21.5.08



NOVELA
P a L o M a S

Jonás, el profeta que desconoció el mandato de Dios cuando éste lo mandó a predicar a Nínive, y terminó en el estómago de una ballena, es retomado en su humanidad, con sus defectos, enojos y lamentaciones, por la autora mexicana Keila Ochoa Harris.

Jonás en manos de la escritora, ahora enfrenta a los ninivitas y, en sus tribulaciones, también se encuentra con el amor, en la persona de Zuú, una mujer asiria en busca de libertad. Jonás y Zuú; el nombre de ambos significa “Paloma”. La novela trata de cuando dos almas se encuentran.

Precisamente por imperfecto y vulnerable, Keila Ochoa Harris tiene a Jonás como su personaje bíblico favorito. No obstante, sagaz y al fin mujer; para su ficción no solamente le buscó al profeta una pareja, sino que le dio a ésta un papel más protagónico: “Se narra desde que ella es una niña, en Asiria. Cómo va creciendo, de adolescente, se casa… y hay un poquito de romance, sí, pero no es el tema central. Más bien el tema es el momento en que Jonás y esta chica se encuentran y lo que pasa en esos días”; aclara la novelista.

Aunque se resalta mucho la recreación –o ampliación- del breve pasaje bíblico que protagoniza el predicador hebreo, la historia puede gustar a cualquier tipo de lector y no necesariamente a aquel con predilección especial por los temas religiosos: “Sí, yo pienso que el lector que empiece a leer la novela a lo mejor hasta me reclama ‘y dónde está Jonás’. El aparece a mitad del libro, porque en realidad la historia se basa en esta chica que tiene problemas que vivimos actualmente”.

Se refiere a cuestiones como la violencia intrafamiliar, problemas conyugales, falta de comunicación, orfandad. Como se ve, no muy religioso el tono. El texto de Keila Ochoa es un 80 por ciento ficción, tejida alrededor de lo que sucede antes, durante y después del breve episodio que relatan las santas escrituras.


“Traté de ver cómo eran esos tiempos y la verdad no encontré mucha información”, precisa la escritora. “No encontré mucha información de Asiria, fue limitado, sobre todo poder hablar con expertos pues no hay muchos por aquí, pero traté que fuera más apegado a la realidad que pude; en todo lo demás no hubo censura o rigor, sino que ahí dejé libre mi imaginación y dejé que los personajes hablaran, hicieran y deshicieran”.


Ochoa Harris, de apenas 32 años e hija de un misionero inglés y una misionera norteamericana, ha escrito también las novelas “Los guerreros de la luz” y “Retratos de la familia de Jesús”. Tiene predilección por la novela histórica y todavía no se anima mucho a los temas contemporáneos. Sin embargo, sus vivencias de mujer moderna y la vida agitada de la Ciudad de México, donde radica, le han servido para volcarlo en la historia de “Palomas”, aunque el sustento sea bíblico: “En la primera escena de la primera parte, el padre de la chica mata a su mamá en un arranque de ira. Me basé en un caso real de aquí, creo que a veces la novela histórica no está tan separada de la realidad actual”.

* JUAN CARLOS DOMÍNGUEZ


20.5.08

Pan y Circo
Juan Carlos Domínguez

Hasta que agarró sabor el ICBC. A próposito de los festejos por el Día del Libro, el Instituto de Cultura de Baja California revivió, con una jornada de tres días de actividades literarias, plásticas y musicales pero, sobre todo, con el carácter lúdico, desenfadado, y de verbena, al aire libre. Algo distinto a la administración anterior, cuando Jesús Flores Campbell estaba más preocupado por el oropel y “el buen gusto”, en eventos como “Diego Rivera Bajo las Estrellas” o el de “Tongelele”, destinando recursos para impresionar a la alta élite cultural y social tijuanense.

Tacos de birria con vino tinto se sirvieron el viernes en el ICBC. Buena combinación que se complementó con la tocada en vivo de un grupo de música norteña interpretando las clásicas del género entre texto y textos leído por el escritor Pablo Jaime Sáinz, que presentó su libro “Conjunto Norteño: Relatos para la plebada”. Una apología de la cultura sinaloense incrustada en Tijuana y al otro lado de la frontera. Un autor, Sáinz, con evidentes influencias de Luis Humberto Crosthwaite, pero que al transcurrir de su lectura fue revelando su propia voz, en una lectura muy amena, elocuente, que realmente el público disfrutó. Aparte que el escritor simplemente llegó, se sentó en su lugar, y empezó a leer; solo, sin presentadores forzados ni comentaristas aduladores. Eso se agradece.

Muy solidarios se comportaban entre sí los funcionarios del ICBC. “¿Si quieres te ayudo a servir el vino?”… “No yo me encargo…”, se decían, como un equipo muy unido. “Pues ya era hora”, reconoció uno de los empleados, después que desde hace mucho dijo, esa instancia era un polvorín de intrigas, pleitos, envidias, y todas esas cosas; ya ven cómo se las gastan.

Buena idea la de ese tipo de eventos que, en primera instancia, supusimos pudo haber sido iniciativa de Paty Blake (poeta y ex reportera del periódico Frontera) que ahora funge como coordinadora de Fomento a la Lectura en esa paraestatal. Buena idea porque hace algunas semanas el ICBC hizo algo que desagradó a un buen sector de la comunidad artística local. Se sintieron tratados como chusma cuando contrario a la costumbre, no se les hizo llegar la invitación a la exposición de un artista desconocido, pero “yuppie”, que presentó cuadros y esculturas decorativas muy lujosas, diseños de ornamento, en un coctel destinado a la “gente” bien la ciudad. Un fotógrafa proveniente de una familia de abolengo llegó de casualidad ese día, y se encontró a su tía y pensó “!Oh... mi tía aquí… esto es algo especial!”. En concreto, un evento privado y elitista por parte de una instancia pública. Habría que ver en qué términos se gestionó.

Todo iba bien, sin sospecha, hasta que apareció Leobardo Sarabia -sin puesto público ahora, pero siempre ágil para incrustarse ahí donde es pertinente- pronunciando un discurso en un evento del ICBC que nunca se entendió, su intervención, fue para enaltecer el Festival de la Ciudad, que en medio de la polémica organizó el años pasado y que prometió ya viene para el este. El Festival de la Ciudad que nada tenía que ver con el evento ese día, salvo la proyección en grande de fotografías de varios autores, con el tema de… ¡Tijuana!, claro, pero a la que la gente poco caso hizo, más complacida con la presentación del libro, el conjunto norteño y, los tacos de birria. Un golazo les metió Sarabia a los del ICBC, y desmeritó la propia labor que pudieron haber realizado los funcionarios de ese instituto. Comentaban algunos culturosos que el Frente Sarabia se aprovecha ahora de una instancia sin dirección y un Patricio Bayardo que está como ausente.

15.5.08


BELLY DANCE
La DanZa del Vientre


Se le ve en bares, restaurantes de comida internacional, festivales de baile, eventos culturales y, sobre todo, en talleres y academias. Es el Belly Dance o Danza del Vientre, como se le conoce genéricamente.

La también conocida como “Danza Árabe” ha cobrado un auge inaudito en los últimos años, sobre todo en Latinoamérica. Ni qué decir en México. Más aún: Baja California es la entidad que más bailarinas de esa disciplina tiene en el país, tal vez a tono con el vecino Estado de California, a su vez la región más prolífera en el mismo rubro dentro de la Unión Americana.

Si entramos a cifras, hay que apuntar que en el año 2000, Tijuana contaba con sólo dos sitios donde se impartían talleres de Danza Árabe. Hoy en día deben existir unas diez academias especializadas sólo en esa disciplina y otra decena que la han incorporado a sus clases regulares de ballet, salsa o jazz, además de impartirse en casi todos los gimnasios; esto según estimaciones de Niral Basave, instructora pionera de las Danzas Árabes en Tijuana y actual Directora del Instituto Mexicano de Cultura, Arte y Desarrollo Humano, quien las incorporó al extinto Instituto Cultural del Norte en 1999.

Basave decidió traer el Belly Dance a Tijuana a raíz de que observó la gran aceptación que la asignatura tenía en San Diego a mediados de los noventas, situación que, explica, se atribuye por un lado a la vida nocturna, el fashion, la cultura cosmopolita y la gran emigración oriental que tiene la región californiana; mientras que también le encuentra una explicación espiritual aunada a la ubicación geográfica: “Son centros energéticos súper poderosos, no es de a gratis, la Cordillera de los Andes empieza en Sudamérica y termina acá arriba. Hay leyendas indígenas que dicen que cuando el águila del norte se junte con el cóndor del sur, la humanidad se va a iluminar. Es interesante e intenso porque el Belly Dance es todo un movimiento”, refiere la maestra.

Arte milenario y multicultural

La Danza del Vientre es el más antiguo baile oriental, que combina elementos de Medio Oriente con otros de África. También se le llama “Raks Sharki” en Egipto y “Belly Dance” en Occidente. Sus remotos orígenes fluyen por distintas vertientes. Algunas teorías se basan en las danzas del antiguo Egipto, otras lo explican como baile religioso de sacerdotisas, algunas más como práctica de alumbramiento, mientras que ciertas teorías lo centran -dada su gran diseminación- en los grupos gitanos de origen hindú. Lo cierto es que en paredes de templos islámicos que datan del Siglo VII al XII, ya se aprecian imágenes de bailarinas ejecutando esa danza; al igual que se ha visto en pinturas en miniatura del arte persa. A Europa occidental empezó a llegar en los siglos XVIII y XIX, y lógicamente, arribaría más tarde a América.

