Tuvo aquello pues, su tonillo político. Nomás faltó que le gritarán ¡sí se puede… sí se puede…! El alcalde algo quiere.

El Peje sigue inspirando toda suerte de eventos. Muchos de ellos como causas nobles. Como el de "López Obra Rock" (qué ingenio), concierto roquero en el Multikulti en el cual se pretendía reunir comestibles para los simpatizantes izquierdosos que hacen plantón en el IFE. El precio de entrada consistía sólo en la donación de alguna lata de comida. Pero el público no llegó. Y lo peor, los principales grupos musicales programados, tampoco. Dicen que se rockstarearon. Por otro lado, los campamentos pejistas se encuentran semidesolados. Así cómo pues.

Mucha poesía este viernes. Dos lecturas colectivas se estarán desarrollando simultáneamente. Una, en el Jardín Caracol del CECUT. Otra, en el bar Dando del Sur. La primera, con un fuerte apoyo institucional y logístico. El otro, a iniciativa casi solitaria de la promotora cultural Aída Méndez. Existe la disponibilidad y participación de mucha gente para ambos eventos. Y lo importante, existen las opciones. En general, estas semanas han sido intensas en eventos culturales y artísticos de todo tipo. ¡Qué bien!

7.9.06

Pan y Circo
Juan Carlos Domínguez


Estéreo Frontera está en la incertidumbre. A programas locales como El Arca de Neón, Cada Jueves, Static Radio y otros les han pedido un ‘stand by’ de tres semanas. El centralismo vuelve hacer estragos en esa estación de radio cultural que ha sido determinante para la efervescencia que hoy vive la dinámica artística local. El IMER (Instituto Mexicano de la Radio) a 3 mil kilómetros toma decisiones de lo que debemos escuchar los tijuanenses. Dicen que la estación cambiará su programación a totalmente jazzera, que mientras "esperen a ver qué…". Ya se deja oír la nueva música y no está mal. Nomás que no se les vaya a ocurrir alguna idea genial de última hora. Como aquella que dio origen a la etapa más funesta de Estérelo Frontera, cuando se convirtió en grupera.

El Sótano de Rita empieza a ver la luz. Ya nada más será cosa de constancia, que a veces es lo que más cuesta. Un evento que nos hizo recordar lo que por un año fue el Caesar’s (con eventos culturales multidisciplinarios que en pleno miércoles revitalizaban la moribunda avenida Revolución y congregaban a gran diversidad de público) fue el del pasado domingo, que concentró ese carácter ecléctico que caracterizaba al Caesar´s. Para ser el día que era, la convocatoria fue buena, en un festival que concentró hip hop, rap, raggae, dancehall y hasta danzas aztecas que despertaron el interés de los turistas que por ahí transitaron. Border Brothers, Josh Fabio y Abapsy prendieron la mecha de lo que se puede gestar ahí. Hay mucho espacio en El Sótano de Rita y hay mucha oferta cultural y artística para revitalizarlo al ritmo actual y dejarse de nostalgias, por un lado, y de inconsistencias cuando se trate de seguir invirtiendo en la cultura.

Germán Dehesa enseñó el cobre. El pesadito columnista encanto de las señoras menopáusicas y fulanitos cafeteros tipo Sanborns, con su humor aguardentoso encontró el hilo negro de los problemas del país. En su columna del Reforma dijo que el actual problema electoral podrá resolverse sólo con la voluntad y la decisión de los pobres; que no dependía de los grandes capitales. Por si quedaba alguna duda de su bonanza personal, pero sobre todo de los grupitos que le han dado tantas alas, arremetió: "Va a sonar escandaloso, pero nuestros pobres están muy malcriados y ya no podemos seguirles otorgando su beca de pobres".

Qué flojera da la doña Patricia Mercado. ¡Otra por el estilo!. Sí, es inteligente, muy grandilocuente y dilucidada en sus propuestas. Pero a la hora de la hora, muestra su tibieza tratándose de acciones. La sonrisota la delata: Está alegre de haber asegurado el registro de su partido y con ello, el del bienestar para su familia.

El nepotismo del rector de la UABC (Alejandro Mungaray) no conoce límites. Pero el tema es largo y el espacio corto.

4.9.06




Ante protesta de perredistas

Exagerada seguridad con Fox

La Universidad Autónoma de Baja California (UABC) fue tomada de tal forma por el Presidente Vicente Fox y agentes del Estado Mayor Presidencial que, literalmente, había que bajarse los pantalones para poder ingresar a ella.

Juan Carlos Domínguez

Tan pusilánime fue la visita del Jefe de la Nación como exagerada fue la parafernalia desplegada para resguardar los territorios universitarios y proteger a Fox de los previsibles actos de protesta ante la crisis post electoral.