Con todo este historial y aunque se le encapsule como Danza Árabe, la realidad es que se trata de un baile que engloba culturas como la egipcia, árabe, persa y europea. Así pues, puede decirse que el Belly Dance se ha permeado desde el arte de la civilización musulmana hasta el de las bailarinas mundanas actuales.

Las danzas árabes se caracterizan por sus movimientos suaves y fluidos, donde las partes del cuerpo involucradas a veces van a diferentes ritmos unas de otras. La atención se centra en la cadera y el vientre, donde se alternan movimientos lentos y rápidos, así como el pecho, los brazos, el abdomen y los pies descalzos, siempre en contacto con el suelo, ya que el Belly Dance se asocia a la naturaleza y a la esencia misma de la mujer, quien con sus vibraciones, contorsiones, golpes y pasos serpenteantes expresa lo mismo sus tristezas que sus alegrías. Por ello la mirada de la bailarina también es esencial, por lo cual el maquillaje alrededor de los ojos es imprescindible para mantener una figura hechizante. Aunque a final de cuentas, el principal instrumento es todo el cuerpo.

Un fuerte atractivo de estas danzas es justamente el vestuario exótico, el bedlah, que significa uniforme en árabe, cuyo origen data de 1930 en Egipto y que poco tiene que ver con sus más incipientes raíces y se ha ajustado más al cliché de los harenes y el género del burlesque. Las bailarinas llevan un top o sostén ajustado, adornado con monedas o cuentas, un cinturón también formado con monedas y ajustado a las caderas, pantalones o faldas largas tipo harén, ya sean lisas o en capas. Otros elementos que dan vistosidad al atuendo son el velo, el bastón y el sable, que a su vez tienen una simbología especial: la suavidad y el misterio, lo llamativo y la valentía, respectivamente.

Si la “Danza del Vientre” es de por sí bella y muy sensual, la disciplina en sí tiene sus virtudes terapéuticas, tanto a nivel físico como mental, según aprecian los expertos. Es un excelente ejercicio cardiovascular que ayuda a la flexibilidad y fuerza de las extremidades y músculos, además de que fomenta la autoestima de las mujeres. Es recomendada por los médicos como ejercicio pélvico para parturientas, o simplemente para mantenerse en forma, pues en una sesión de sesenta minutos se pueden quemar hasta 330 calorías.

Si bien el Belly Dance se aprecia fácil y no requiere los niveles de exigencia que tienen otras disciplinas dancísticas, no es tan sencillo como pareciera, pues se compone de movimientos complejos y exigentes donde el reto de la ejecutante es mantener la armonía; como si el baile fluyera naturalmente, no es nada más mover las caderas o el vientre.

Las bailarinas e instructoras más experimentadas hablan de que para alcanzar un nivel óptimo de ejecutante y poder empezar a enseñarlo a otras personas, la disciplina debe practicarse alrededor de cinco años. Se habla también de cinco niveles: en los tres primeros se enseñan los pasos de marcación, pasos de ondulación y pasos de vibración; un cuarto nivel se centra en ejercicios de piso y acrobacias; un quinto nivel se enriquece con diferentes estilos de danza tribal, sable y andaluz, así como el uso del velo, crótalos y bastón. Sobre todo, el mejor nivel que se puede llegar alcanzar depende de la bailarina, su esencia, feminidad, expresión y actitud.

Más que un boom

“¡Vacas gordas!”, “¡Tubo… Tubo!” y ¡Chido el teibol!”, fueron algunas de las frases que, relata Niral Basave, le vociferaban a sus alumnas la primera vez que se presentaron en el Festival de Danza del CECUT (Centro Cultural Tijuana): “Yo casi agarrándome a bastonazos con la gente, me tenían que subir a explicar el por qué de la danza árabe”.

En cambio ahora, todas las mujeres -y alguno que otro jovencito- desean aprenderla. En uno de los talleres impartidos por Niral, la alumna más pequeña tiene un año y medio, en tanto que la mayor, 65 años. Prueba de que el Belly Dance se ha masificado y popularizado en extremo gracias a la cultura pop y la televisión. Todas las fuentes consultadas por ZETA mencionan a la cantante Shakira o la telenovela brasileña “El Clon” como factor detonante de este boom que se ha desatado de tres años a la fecha.

“Eso sí es cierto, es muy chistoso”, corrobora Basave. “Sí, lo globalizó más”, secunda Dalia Rodríguez, quien lleva cinco años practicando este tipo de danza. “Podría decirse que Shakira hace un Belly Dance pop, desde el momento que lo agrega a sus canciones pop, pero los pasos que ella hace son efectivamente originales de la danza árabe, y son bien ejecutados”. No en balde la cantante colombiana es de origen libanés y baila desde los cuatro años de edad; no es ninguna improvisada.

Si bien las jovencitas a la que más ubican es a Shakira, otras estrellas pop también han incorporado la Danza del Vientre a sus coreografías: Beyoncé, Jessica Simpson, la extinta Aaliyah, Hilary Duff, Rihanna y Nelly Furtado.

Actualmente, en el mundo del Internet, tecleando “Belly Dance” pueden encontrarse hasta 280 mil sitios al respecto, lo que da una idea del esplendor que esta danza ha generado y que también, por lógica, se ha llegado a banalizar. Como indica Niral Basave, hay muchas bailarinas que estudian un año o dos y ya empiezan a dar clases o abren su academia, porque también esto se ha convertido en una forma fácil de ganar dinero: “Pero también es como dice la Biblia o los grandes gurús, siempre te van a surgir falsos maestros y tú debes encontrar el tuyo”.

Liza Martínez, también de las primeras instructoras de Belly Dance que surgieron en la entidad, explica el auge de la disciplina como producto de la globalización: “Es una forma de la cultura oriental, de la árabe, de pernear a Occidente, y la danza oriental es una estrategia muy buena que ellos emplearon para penetrar en la sociedad occidental”.

Además del especial atractivo que encierra y la hace diferente: “No tiene nada que ver con las demás danzas, desde la percepción cultural hasta la concepción estética, es una danza que aporta muchas cosas que no hacen las otras. Por ejemplo, en ballet clásico tienes que empezar antes de los ocho años y se deja de practicar muy joven también; la danza clásica o contemporánea son técnicas creadas y están basadas en pasos, (mientras) la danza oriental está basada en movimientos. Esa es la diferencia”.

Para Niral Basave, todo este fenómeno tiene razones más transcendentales y espirituales: “Muchas filosofías hindúes o místicas decían que iba a llegar un momento con la nueva era de acuario, en que se iba a dar el despertar de la mujer, y no es de a gratis que en esta era llegara Shakira -por ejemplo-. Quizá para despertar a la gente inconsciente que comienza a moverse por vanidad o por otra cosa, pero descubre que hay algo más espiritual o algo más profundo en la expresión del movimiento de tu cuerpo. Yo creo que el Universo ya lo tenía contemplado, porque el Belly Dance es una forma de tocar un poquito el espíritu y la mente de otras mujeres, y que vayan, a través de la danza, descubriendo su feminidad y recuperándolos. Por ejemplo, ahora todas las mujeres se hacen cesárea, y antes nada más era en casos extremos. Hoy no saben lo que es pujar con una contracción, entonces a la hora de moverse tampoco lo saben expresar…”.

La formación es, entonces, integral: “En mis clases de repente hay chicas que no pueden mover las caderas, empiezo a trabajar hacia su interior, porque a lo mejor ese movimiento de cadera no pueden hacerlo porque traen una bronca con el marido, o de autoestima; o no pueden mover los brazos porque sus pensamientos son cuadrados o lineales, o porque la sociedad les dio una educación muy limitada”.

Danza para todas

No por nada también es conocida como la “Danza del Vientre”, porque es esa parte primordialmente atractiva de la mujer, la que más relevancia tiene al momento en el que la bailarina ejecuta sus movimientos. La cosa es que, como sería imposible en otro tipo de bailes, en el Belly Dance se pueden ver vientres abultados y bailarinas que están muy lejos de la esbeltez y el prototipo estético.

De hecho en Medio Oriente, la robustez en las mujeres y bailarinas es un atractivo, como lo explica Dalia Rodríguez: “No está mal visto allá; claro que en Occidente lo ven de manera rara, dicen ‘mira una gorda bailando’, pero mientras tú te aceptes, mientras esté bien ejecutado el baile, no importa si estás gordita o flaquita, el baile es más sensual que sexual”.

Bailarina desde los ocho años de edad, Rodríguez pasó por el jazz, folclórico, clásico y haitiano; aunque encontró lo mejor en el Belly Dance: “Aprendes a conocer tu cuerpo de otra manera. Al mismo tiempo que mueves el brazo de cierta manera, mueves la cadera de otra forma y los pies de otra, y estás concentrada en cada parte de tu cuerpo aunque estén en diferentes direcciones. A la vez está transmitiendo algo, y con la música, están en armonía con todo”.

Su carácter muy incluyente y abierto, es lo que también ha popularizado mucho el Belly Dance, pues aquí encuentran desfogue aquellas mujeres que nunca podrían incorporarse a otras disciplinas dancísticas en las que la mujer debe ser delgada en exceso.

“Una de las cosas que me enamora de esta danza es que no te pide una estructura ósea o un físico determinado, como en el ballet. Puedes ser gorda, alta, chaparra, baja, flaca, jovencita, vieja; es una danza para las mujeres, es un ritual, es una danza espiritual. No tienes un parámetro, como en el ballet, que si tus huesos no miden tanto o si no eres súper delgada, no la vas a hacer”, aduce Basave.

. Más allá de la estética, una belly dancer que se precie de serlo, debe captar la esencia del baile, que se centra en los misterios del amor y la vida, en la unión de espíritu y cuerpo. “Son movimientos súper naturales de la mujer, de la coquetería, de feminidad, del amor…”, concluye.La plenitud llega con la constante búsqueda que asume aquella que ha sido conquistada por la disciplina. Es como un virus que una vez dentro del organismo, es muy difícil quitárselo. Como expresa la bailarina costarricense Anahí Moyano, que a su vez resume: “El arte del Belly Dance y su parte espiritual hace que las mujeres se vean más lindas porque se sienten más lindas”.

* JUAN CARLOS DOMÍNGUEZ









14.5.08



Semana Santa
La Pasión de Iztapalapa

Escenificaciones sobre la Pasión de Cristo, en el periodo que los católicos designan como la Semana Santa, se llevan a cabo a lo largo y ancho del orbe, en toda suerte de iglesias, parroquias, plazas, teatros, parques o cualquier foro que sirva para revivir ese pasaje religioso. La estadística apunta la cantidad de 1,131 millones de católicos en el mundo.

México “siempre fiel”, por supuesto, no se sustrae del festejo del “Vía Crucis”, y tiene su principal manifestación en la Ciudad de México, exactamente en la delegación Iztapalapa, una de las 16 demarcaciones en las que se divide la capital del país, con una población de casi 2 millones de habitantes -el 20 por ciento de la población defeña-, al sureste de la ciudad, y asentada sobre lo que eran aguas de los lagos de Texcoco, Xochimilco y Chalco.

“La Pasión de Iztapalapa” es el título que este año ha sacado Editorial Océano, en el cual se concentran imágenes de varios fotógrafos, coordinados por Pablo Ortiz Monasterio, así como textos de Juan Villoro, Carlos Monsiváis y Laura Emilia Pacheco.

Es una crónica fotográfica, una reseña histórica y documental, con testimonios de su gente, de una tradición que se viene preservando desde hace 165 años, y que anualmente convoca a casi 3 millones de fieles, quienes acuden a este Vía Crucis que 450 actores lugareños escenifican sobre el Jardín Cuitláhuac, el Cerro de la Estrella o Huizachtepetl, que además era considerado sagrado por los aztecas, donde antiguamente celebraban la ceremonia del Fuego Nuevo cada 52 años; por lo que el ritual conjuga el carácter prehispánico y colonial, la tradición antigua y la costumbre popular.

La escritora Laura Emilia Pacheco refiere a ZETA que fue invitada a participar en este proyecto por la editora Deborah Holtz. La idea era que colaborara con una historia a partir de un trabajo fotográfico que ya existía:

“Pero lo que a mí me llamó más la atención era la posibilidad de acercarnos a las personas que participan. Porque generalmente en la televisión, o en otras ‘pasiones’, tú ves la procesión, ves el ‘domingo de ramos’, ves ‘el lavado de pies’, pero pues nunca sabes en realidad quiénes son esas personas. Ya ahora tuvimos la oportunidad de entrar a las casas de esas personas y ver cómo viven ellos estos papeles que desempeñan cada año”.

La delegación Iztapalapa se compone de 16 pueblos, uno de ellos recibe el mismo nombre, el cual a su vez se subdivide en ocho barrios: La Asunción, San Ignacio, San Lucas, San Miguel, San Pedro, Santa Bárbara, San Pablo y San José. Exclusivamente ellos son los encargados de la celebración, cuyos habitantes se preparan buena parte del año, con vestuarios, maquillajes, peinados, escenografías, recursos visuales y de producción. Además, claro, de actores que cambian año con año, en cuyo rol principal, el de Cristo, se afanan en elegir al mejor candidato; un joven soltero, de familia cristiana, que tenga parecido físico con Jesús y que pueda cargar una cruz de 95 kilos de peso.

“Lo que a mí me parece más curioso de esto, es que no sólo es la representación de la Pasión, sino la interpretación que ellos hacen de ésta”, apunta Pacheco.

Y la magia no está nada más en ese día, sino en cómo lo integran los iztapalapos a su diario vivir: “Me llamó muchísimo la atención la fe con la que ellos hacen esto; me llamó una cuestión muy particular, la capacidad no sólo de convocatoria, sino de organización que tienen, es impresionante. En este caso se debe a la fe, y a una fe religiosa particularmente”.

– ¿No ha disminuido este fervor a raíz del descrédito de la Iglesia Católica en los últimos años?

“Es interesante… en el libro una persona nos comenta que estaba contemplando la posibilidad de cambiar de religión, no me dijo a cuál, me imagino que a alguna protestante; pero a partir de que participó con el papel, con parlamento, recuperó la fe católica”.


Precisa la autora que alrededor de 4 mil actores participan en “La Pasión de Iztapalapa”: “Lazarenos son miles, y con parlamento alrededor de 100; ésos son los importantes, y esta persona a raíz de eso, recuperó su fe. Y te lo decía con lágrimas, con los ojos compungidos”.

– ¿Asegurarías entonces que es una tradición que se preservará?

“Definitivamente; no hay duda al respecto. Cuando tú vas a los ocho barrios se advierte de inmediato una cohesión que es difícil de advertir ya en la ciudad, en una tan grande como lo es la Ciudad de México. Porque los ocho barrios sí son bastante cerrados en el sentido de que todas las familias se conocen, desde hace generaciones, entonces, no es sólo un orgullo personal, sino del mismo pueblo, de los barrios. Yo vi que es una cosa inamovible; así te lo pongo: inamovible”.

Pensar en una representación del Vía Crucis en una delegación cualquiera del Distrito Federal, conlleva la idea de hacinamiento, pobreza, violencia; en fin, el caos urbanístico y poblacional de esa urbe. Pero la escritora Laura Emilia Pacheco también en ello acota:

“Eso también es de llamar la atención. En los barrios propiamente no hay tanto hacinamiento y yo vi una pobreza… digamos… no extrema. No sería el resto de la delegación, que es muy grande y conflictiva, pero los ocho barrios conservan una cosa tradicional, algo particular que yo no había visto”.

Tan arraigados a la celebración y a la vivencia de la Pasión, no faltan los que refieren milagros, y Pacheco lo avala, por lo menos en su elocuencia: “Mira, lo dicen con absoluta convicción. Hay casi tradición de que el día de la crucifixión, que generalmente en la Ciudad de México es un día lluvioso o con viento y se levanta el polvo, hay como una coincidencia en que ese día se abre el cielo, se despejan las nubes, y baja un rayo de sol que alumbra a Cristo…”.

* JUAN CARLOS DOMÍNGUEZ






7.5.08

Pan y Circo
Juan Carlos Domínguez
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Luego por qué los matan. Una disquera transnacional anuncia jubilosa el lanzamiento de un nuevo disco de su grupo Montéz de Durango. “Vida mafiosa” se titula el álbum y se prevén altas ventas ya nomás por el puro nombre. Dice el boletín enviado a los medios que se trata de un disco conceptual, de colección por su valioso contenido y arreglos musicales. Otras canciones incluidas son: “El General”, “Mi último contrabando”, “La imagen de Malverde”, “Está de parranda el Jefe”, “El cajoncito” y “La Hummer de Culiacán”. ¡Ya dan ganas de oírlo!

Ya se le cuecen las habas al público por ver la película basada en Sergio Gómez, vocalista de K-Paz de la Sierra que fuera asesinado por el hampa. “El grupero, la muerte de un cantante” es el escalofriante título que le puso su director, Francisco Joel Mendoza, que en una actitud muy heroica ha llevado a buen término la conclusión del filme pese a las protestas de familiares y ex compañeros del artista, que desde ya desacreditan el guión y lo que se cuenta en él, pero no aclaran qué es lo que les incomoda tanto. 40 personas hicieron el casting para encontrar al protagonista lo más parecido posible al malogrado cantante (¿sería muy difícil encontrar en nuestro país a tipos con rasgos como los de Sergio Gómez?). En unos días se estrena la cinta que, en una de ésas, como sucede con las películas mexicanas, nos trae el orgullo de ganarse algunos premios en festivales internacionales.

Adiós al pasito duranguense, porque pronto será desplazado —dicen los genios del marketing musical— por un nuevo ritmo: la Kumbia Xtrema (escrito así). Se trata de cumbias, ahora que han revivido y es hasta “cool” (por ahí andan algunos djs tijuanenses enloquecidos con lo que antes les resultaba muy naco), y supongo que con pasos atrevidos. Las disqueras ya andan bien aplicados contratando a cumbieros. Vanessa Alfaro y Dimension 48 son algunos de los intérpretes que pronto conquistarán las pistas de baile.

Bájense los chones… Bájense los chones… es una canción que ahora promociona El Chico Elizalde —los Elizalde se han reproducido como conejos a raíz del asesinato de Valentín—, y no es un tema obsceno como pudiera pensarse. Es un juego de palabras en referencia a Don “Concepción” y Don “Encarnación”, personajes de la canción; “los chones”. Eso sí es ingenio, buen ingenio del mexicano.