Fox llegó arrasando, con un inusitado dispositivo de seguridad, excesivo e intimidatorio. El tráfico fue interrumpido desde el complejo donde se encuentran los estudios de Síntesis Televisión, es decir, a casi un kilómetro del Centro de Alto Rendimiento, donde se realizaría el primer acto del día. Sólo se les permitía el acceso a la prensa, invitados especiales y ancianos que recogerían su cheque de apoyo, y eso tras varios filtros de revisión, esculcando bolsas, mochilas, echándole un vistazo a los apuntes de reporteros y hasta calculando la densidad del liquido en aquellos que traían algún bote de agua.

Un fotógrafo del Periódico Frontera, un funcionario de comunicación social del Gobierno del Estado, fueron algunos de los que tuvieron que bajarse los pantalones para poder traspasar los varios filtros instalados en la UABC. Una conductora de noticias se resistió a una revisión corporal más detallada. Pero también las personas de la tercera edad, algo así como los festejados de la tarde, hubieron de pasar por la misma auscultación.

Mientras un reducido grupo de simpatizantes perredistas hacían plantón a la entrada del Circuito Principal de acceso al campus universitario, estudiantes y maestros tenían que dar mil explicaciones para que se le permitiera el paso. Si el aspecto del visitante no era muy confiable, a los ojos de los guardias, definitivamente se prohibía el paso originando toda suerte de protestas.

Si Vicente Fox arribó a la UABC en helicóptero, el Presidente Municipal de Tijuana, Jorge Hank Rhon tuvo que hacerlo como cualquier cristiano, en camioneta Mercedes Benz, eso sí, pero con los mismos trámites de acceso que sus guaruras no pudieron traspasar y quienes, despreciados, tuvieron que irse a comer algo y ‘hacer tiempo’ al Carls Juniors que se encuentra enfrente.

El primer acto que el Presidente Fox presidió en la Universidad, fue el de entrega de apoyos a personas de la tercera edad. ‘Estoy muy contento de esta visita a Baja California’, expresó Fox, agradeció a Eugenio –así en plan coloquial- y al Presidente Municipal –así, sin siquiera mencionar su nombre–.

El discurso foxiano se centró en dar datos y cifras de cómo su gestión ha ayudado a los ancianos, a través de programas como Fonahpo, el Seguro Social Popular y de Jubilación, aprovechando todo ello para resaltar, algo vedadamente, el clima de democracia en que se enmarcan estos proyectos. “Aquí en esta tierra las y los bajacalifornianos han sido defensores, constructores del México libre y soberano que hoy tenemos, de este México democrático, de igualdad, de equidad y justicia, y de instituciones”.

Aseguró que los programas de asistencia social continuarán, apostando por la continuidad de su régimen panista, pero sin ser tan obvio. “El siguiente Presidente de la Republica seguramente va a llevarlos a cobertura total para que nuestro país sea uno de los primeros con una cobertura total de asistencia social”.

En su perorata Vicente Fox hizo alarde de su humorismo, pronunció en forma de silbido el nombre de su pueblo San Pancho, bajó del estrado a abrazar a un anciano (¡vente para darte un abrazo!, ¡qué emoción!… ¡qué bonito!, expresaría) y hasta se dio el lujo de citar –sin equivocarse– al escritor Víctor Hugo.

Fox continuó agobiando con datos y cifras, y evidenciando en cada oportunidad el transfondo de su justificatorio discurso: “La democracia que hemos conquistado en México sigue dando frutos...”

El presidente y el séquito de funcionarios se retiró a la comida privada con los empresarios locales, y los viejitos tijuanenses se quedaron haciéndose bolas, con todo y los achaques que algunos ya cargaban desde temprana hora, en una sesión desordenada de hacer filas dependiendo de la colonia a la que pertenecían y así poder recoger su cheque de mil 500 pesos.

“Somos una universidad relajada…”

Para pasar al segundo acto en las instalaciones en la UABC, -entrega de los Premios SEP-ANUIES- a la prensa se le trasladó en camionetas pánel en un campus universitario que, con sus estudiantes relegados, lucía desértica, vacía, impecable y apacible, tal como el Presidente Fox en su fantasioso análisis de su gestión piensa que dejará el país.

Nuevamente la inconformidad de los reporteros se hizo presente ante los meticulosos procesos de ingreso, en el que incluso se pedía a las reporteras dejaran sus bolsos, así justificaran que ahí traían sus instrumentos de trabajo. “No voy a dejar mi bolsa… están pero bien…”, expresaría la conductora Roxana Di Carlo. “Qué risa me da esto…” refrendaría Adriana Rodríguez de Telemundo.