Una noche de loquera… me sudaban las orejas… es la letra con que inicia El Corrido del Narco Ovni. Les digo, para ocurrencias ni quién nos gane. La canción, que tiene video en dibujos animados (con buena calidad) narra cómo unos extraterrestres secuestran a un narquillo, pero éste termina volviendo adictos las marcianitos, los convierte en sus clientes, y luego hasta distribuidores. Un “cártel” extendido por todo el sistema solar. Ya nomás eso nos falta.

Un cumpleaños inolvidable tuvo una niña tijuanense. Lo platica: “Mis juguetes se quemaron… la casa… y el pastel…”. Es vecina del policía que intentaron asesinar el fin de semana pasado en el Fraccionamiento Mariano Matamoros, adonde llegó un comando disparando a diestra y siniestra. Pocos pequeños podrán presumir de una fiesta tan original y emocionante. Las imágenes de televisión mostraban un “brincolín” chamuscado. Y a dos que tres seguramente ya se les está ocurriendo escribir un corrido de la historia, a ritmo de pasito duranguense.

5.5.08


LOLITA AYALA
Pionera de las Mujeres en el Periodismo

Hay presencias que terminan por volverse perennes dentro de la televisión mexicana. Ya no importa qué tanto hagan, la costumbre gana y el personaje se vuelve institución. Tal es el caso de Lolita Ayala, quien por 36 años ha pertenecido a las filas de Televisa.

Cuando la voz dictatorial de los noticieros de la empresa de Emilio Azcárraga la llevaba Jacobo Zabludowsky, la contraparte femenina, apenas con un breve resumen de noticias a cuadro, era Lolita Ayala, quien destacaba por su juventud, belleza y sobrio porte. Su segmento “Muchas Noticias en Pocas Palabras” se volvió clásico. Hoy, muchas cosas han cambiado en la pantalla chica, mas ella continúa en emisiones vespertinas y siempre acompañada de una rosa a cuadro.

En plática con ZETA, la conductora de noticias rememora aquel pasado lejano: “Yo empecé cuando casi no había mujeres en los noticieros de televisión, creo que eso me favoreció. Bueno, yo estudié en Francia, Italia y en Estados Unidos; los idiomas me abrieron la puerta y yo estaba por entrar a Medicina, porque mi pasión es la medicina, y en ese momento me llamaron para hacer una prueba en Canal 8. Imagínate, era yo bastante jovencita y pensé que sería un trabajo de algunos años… y ve, llevo 36”.

– Empezando tan joven en la carrera y siendo mujer, ¿nunca fue víctima del machismo o el escepticismo?
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“Bueno, por supuesto… por supuesto. Anteriormente todo el tiempo se decía que los hombres tenían más credibilidad que las mujeres. Las mujeres siempre fuimos la segunda del noticiero, nunca fuimos cabeza, éramos quienes sustituíamos a la cabeza. Hasta que gracias a Dios me vi beneficiada en el ‘87 con mi propio noticiero, porque fui la primera en tener un noticiero propio. Y bueno, de ahí se ha venido de todo, el ingreso de la mujer a los medios”.

Caracterizada también por su labor altruista, su defensa a los animales y su empeño para crear la Fundación Sólo por Ayudar, la visión de Ayala respecto a los medios de comunicación en la actualidad no deja de ser feminista. Resalta que ahora son más mujeres que hombres en el ramo: “La mujer es muy trabajadora, muy sensible, y yo creo que tiene eso que se necesita para ser buena periodista”.

La mujer “de las muchas noticias en pocas palabras” se ha significado más por ser lectora de noticias, indudablemente alejada del perfil de periodistas como Denisse Maerker, Carmen Aristegui o Katia D’Artigues; por eso cuando se le pregunta por las colegas que admira, su perspectiva no deja de ser un tanto fresa: “¡Ay! pues mira, a mis amigas veteranas. Así nos llamamos Virginia Lemaitre, Talina Fernández, Rita Ganem, Norma Meraz, que empezamos juntas, y pues ellas han tomado otros caminos. Las admiro, son mis amigas entrañables”.

A la par de su carrera televisiva, Lolita ha llevado una labor humanística desde hace 23 años, con Sólo por Ayudar, Fundación que ahora trabaja con ocho programas en problemáticas como la leucemia, cáncer de mama, alimentación y salud. Ser figura pública le ha ayudado a tener buena respuesta de organismos y empresas, porque como comunicadora siempre ha tenido muy clara su deber social: “El poder de los medios es tan grande que podríamos hacer mucho más de lo que hacemos. En lugar de tanta nota roja y tanto crimen, y tanta cosa horrible que transmitimos…”.
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* JUAN CARLOS DOMÍNGUEZ

2.5.08


Filman en Tijuana:
NorTeADo

Y otra vez; llega el tema de la migración y los indocumentados al cine. Recién terminó de rodarse en Tijuana “Norteado”, seis semanas de locación, en ese que fue el primer largometraje realizado por el oaxaqueño Rigoberto Perezcano, egresado del Centro Universitario de Estudios Cinematográficos y becario de la Fundación Rockefeller-MacArthur, y reconocido y premiado internacionalmente por su cortometraje “XV en Zaachila”.

“Fue justo lo que tu piensas, a mí como director me parecía que no era como el tema que yo quería develar como ‘ópera prima’, pero siempre he dicho que para mí el cine es una responsabilidad y no un privilegio; y me sentí un poco cobarde de no afrontar ese tema que es añejo”, justificó con ZETA, Perezcano.

La cinta pues, que será una coproducción México-Alemania, narra las peripecias de Andrés para cruzar una y otra vez hacia los Estados Unidos. Hasta que llega a él un ingenioso plan –y hasta surrealista- para por fin dar el salto afortunado. El rol estelar lo lleva Harold Torres, un joven actor que próximamente se le verá en “Rudo y Cursi”, realización de Carlos Cuarón, y que llevará en los protagónicos a Gael García Bernal y Diego Luna.

“Norteado”, a pesar de que lleva solamente a cuatro actores en el reparto; muchos extras y personajes reales del “bordo”, la colonia Libertad, la Garita de San Ysidro, la Laguna Salada; Oaxaca y Los Algodones; así como apenas a 56 personas del staff técnico, tuvo un costo de un millón 250 mil dólares. Pero lo mejor es no pensar en el gasto: “Para mí como director sería un gran bloqueo pensar si vamos a recuperar eso. La recuperación más bien creo que va a ser la satisfacción muy grande de decir ‘tenemos una película que no tiene nada que ver con otra película. No hay actores conocidos, hay gente real; hay albergues, hay bordo, hay migra, hay centros de detención… Eso es lo que importa”.

Rigoberto Perezcano sabía que antes de la suya estaría en cartelera otra cinta de tema similar como “La misma luna”, que visto está le ha ido muy bien. Pero igual en estos momentos están saliendo otras dos cintas y algunos documentales por el estilo. Más insiste, la cuestión no es la historia tantas veces vista, sino cómo la cuentas. A eso apuesta él y su equipo.

Tuvo muchos sus reparos cuando Edgar San Juan, productor y guionista, le entregó el texto: “Era un tema bastante trillado, un tema que a nadie le interesa como ópera prima, pero asilándolo yo como persona o como director, me parecía un poco cobarde no tomar esa decisión teniendo todos los elementos, y que creo poder manejar como director. La historia solita me fue empujando hasta decir ´sí, es una historia de migración, pero no importa’. No podía dejar en mis manos una historia que a muchísima gente no le interesaría pero que a mí particularmente me creó un reto”.

Menos fácil aún, “Norteado” estará entre los géneros del documental y la ficción, filmada sólo en lugares reales y sin diálogos. Se llevará como seis meses de post producción, para estar siendo estrenada en las pantallas en el inicio del 2009.
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* JUAN CARLOS DOMÍNGUEZ

1.5.08

Pan y Circo
Juan Carlos Domínguez
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Bienvenidos al reino de lo bizarro, al país de los absurdos y el mal gusto, a todo aquello que noblemente englobamos en lo que es “cultura popular”, pero dicho más correctamente, es lo populachero. En eso, México se pinta solo.

Nace una estrella en el firmamento de la música mexicana. Su debut fue en el bizarro “Es de noche y ya llegué”, ese programita con producción miserable y conductor insoportable. Qué combinación, dónde más podía ser. Después de los malos chistes protagónicos y vulgares de René Franco, vino el lanzamiento mundial de Amandititita. Desde el nombre se puede esperar todo, y más.

Un raro espécimen, entre la chilindrina, María Elena Saldaña o la maestra Canuta; con vestido tipo Tatiana y moño gigante al cuello, como el de Noño. Es amandititita, un torbellino, una pequeña gran tormenta, una bola de fuego, la Reina de la Anarqumbia, un nuevo género creado por ella. Es música de cumbia, con guiños de reggaetón, y letras tipo rap. La susodicha canta horrible, pero ya en grabación y video no se oye tan mal. Y lo más destacable: sus composiciones: “Metrosexual”, “La cumbia de Telmex”, “El balneario”, “La microbusera”, “La mataviejitas”, “Libidinoso”.

Cuchillo, sangre y uniforme de enfermera, así aparece sobre el escenario Amandititita para interpretar “La Mataviejitas”. La imagen es muy ‘gore’, o por el “fino” humor de sus letras, con tendencia al “splatstick”. “Nadie imagina que esta asesina puede ser tu asesina… di por qué dime abuelita… di por qué dime por qué te anda buscando la mataviejitas”. La canción se refiere a la asesina serial que sacudió a la sociedad capitalina hace algunos años. El video, por supuesto muy kitsch, de este tema, lleva 142 mil visitas en YouTube.

La pura cruda realidad es la que retrata Amandititita, cuya verdadera ambición dice es llegar a ser una gran escritora. Con sus canciones siente que va hacia esa meta. Y realmente, pese a la carencia total de arte, sí dice netas. Quién no ha tenido a un lado de su escritorio al típico “Metrosexual”, esos que se pintan “rayitos” en el pelo o se cuelga “a chaleco” el último grito de la moda, se enchilan las pestañas o se aplica el botox: “Si le piden una foto posa como Gabriel Soto…. nadie entiende su lado femenino es un hombre que se quiere ver divino”. O a alguien como la que nos narra en “Viernes de quincena”, la típica oficinista con osito de peluche en su escritorio y fotos de toda la prole, y que se escapa con “el licenciado” a cualquier hotel de paso. Si Amandititita está desagradecida con la vida, lo deja ver muy claro en la canción “La muy muy”, donde arremete con la frivolidad y vanidad de su género, y suelta con agresividad: “Oxigenada zorra parada, cada vez estás más arrugada; interesada en poca años se te caerá la papada”. Y “La cumbia de Telmex”, supongo que con cariñosa dedicatoria a Carlos Slim.

Se revuelca en su tumba Rockdrigo González, aquel músico urbano, ícono del rock mexicano, compositor de las mejores canciones de “El Tri” y que murió en temblor de 1985. Amandititita, ahora de 28 años, es hija de él, heredó su talento, capaz hasta llega a superarlo, por lo menos en fama. La mujer ésta ya es un fenómeno, y ya sea para atacarla o halagarla, su video de “El Metrosexual” en YouTube, lleva nada menos que 340 mil visitas.

Adefesio, gorda, basura, india, criada de Belanova o Timbiriche, naca, enana, gorda, asco; son algunos de los afectuosos calificativos que le han colocado los cibernautas a Amandititita. Otros la consideran genial, original, talentosa, y argumentan: “hasta para hacer tarugadas se necesita gracia… ¿A poco es menos naca que Belinda, Thalía Paulina Rubio o Julieta Venegas”. Y pues viéndolo así, pues sí es cierto. Bienvenida Amandititita a nuestro acervo nacional de divas y estrellas mexicanas.

30.4.08


Ana Serradilla
Su prioridad, el cine

Por el momento se niega totalmente a hacer telenovelas. Dejará olvidada la pantalla chica por lo menos dos años, pero en cambio estará entregada como nunca al cine. La última telenovela que la actriz Ana Serradilla hiciera para Televisión Azteca, la dejó decepcionada.

Se trata de “Campeones”, en la que la artista capitalina compartió créditos con Héctor Bonilla y Gabriela Roel en sólo 65 capítulos, resultando un fracaso en cuanto a rating por sus cambios de producción, horario y elenco: “Fue un desastre”, expresa Serradilla en entrevista con ZETA.

Un tanto parca para explayarse en el tema, la actriz y modelo de 29 años atina a criticar la forma de trabajar de la televisora del Ajusco: “Titubean demasiado y por ello echan a perder los proyectos”.

No obstante, la televisión le ha dado satisfacciones en otras latitudes. Tal es el caso de la serie producida por Univisión y Disney, “Amas de Casa Desesperadas”, versión hispana de “Desesperate Housewives”, donde Ana interpreta a “Gabriela Solís”, una mujer frívola, vanidosa pero encantadora, que en la versión original cobra vida en Eva Longoria.

Para Serradilla era un reto sacudirse la sombra de la actriz tejana, pero lo logró. La serie ha tenido muy buena acogida por parte del público latino, y acaba de concluir su primera temporada.
Pero es el cine donde ahora tiene enfocada toda su tarea. Solamente en lo que va de este año, ha estrenado tres filmes en diferentes festivales del séptimo arte: “Déficit”, “El Brindis” y "All Inclusive”, las dos últimas producciones chilenas. En este mes también iniciará el rodaje de “Euforia”. Y así se irá todo 2008.

Al margen de la versatilidad de personajes que estará interpretando, en “El Brindis” personifica a una fotógrafa hija de un judío y una mexicana; en “All Inclusive”, a la hija mayor en una familia clasemediera, que sostiene una relación lésbica con ‘Romina’ (Martha Higareda). Mientras que en “Déficit” es una joven de clase alta reventándose en Tepoztlán, Morelos. Esta cinta lleva el plus de ser la ópera prima de Gael García Bernal, por lo que seguramente creará mayor expectación. Hasta en la misma Ana, aunque no quiere adelantar nada.

En lo que respecta a “Euforia”, se trata de un proyecto que después de cinco años se concreta. El protagonista será Humberto Zurita, un roquero ochentero venido a menos; Ana será la chica a la que se rapta. El filme será dirigido por Alfonso Corona y producido por Julio César Estrada, quien recientemente produjo “Hasta el Viento Tiene Miedo”. El presupuesto será de 18 millones de pesos.

Con ferviente actividad fílmica, no es fortuito que por estos días Ana Serradilla decida radicar en Estados Unidos. Sin embargo, afirma que no es su ambición conquistar “La Meca del Cine”, aunque también revela que de repente le ha llegado una que otra oferta: “Si Hollywood es una consecuencia de mi trabajo, ¡adelante!, pero preferiría hacer cine en Francia”.

* Juan Carlos Domínguez

29.4.08

ROCK TIJUANENSE
"Queremos distinguirnos": A-Line


Y un nuevo grupo musical nace en Tijuana.

Apenas en febrero pasado fue el debut de A- Line, agrupación formada por cinco jóvenes de nuestra ciudad, que ahora, a unas cuantas semanas de haberse conformado, están seguros de ya haber cosechado un buen séquito de seguidores que se irá acrecentando con el transcurso de los meses.

La alineación consta de Abel MC, guitarra y voz; Efra Q., guitarra; Peter MC, batería y voz; Christian V., sintetizador y teclados; y Erik González, bajo. Por el momento ejecutando covers, pero entregados afanosamente en la composición de temas inéditos que darán a conocer pronto, A-Line tuvo su primera presentación frente a público en el “When Bands Attack Rock Fest I”, evento donde alternaron con los grupos Mantera, Australia, Los Karma, Tonk Clowns, Infexión y Saltys, en el Centro Municipal de Arte y Cultura de Rosarito.

Rock alternativo es el género que ejecutan estos jóvenes de entre 15 y 16 años, que antes de reunirse para hacer música, son amigos, compañeros de escuela y primos -dos de ellos-. Aunque hace dos años algunos de sus integrantes formaban parte de otro grupo de rock más pesado, que a la postre se fue desmembrando.

Ahora, bajo el cobijo de una nueva alineación, buscarán un sonido más clásico, variado y melódico, pero tratando -que no es fácil- de sonar diferente a los demás: “Porque todas las bandas de Tijuana tienen como una sola idea, la mayoría son muy parecidos, nosotros queremos cambiar como el concepto ese que tienen, de ‘música de Tijuana’. Los grupos son los mismos, no hay mucha variedad”, señalan.

Panda, Canseco y Delux, son referencias actuales para todos aquellos nuevos talentos que están iniciándose en la música, más para A-Line: “No queremos tener el mismo género de todos, queremos distinguirnos”.

De grupos como aquellos, opinan: “Están muy bien, pero no son como nuestra guía a seguir, nosotros nos enfocamos más allá a lo que ellos están llevando, llegar más lejos; las bandas de México no salen de México, a nosotros nos gustaría ser más internacionales, pegar también en Estados Unidos, aprovechar que estamos en frontera, y no clavarnos mucho en México. (Por ejemplo) Delux empezó en Tijuana, de aquí se fue al Distrito Federal, sí han tocado en San Diego, pero es muy difícil que salgan”.

Por ello, aunque también cantan en el idioma español, sus temas estarán interpretados más que nada en inglés. Actualmente componen las canciones que conformarán su primer EP, que esperan esté saliendo a la luz pública a mediados de este año.

Luego, el ideal para ellos sería ser atraídos por un productor y disquera estadounidenses, con mayores posibilidades de proyección, sin que por ello signifique sacrificar su proyecto: “Estamos abiertos a escuchar otras ideas, interpretarlas a ver qué nos parecen, pero no seguir al pie de la letra todo lo que nos digan, porque hay muchos grupos que se dejan llevar por los productores, y que se hacen comerciales y cambian totalmente su personalidad y sonido. Nos gustaría pegar, pero con nuestras propias ideas y con nuestra propia música”, aseguran.

A-Line es una carreta recta que forma una “A”, y estos músicos la adoptan: “Significa que vamos hacia enfrente,
no nos quedamos atrás”.
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* JUAN CARLOS DOMÍNGUEZ

28.4.08

Pan y Circo
Juan Carlos Domínguez

Vladimir Zamudio es un actor infantil que participó en “Una pared para Cecilia”, película que recientemente se filmó en Tijuana y que dirige Hugo Rodríguez, realizador de “Nicotina”, que protagonizara Diego Luna. Vladimir Zamudio ha actuado en dos películas, en “Una pared para Cecilia” pasó el casting para interpretar a amigo de la protagonista, que la acompaña a todas partes. El niño tijuanense —proveniente de una familia de músicos reconocidos en la localidad— terminó robándose la película, le dijo el director al padre de Vladimir. Habrá que verlo en las pantallas, seguramente hasta el próximo año.