Los mismos empleados y académicos de la UABC se quejaron del mismo trato por el que hubieron de pasar al ingresar a temprana hora. “Nosotros también sufrimos, Y somos una universidad ‘relajada’’’.

Incluso David Piñera, el historiador más venerado en la UABC, pasó un duro trance para que se le permitiera el ingreso. Un fotógrafo que tomaba la imagen del hecho fue regañado e “invitado”, por parte de un miembro de la seguridad presidencial, a que borrara la foto.

En la ceremonia de la entrega de los premios ANUIES, el Rector Alejandro Mungaray y demás autoridades universitarias, en una larga intervención recitaron todos los logros que la Máxima Casa de Estudios ha tenido en los últimos años. Afuera, en el Centro Comunitario, un agente del Estado Mayor Presidencial se mataba el hastío viendo y hasta desprendiendo la pistolita que más le gustó de una pieza artística de Daniel Ruanova que integra todo tipo de armas de plástico.

Las autoridades gubernamentales y universitarias, continuaron presidiendo el protocolo, en un estrado donde se tejían distintos estados de ánimo determinado por el nivel de gobierno que se representaba. Un Vicente Fox dicharachero y sonriente, como habitante de un mundo límbico, Eugenio Elorduy, petulante y con aires de autosuficiencia, orgulloso de la mano de Fox, y un Jorge Hank desgarbado, incómodo, ignorado, y con un semblante de desamparado que se fue intensificando.

“Ésta es una Universidad de todos y no sólo de los universitarios”, decía el Rector Mungaray, a pesar de los 15 mil estudiantes a los que se les cancelaron las clases con toda suerte de justificaciones. Elorduy fue todavía más contradictorio, dijo que ahí, en las aulas cimarronas, toda preparación académica llevaba implícita una vocación democrática.

Para beneplácito de los que se cansan pronto con la solemnidad, volvió hacer su aparición Vicente Fox en el estrado. “Disculpen, no estaba preparado para hablar con ustedes, pero no me pude resistir las ganas…”

Y su intervención fue para atiborrar de programas y cifras que a lo largo de todo el sexenio ha venido repitiendo su secretario de Educación. Más allá de impresionar con cifras, nuevamente el discurso foxiano tocaba vedadamente el tema electoral. “La educación ha sido herramienta fundamental para la transformación… De paz, tranquilidad y para vivir en armonía…”

Y para cerrar con broche de oro remató en su peculiar estilo “No me voy a despedir, ya le prometí al gobernador regresar dos o tres veces más… Aquí me lleno de energía, con gente que no habla mucho pero hace mucho”. Cínico o muy desenfadado al grado del enternecimiento, todavía sentenció “y les aseguro que el 30 de noviembre a las 10 de la noche voy a estar trabajando, e igual así como empecé así me voy a retirar, yendo a la Villa a darle gracias a la Virgencita de Guadalupe”.

“La Universidad no es de Fox ni de sus bufones...”

Los helicópteros presidenciales se elevaban por los mágicos cielos de Foxilandia, cuando estudiantes de la Escuela de Humanidades alegaban con algunas autoridades universitarias.
“¡La universidad es de los estudiantes, no de los gobernantes…!, ¡la universidad es de los estudiantes… no de lo gobernantes…!”, eran los estudiantes de aspecto hippioso los que lanzaban el grito. “!Ni a Fox ni a sus bufones les pertenecen nuestros salones…! ¡Ni a Fox ni a sus bufones les pertenecen nuestros salones…!”, protestaban aquéllos, mientras pasaban estudiantes trajeados de negro y veían con desprecio a los inconformes.

Un funcionario universitario trataba de bajar los ánimos convidándolos a conversar después. Relegaban la culpa. “Esos cabrones son lo que hicieron todo…”, se refería con respecto a la guardia del Estado Mayor Presidencial. Algunos estudiantes denunciaron intimidación directa por parte de los agentes: “Cuidadito amigo… soy del CISEN”, aseguró un estudiante de filosofía que incluso fueron fotografiados por la policía.

Los inconformes externaban su indignación ante el hecho de haber sido relegados en un acto que por lógica debe contar con la presencia obligada de la comunidad estudiantil pero en la que solamente fueron invitados 15 estudiantes por escuela, “los puros elegidos, los niños bonitos que la Universidad misma eligió”, remarcaron los estudiantes de Humanidades.

Vicente Fox realizó una de sus últimas visitas a Tijuana, precisamente a una de las Universidades del país que mayor pasividad registra. Y, en donde por cierto, no hubo acceso para la prensa, ni nada se supo de su recorrido por las nuevas instalaciones de la Magna Biblioteca. Un acto de prudencia quizás, por esa especie de angustia que los libros le provocan al Presidente, y que van a la par de su tendencia a inventar nombres de escritores