“Cuerpos en Tránsito”, Festival de Danza Contemporánea, desde hace muchos años perdió brillo —lo dicen los mismos bailarines—. Se desarrollará nuevamente en este mes de abril, en el lugar de costumbre, el Centro Cultural Tijuana. Los organizadores dieron la noticia de que esta vez, aparte de las compañías invitadas, se incluirá a todos —todos— los grupos locales. Y la pregunta es: ¿No habrá manera de excluir a uno que otro? Por salud.

Sandra Bello es una fotógrafa tijuanense que destaca. Me gusta de Sandra que no se va —ya no— por esos rollos de explotar los clichés de la frontera, lo norteño, lo tijuano. Tampoco por las ocurrencias experimentales, que si errores cibernéticos y cosas así. En sus imágines se muestra ella, aunque no sean autorretratos. Nos introduce a sus objetos, a sus espacios de vida cotidiana, a los rinconcitos de su recámara y hasta a los cajones donde guarda su ropa. Con su lente nos induce a hurgar en sus cosas y su aura, como para que el espectador la conozca más como persona y como artista. Sandra lo logra.

La Ballena de Jonás rápidamente llamó la atención por ser un grupo musical muy diferente a las tendencias que en la actualidad pueblan la esfera local; es decir ni emo, ni electrónica, ni reggae, ni ska. Un grupo altamente melódico, con instrumentos como violín, acordeón, bajo y guitarra acústica, con un repertorio como de otra época, género indie, tendencias como el klezner, o el folclor de cualquier país europeo, siempre instrumental. La Ballena de Jonás conquistó a muchos y de repente —y hasta la fecha— como que no hay promotor u institución que no quiera incluirlos en su evento. Pero el encanto pasa, ya para muchos el estilo de la Ballena suena muy meloso y simplemente en ciertos eventos ya no “checa”, llegan a sumir a la gente en un sopor.

Ximena Sariñana resultó una muy grata sorpresa como cantante y compositora. Sobre todo porque cuando la llegábamos a escuchar en reuniones o fiestas privadas uno se preguntaba cómo podría asumir esa faceta nada comercial; cantando jazz y con ese tono de voz. Muy inteligente y paciente, Ximena esperó, logró a dos muy buenos productores, y sacó un producto que se vende bien en el márketing, pero que no “vende” su talento. Buenas letras, excelentes arreglos, finos, modernos (pero nada que ver con reggaetón y esas cosas). Sin perder la esencia juvenil, Ximena puede llegar a ese segmento de público. No sé qué tantas vivencias a su edad pueda tener Ximena, pero de que es intensa, lo es, intensísima. No son cancioncillas rosas las suyas, las de ella, y en esta época de tantos rebeldes, panditas y mirindas, se agradece su existencia. “Mediocre” se titula su disco, en referencia a su espontáneo desdén hacia cualquier mediocridad que se le cruce en el camino (y por ése me cae tan bien). Por cierto, muchos podrán alegar que como Ximena Sariñana y su estilo hay muchas gringas o europeas; sí, pero Ximena es mexicana, es nuestra, acojámosla un poco.

El Comando Rosa es un grupo que se gesta y opera desde las altas esferas del poder, concretamente del poder panista. Por sus acciones y decisiones puede ser tan devastador como cualquier comando negro o la banda del carro gris. Tiene ramificaciones en todo el país y desde la cúpula y en todos los niveles, hasta los más bajos Como los cárteles pues, tienen muchas células. No precisaré los usos y costumbres del Comando Rosa por elemental pudor. Y además porque ésta es una columna blanca —blanca, no rosa—.

25.4.08


FACUNDO CABRAL:
Muchas Palabras, Pocas Canciones


Más de 6 años sin regresar a México, pero sin parar en su vertiginoso andar por los países del mundo. Sólo con su guitarra, sus trovas y poesía, el fervor de sus devotos en el reencuentro es el mismo. Facundo Cabral, que ha pisado el escenario de 165 naciones, dice que no se le agota el entusiasmo -al contario- cuando vuelve a una de ellas, tal como en nuestro país: ”Es más, porque en cuanto más conoces un lugar, los entusiasmos se multiplican”.

El sábado pasado 3 mil mexicanos refrendaron su admiración por el juglar argentino en el Teatro Metropolitan de la capital del país. El recibimiento fue conmovedor y Facundo Cabral lo comparte en entrevista con ZETA: “Nos contaba el personal del teatro que al final del concierto la gente estuvo aplaudiendo de pie por once minutos, imagínese, once minutos, lo que duran tres canciones. Uno ha sembrado amor y estoy cosechando amor, en este momento que uno ya está en el tiempo de descuento, como se dice en el futbol”.

“Antología 1960-2007” se titula el espectáculo que ahora trae y que pisará 20 ciudades de la República Mexicana, incluyendo Tijuana. La ocasión sirve para recapitular lo que ha sido una fructífera carrera que fue tomando senderos inimaginables para este músico-.filosofo: “!Uf!, yo era un muchacho de 22 o 23 años que empezaba a interpretar una canción por pura diversión, entre los campesinos. Me empezaron a invitar de un lado y otro, ni siquiera soñaba que iba a ser artista y de repente dije caramba a lo mejor tengo la oportunidad de cumplir mi sueño inalcanzable de conocer Buenos Aires. Quién me iba a decir que Dios me iba a llevar de la mano por el mundo a través de la canción”.

Facundo Cabral también contabiliza fracasos, censuras, tiempos durísimos; pero el éxito es el saldo final. El de la plenitud que llega el amor a su propio oficio, y la del reconocimiento: “Yo creo que la gente me respeta; me respeta porque yo he sido coherente con mi sueño, yo lo seguí. Eso no quiere decir que yo piense que lo que hago es bueno, muy bueno, extraordinario; mediocre o malo. Fui honesto con la vida, y yo creo que lo que la gente me aplaude es esa honestidad. Hay artistas tan grandes que sería muy soberbio de uno creerse artista; pero si que uno ha sido un testigo de la vida, un testimonio de que se puede vivir mejor si uno sigue el corazón. Eso sí ha sido un éxito en mi vida”.

El interprete de la trova latinoamericana y canción de protesta, no trae canciones nuevas ni novedades, así que el público tijuanense que acuda a escucharlo cuando el sábado 19 de abril se presente en El Foro simplemente lo hará con la ilusión de encontrarse una vez más con el Facundo de siempre, el de la voz viva para poemas como “No soy de aquí ni soy de allá”, “Dios va contigo a todas partes”, “Vuele bajo”, “Un nuevo día” o “Yo no vendo, yo no compro”.

“Yo, por ejemplo, si voy a escuchar a Marco Antonio Muñiz, quiero escuchar ‘Tiempo y Destiempo’” –justifica Cabral-. “Si voy a escuchar a Ricky Martin, quiero oír ese éxito grande que tuvo… la vida es una fiesta ¿te acuerdas?... ¡Ah! es ‘La Vida Loca’. Bueno, y si voy a escuchar al ‘Puma’ quiero escuchar tal cosa, si voy a ver a José José quiero escuchar ‘Gavilán o Paloma’. Conmigo pasa igual”.

“Pero además, lo que yo armo en los conciertos, siempre aparecen cosas muy raras, hasta la mayoría de mis canciones aparecieron en el escenario, fueron improvisadas, así que nunca sé qué pasa, para mí se hace mucho más excitante, porque si no sería como una oficina ¿no?; sería como seguir un mapa, pero no es así”.

Para México Facundo Cabral venía programado para 14 conciertos, se extendió a 20. Luego continuará la gira por Centroamérica, Estados Unidos y Sudamérica. Y así anda, lleva 58 años sin parar, con cinco conciertos por semana, con 10 ó 15 días de descanso al año, y hasta con una década sin regresar a su natal Buenos Aires: “Tengo mucha suerte con mi trabajo, son tantos años de andar sembrando por tantos lados, que ahora llegué a esta edad muy tranquilo, muy contento porque la vida me dio mucho más de lo que yo pensaba”.

-Independientemente de la satisfacción, el éxito y el gozo por la carrera, ¿no hay cansancio?

“Yo estoy hablando de mi espíritu y mi intelecto. El esqueleto es el que ya está bastante… ¿cómo dicen ustedes?... ¿desmadreado?” –‘Madreado’, corrige el reportero- “!Madreado, esa es la palabra! Sí, está ‘madreado’, son casi 71 años, me cuesta levantarme de la silla, camino gracias a un bastón, y veo bastante poco. Pero son casi 71 años, eso lo llevo como puedo, eso sí está cansado”.

Facundo Cabral, nacido en el seno de una familia humilde, abandonado por el padre, en el puerto de Mar de la Plata, toda su existencia la ha vivido solo. Pese a los miles y miles que lo siguen en su cantar, finalmente en su intimidad sólo son él y su alma: “Me gusta la soledad, en la soledad me conozco. Yo ahora estoy hablando con usted por ejemplo, pero si estoy en el cuarto, en el escritorio, aprovecho la vista que me queda, escribo, la paso bien solo. Pero también es una soledad un poco tramposa porque yo sé que salgo y me encuentro con la gente. Es una soledad a la que yo entro y salgo cuando quiero; entonces es una soledad más grata”.

-¿No ha pensado en el retiro?

“!Eh!... no… no… no…”; como que se sorprende al reparar en ello. “No me… no me animo a pensarlo, es duro pensarlo, es muy duro. Voy a estar ahí hasta donde pueda nomás. Ni se me ocurre estar quieto en un lugar o parar, imagínese cómo va dejar uno todos los días donde voy y encuentro puro amor, puro afecto, gentileza, me regalan cosas. Imagínese para un tipo que vive solo, para mí cada concierto es un encuentro con mis amigos, va a ser muy difícil… pero ¡bueno!, que Dios me de un poco más de tiempo ¿no? Y si no, hasta aquí está bien, El es el jefe”.

* EL CONCIERTO

Una guitarra, y una mesita sobre la que descansaba una copa de vino, era toda la decoración sobre el escenario de El Foro. Así de sencilla la escenografía, destinada para un artista, un hombre, que pregona la humildad y solidaridad. El, Facundo Cabral, apareció, como siempre, pantalón y camisa de mezclilla; chamarra y lentes oscuros. Mientras que los tijuanenses que fueron a escucharlo, se vistieron de gala, color negro de preferencia, trajes y vestidos largos. “!Old people!”, expresó un joven emo que pasó y vio a tal público haciendo “cola” sobre la Avenida Revolución.

Cerca de dos mil personas acudieron -el sábado pasado- a reencontrarse con el Facundo de siempre, el de las muchas palabras y pocas canciones, las suficientes. “Antología 1960-2008” se titula la serie de conciertos que ahora emprende y que se supone concentra las canciones más entrañables de su trayectoria. Pero sólo cantó como seis, en más de una hora y media que duró su recital. Un poco más viejo, evidentemente cansado, y auxiliado de un bastón, Cabral lo que no agota son sus palabras, y así, antes de interpretar cualquier canción, habló como por media hora. La vejez que ahora vive, la cercanía a la muerte, y su agradecimiento a Dios, fueron la constante de su soliloquio.

Pasaron por ahí canciones como “Los Ejes de mi carreta”, “Vuele Bajo”, “Vida sencilla”, “Dios va contigo a todas partes” y “Un nuevo día”… cuando mucho, la gente no atina a recordar cuántas ni cuáles canciones interpretó, sólo piensan en una. Curioso fenómeno de un cantante al que su público acude más a oírlo a hablar que a cantar. Una especie de predicador, o cuando mucho pastor de cualquier congregación, que lanza su filosofía, máximas y sentencias a una torva incondicional que le aplaude todo, incluso a sus chistes malos y lugares comunes.

Anécdotas, recuerdos, relatos, vivencias familiares; Walt Whitman, Teresa de Calcuta, Atahualpa Yupanqui, Princesa Diana, Jorge Luis Borges, José Alfredo Jiménez; personajes que enriquecen su experiencia. Los argentinos, el comunismo, la globalización, los ecologistas; temas que explota para su crítica social. El juglar todo el tiempo estuvo con la mirada fija al frente, casi absorto, soltando sus discursos ya sin pausa, uno tras otro como repertorio armado de palabras y ya casi sin reparar mucho en la reacción del público, al que sabe previsible, con sus aplausos que no le remilgan.

“Sólo el que ha vivido tiene derecho a morir”, frases hechas que va soltando Facundo casi como enajenado y tal cual su público va recibiendo y festejando. Y reflexiones profundas que acaso la gente no encuentran en la frivolidad de su vida diaria, por lo que encuentran en aquel trovador su ratito de reivindicación. Los hace pensar cuando dice que “yo alcancé el más alto nivel de la felicidad, que es la paz; no hay pasión, no hay deseo, no hay conflicto…”. Y todo porque ya preparaba la despedida.

“No soy de aquí ni soy de allá”, la canción tan esperada por sus devotos, por supuesto fue dejada hasta el final. Los aplausos y ovaciones fueron nutridos, con el acompañamiento del público a media voz, que ya se daba por bien servido. No obstante, pidieron ¡otra… otra! Cuando el intérprete desapareció del escenario. La petición ni siquiera fue a gritos, sino a manera de cántico. Cabral no regresó, si ni siquiera lo hizo en el Metropolitan de la Ciudad de México. Como si no hubieran visto que ya venía cansado.

* Juan Carlos Domínguez



15.4.08

Pan y Circo
Juan Carlos Domínguez

Una lloradera se van a traer miles de compatriotas de “allá de aquel lado” con la película “La misma Luna”, que resulta ser “la misma gata pero revolcada” con eso del tema de los indocumentados. Para orgullo de nuestro cine la cinta inmediatamente fue comprada por los estudios gringos, estrenada en casi 300 salas y con una recaudación de 5 millones de dólares. Una madre se va a California a limpiar casas, un niño que llora desconsolado todas las noches, una tristeza infinita de ambos cuando ven la luna, un sarta de frases y lugares comunes. Un guión muy chantajista, meloso, donde lo único rescatable es el melodrama de Eugenio Derbez. No podía faltar una escenita con Los Tigres del Norte, u otras secuencias muy forzadas e inexplicables como el niño protagonista y Derbez cantando a todo pulmón “yo no soy abusadora… yo no soy abusadora…”. La cinta ha tenido un gran derroche publicitario, con carteles muy hollywoodenses y toda la cosa. Además, como anillo al dedo, Kate del Castillo, protagonista, aparece ahora en spots del Gobierno Federal con no sé qué campaña en torno a los emigrantes mexicanos. Cosas misteriosas estas campañas mediáticas que de repente se sueltan.

Qué gentes tan enfermas algunas. En un programa deportivo reporteaban el caso de un fanático del equipo de fútbol Las Chivas del Guadalajara, mexicano radicado en Estados Unidos, que con su automóvil deportivo o alterado, repleto y tapizado al grado del absurdo de toda la parafernalia habida y por haber en torno al equipo tapatío, se aventó el hecho heroico de viajar 2, 900 kilómetros hasta llegar a la capital de Jalisco. Las cámaras de Televisa se engolosinaban auscultando hasta el último rinconcito del carro. No tomaron declaraciones habladas del aficionado (así hablaría….) pero se le veía muy sonriente y orgulloso en todas las tomas. Qué mal el tipo. ¿Qué pasará por esas mentes?

Qué patiza le asestaron a Hugo Sánchez —otrora el “niño de oro” — en la sección “Las Mangas del Chaleco” de El Noticiero. Mientras tanto todo el país está sumido en la confusión y el drama. Se sienten decepcionados, pero al mismo tiempo comprometidos con el ídolo. Las televisoras, claro, se lamentan ante la cantidad de dólares que ya no captarán a partir de los Juegos Olímpicos de Beijing. Buscan a marchas forzadas ídolos con quien entrar al quite, pero con Ana Gabriela Guevara también fuera de circulación, el panorama se les torna gris. Mientras tanto el resto de la población está en el sollozo por culpa del buen Hugo. La incertidumbre es cruel.

¡Qué locura! es un programita cómico hecho en Venezuela y como uno de esos grandes misterios sin resolver, el Canal 12 local transmite a todas horas. Puedes encontrártelo en la mañana de un fin de semana, en la noche al terminar Notivisa, en la madrugada. No sé cuál es el afán; cómo tampoco se sabe por qué poner toda la madrugada el grotesco “Show de Cristina”, que además es como un repertorio de seis o siete emisiones que repiten y repiten. Dónde está la cordura.

¡Qué locura! La obra “Los Monólogos de la Vagina” montada por mujeres destacadas de Tijuana. Y el comentario no es irónico ni misógino porque hasta las mismas mujeres lo expresan: ¡qué locura! Si simplemente escuchar que esa obra podría ser montada por actrices locales ya lo lleva uno a tener sus reservas, imagínense las expectativas en torno a esta representación a cargo de funcionarias del Cecut, del Cetys, conductoras de programas mañaneros y de radio, y damas de sociedad. Puede resultar curioso, hasta eso. Pero si muchas de ellas son de una grisura total y de un discurso chambón, no sé qué tan amenos puedan resultar sus monólogos de ese tipo.

¡Bendita Semana Santa! Se respiró por un ratito la tranquilidad en nuestra ciudad. La Semana Mayor de por sí es así, pero esta vez fue más calmada que lo normal. No es para menos. Adiós a los antiguos ajetreos. Fue un breve suspiro de nuestra Tijuana tan lastimada, tan violentada, tan devastada, tan lastimada, tan violentada, tan devastada, tan sodomizada…

11.4.08












XIMENA SARIÑANA y su primer disco
MáS ViRTuOsA, MáS eLLa

Más bella aún de lo que retrata en pantalla, y con ese aire como ausente, aparentemente ajena a lo que gira en su entorno, ello no es más que la sutil capa exterior que envuelve a una mujer talentosa e intensa: Ximena Sariñana, cuya presencia ha sido recurrente en películas juveniles de corte comercial, muchas de ellas dirigidas por su propio padre, el realizador Fernando Sariñana.

“Amar te duele”, “Niñas mal”, “Todo el poder”, “AmorXtremo”; son algunos de los títulos de la docena de películas en las que ha actuado, y no sólo eso, también ha intervenido como cantante y supervisora del soundtrack de muchas de ellas. Ahora mismo en espera de estrenarse se encuentran tres películas más en las que participa: “Dos abrazos”, “El brassier de Emma” y “Los 7 Magnifícos”´, cinta ésta en la que será la protagonista e interprete de sí misma. Cinco o seis películas –hasta le cuesta recordarlo- son las hizo Ximena el año pasado. Pero el 2008 estará concentrada en su primer disco, “Mediocre”, que la revela como no lo habían hecho sus papeles en el cine, más integral, más ella, más virtuosa.

Pronto a esta joven de 21 años tendrán que dejar de referirla como “la hija de…”, pese a que trabajar con su padre y el resto de la familia se le ha dado tan natural, ha sido “agradable” y ni siquiera se cuestiona en ‘los pro’ y ‘los contra’, porque se conduce con la misma entrega trabaje con quién trabaje: “Creo que me han educado para ser una persona honesta y muy abierta. El año pasado trabajé en la película ‘Dos abrazos’, de Enrique Begne; y sí le preguntas a Enrique te va a decir que soy una pesadilla –comenta a ZETA- porque yo en todo el rodaje estuve muy metida, daba mis opiniones todo el tiempo, como lo acostumbro hacer en mi casa ¿no?”.

Con mirada luminosa y directa, agrega: “Así es mi forma de trabajar en sí, yo me respeto mucho y siento que tengo el derecho de opinar o de decir; me ajusto a los ritmos de trabajo de otras personas”.

En espera de encontrar lugar en la cartelera, “Enemigos Íntimos”, es la más reciente película donde interviene Ximena Sariñana, donde comparte créditos con Demian Bichir y Dolores Heredia, y donde personifica a una adolescente que ha caído en estado de coma debido a un tumor cerebral, pero antes tiene que lidiar con el silencio: “Ella en un plan muy heroico decide desafanar a su novio, para no lastimarlo en todo este proceso que está viviendo”.

Un rol sin duda muy diferente al que interpretara en “Niñas mal”: “Me siento orgullosa del personaje, realmente es un historia que sentía era necesaria contarla”.
Porque Ximena tampoco se detiene para negarse cuando un proyecto no le late: “Mira, he rechazado muchos guiones, más que por el tamaño del personaje los rechazo porque no me gusta el guión; si no me gusta el guión prefiero no trabajar. Siempre, lo primero que te llama la atención, aunque tu personaje tenga dos líneas en toda la película, lo importante es si quieres formar parte de esa historia que se va a contar”.

Al margen de su destacada trayectoria cinematográfica, Ximena Sariñana está escribiendo ahora su propio guión, el de su faceta musical, que había mantenido a discreción –dentro de lo que cabe- hasta no entrar por la puerta grande, como lo ha hecho con su disco “Mediocre”, editado por Warner Music, y que debutó en primer lugar en ventas. Contenta, radiante –aunque su personalidad por sí misma lo es sin necesidad de alegría alguna- y emocionada, presume entre los productores de su disco a Tweety González y Juan Campodónico, que han realizado discos para Gustavo Cerati y Soda Stéreo, y Bajofondo Tango Club y Jorge Drexler; respectivamente.

Jazz, blues, pop, tecno; son los sonidos por los que suavemente amalgamados van fluyendo las canciones de “Mediocre” (que es todo menos eso), en donde la dotada voz de Ximena y su interpretación entregada e intensa, hacen de este disco su mejor protagónico.

Un “estuche de monerías”, como dirían las abuelas, es esta chica, que además es la compositora de 10 de los doce tracks que contiene su álbum, en el que por su supuesto el tema del amor es el recurrente pero que, pese a su juventud, se transmite una visión muy madura de plantarse frente a la vida, es decir, no son cancioncillas las suyas para el común del público juvenil. De repente desencantada, luego dulce o seductora, existencialista o audaz; Ximena va dejando en su canto diferentes rostros de una historia, la de ella. “La Tina”, “Gris”, “Sintiendo rara”, “Reforma”, “Un error”, “No vuelvo a amar”. “Normal” será el segundo sencillo a promocionar, y Ximena platica un poco de la canción, lo que ilustra el temple de lo que está hecha: “Empiezas a andar con alguien y está sumergida en la emoción. Pero cuando superas eso, te das cuenta que la relación no fue tan impresionante, desgarradora e intensa como la viviste en ese momento. El mensaje es: todo lo que te pasa al enamorarte es ‘normal’”.
- ¿Qué te distingue como cantante?

“Yo no me considero… no sé… yo creo que uno es único por el simple hecho de que es honesto con lo que hace, y en mi caso pues yo compongo, y mis letras hablan cien por ciento de mí y de mis opiniones, y de lo que yo creo. Y pues mi voz también ¿no?... Es mi voz, esa si no se la puedo imitar a nadie aunque quisiera, y no puedo cambiarla por nada”.

Prácticamente de yoga, de buen comer, de acostarse en el pasto de los parques de Boston –donde ahora estudia- y admiradora de Bjork y Fionna Apple; Ximena Sariñana va por la vida con los pies bien puestos sobre el piso, sabedora –aunque sin vanagloriarse de ello- del arsenal de aptitudes que la acompañan y que le perfilan un futuro promisorio: “… soy una persona que logra lo que quiere y que está ansiosa por experimentar y crear. Admiro a los que no se quedan estáticos y se atreven a hacer lo que les apasiona”.

*JUAN CARLOS DOMÍNGUEZ

9.4.08

Pan y Circo
Juan Carlos Domínguez

Hay que largarse de Tijuana una buena cantidad de días, visitar y ver lo malo de otras ciudades no para consolarnos y decir que no estamos tan peor aquí, sino para darnos cuenta de lo mal que está todo el país. Y el turno es para… Guadalajara.

¡Ah pa’ joyita! “La Perla Tapatía”. Sus -oficialmente- cuatro millones de habitantes ya no caben, y el caos es la lógica. El desenfreno y la histeria de los automovilistas, la aglomeración de los clasemedieros en los centros comerciales réplicas del de Santa Fe (México, D.F.) y la chusma apretujada en las calles y tienduchas del centro de la ciudad. Los choferes de camiones, como en todas partes, unos animales; los taxistas, como en todo el mundo, transas. La gente, sobre todo de edad media, temerosa y desconfiada. Los jóvenes, sosos. Y la fama confirmada: “Guadalajara… la ciudad donde se ‘dan’ los hombres”, pero revestida de la doble moral a ultranza.

La ciudad de los crepúsculos arrebolados se ha ido acabando. De eso reniegan sobre todo los más viejos habitantes. Caminas por las banquetas de cemento y de muchas de ellas apenas sale un tronco ya inerte a ras del suelo. La tala de árboles ha sido alarmante, para permitir la visibilidad de los grandes espectaculares publicitarios.

Lentos. Lentos para moverse y lentos en el entendimiento son, por ejemplo, los meseros o empleados de hotel. Puede decirse que son casos aislados, pero cuando vas de un sitio a otro, se repite la historia, tardan horas en servirte una mesa, que no entendieron tal instrucción, que te llevan cosas que no pediste, que te sirven una ensalada con cuchara en lugar de tenedor, que no atinan a pasar recados en una recepción, que corren y corren y se hacen “bolas” cuando atienden a más de dos, que te sirven la cerveza sin cuidar que la espuma se desborde; y miles de detallitos como esos, entonces ya empiezas a reflexionar “qué mal están estos”.

Escuelas y más escuelas hay en Guadalajara; universidades, academias, institutos. Pero muchísimas son escuelas “patito”. Las hay especializadas de todo: que de aviación, de moda, locución, belleza, diseño, comunicación -¡claro!-, gastronomía. Hasta nos topamos por ahí con un “Instituto Corazón”, quién sabe qué impartirán. Mucha vida estudiantil, eso sí, pero poca brillantez. El resultado, como es lógico, es la proliferación de profesionistas mediocres; además de la tanta preparación que puedan obtener algunos, y a pesar de la vida y costumbres modernas, no les quita su verdadera identidad, la de charritos monta perros.

Machitos y mochitos los tapatíos, lo dicen las mismas mujeres de allá. Llevan muy arraigado al charro bravío y conquistador, y el rancho. Recurren a la galantería cuando en realidad ejercen una tiranía sobre sus parejas, son celosos e inseguros, independientemente de la clase social a la que pertenezcan, eso es lo curioso. En resumen, machistas chantajistas. Pero les funciona, pese a los tiempos modernos. Conozco casos de mujeres norteñas o fronterizas; abiertas, liberales, y algunas hasta inteligentes, que han caído en esa dinámica afectiva tapatía y se adhieren a la tradición de la mujer mexicana abnegada.

¡Vive Guadalajara! es la frase promocional del gobierno de la ciudad, que también tiene sus cosas buenas. Como el que las calles están limpias, la mayoría, todas las mañanas se ve a las personas barriendo sus frentes. La gente y choferes están bien dispuestos a darte datos eficientes a la hora de preguntar por cierta dirección. La vida nocturna y el narcotráfico, LA convivencia. El narcomenudeo tiene su propia dinámica también (como para hablar en otra ocasión). Hay que visitar Guadalajara; si le gusta visitar museos anquilosados, comer tortas ahogadas y un tequilita, comprar miles de chucherías como recuerdo (aunque igual las encuentre en “la Revu”). En resumen, si Usted es un turista sano, sí regresará contento.